El sueño, actividad indispensable para todo ser humano

El tiempo necesario que cada persona debe dormir depende de la edad. De la duración y calidad del sueño depende el descanso y la recuperación necesaria para nuestras actividades diarias.

Por DIEGO CHAVES-GNECCO

MD, MPH, FAAP

El sueño es una actividad indispensable para todo ser humano y para que podamos ser productivos en nuestras actividades diarias.

En los recién nacidos el sueño es una de sus actividades principales; de hecho, el comer y el dormir ocupan todo su tiempo.

Más adelante en los infantes y los niños de edad pre-escolar cerca de la mitad del tiempo del día es dedicada a dormir mientras que la otra mitad se dispone a que el niño aprenda y progrese en su desarrollo.

A medida que crecemos el tiempo que dormimos disminuye hasta alcanzar la tercera parte de nuestros días, dedicando las otras dos terceras partes a nuestro trabajo, actividades sociales y recreación.

El tiempo necesario que cada persona debe dormir depende de la edad.

En recién nacidos de cero a dos meses se debe dormir de 12 a 18 horas;  en infantes de 3 a 11 meses, de 14 a 15 horas; en niños de 1 a 3 años, de 12 a 14 horas; en niños en edad pre-escolar de 3 a 5 años, de 11 a 13 horas; en niños en edad escolar de 5 a 10 años, de 10 a 11 horas; en adolescentes de 10 a 17 años, de 8.5 a 9.5 horas y en adultos, de 7 a 9 horas.

De la duración y calidad del sueño depende el que tengamos el descanso y la recuperación necesaria para nuestras actividades diarias.

El sueño se puede ver alterado por diferentes razones: porque no dormimos la cantidad de tiempo necesario, porque nos cuesta trabajo quedarnos dormidos, porque una vez dormidos la calidad del sueño no es la ideal, bien sea porque roncamos o porque no recibimos el oxígeno necesario durante el sueño, o porque a pesar de haber dormido cuando nos levantamos no nos sentimos descansados o finalmente porque nos despertamos con frecuencia durante el tiempo que debemos estar durmiendo.

Si algunas de las anteriores descripciones corresponde a su situación o a la de alguno de sus seres queridos, consulte con su médico.

Recomendaciones para mejorar el sueño

Para lograr dormir es necesario sentirse seguro.

Usualmente ese estado de seguridad lo logramos en nuestros hogares y en nuestras camas.

Los recién nacidos suelen asociar con este estado de seguridad su relación con la mamá.

Hay que tener mucho cuidado para que esta sensación de seguridad no se prolongue y por el contrario evolucione a la seguridad del niño asociada a su propia cama y a su cuarto.

Si esto no se logra, el niño terminará siempre durmiendo en los brazos de su madre o en la cama de sus padres y se levantará con frecuencia si se despierta en la mitad de la noche y no encuentra a sus objetos de seguridad, es decir la madre o la cama de sus padres.

El niño debe quedarse dormido donde queremos que pase toda la noche: es decir en su cuarto y en su cama.

Otras recomendaciones para niños y adultos

-Evite quedarse dormido viendo televisión.

La TV actúa como estimulante y no ayuda a obtener el sueño relajante necesario para descansar.

-Evite el tener el televisor u otros objetos y actividades que generan estimulación en el cuarto donde se duerme.

El cuarto y la cama deben ser exclusivos para dormir y en el mejor de los casos para actividades relajantes como leer o escuchar música suave o clásica. 
-Evite comer horas antes de acostarse. Evite tomar alimentos en la cama.

-Evite comidas y bebidas estimulantes durante el día, especialmente en las tardes y horas antes de acostarse como los refrescos con cafeína, el café y el chocolate.

-Asegúrese de que su cuarto genera un ambiente libre de ruidos, con baja luz, idealmente oscuro y en silencio y con la temperatura ideal: no muy frío, no muy caliente.

-Asegúrese de que su cama es cómoda.

-La actividad física rutinaria, los deportes y el ejercicio ayudan a dormir mejor pero no se deben realizar una o dos horas antes de dormir.

-Procure mantener un horario para acostarse y para levantarse todos los días, incluso los fines de semana y durante las vacaciones escolares.

-Siga una rutina antes de acostarse idealmente todas las noches: tomar un baño para relajarse, lavarse los dientes, cambiarse a las pijamas, leer.

Estas rutinas, al igual que los horarios, son especialmente importantes para los niños.