Bruselas decora plaza histórica con alfombra floral mexicana

PORTADA – La Alfombra Floral de Bruselas aparece en su totalidad en la Grand Place de Bruselas, jueves 16 de agosto de 2018. Se usaron medio millón de flores para crear el tema latinoamericano dedicado al estado mexicano de Guanajuato, conocido por su rica tradición y cultura floral. (AP Foto/Virginia Mayo)

Associated Press

BRUSELAS, Bélgica — Bruselas está celebrando su verano soleado cubriendo su histórica Grand Place con una gran alfombra de flores con un tema mexicano.

La plaza, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cubrió sus adoquines con una gran alfombra de flores con escenas y símbolos de Guanajuato, un estado mexicano destacado por su rica cultura y tradición floral.

La ciudad instala una alfombra floral cada dos años, pero la de este verano presentaba dificultades especiales debido al calor extremo.

La concejal de cultura Karine Lalieux dijo que además de las tradicionales begonias belgas, este verano se usaron dalias “porque ha sido un verano muy, muy caliente”.

La alfombra de 75 por 24 metros permanecerá en exhibición hasta el domingo.

Mundial 2018: Bélgica, 3ra del Mundial tras vencer 2-0 a Inglaterra

La selección de Bélgica posa con sus medallas tras obtener el tercer sitio del Mundial con una victoria sobre Inglaterra, el sábado 14 de julio de 2018, en San Petersburgo, Rusia (AP Foto/Natacha Pisarenko)

SAN PETERSBURGO, Rusia (AP) — Bélgica consiguió su mejor resultado en una Copa del Mundo al vencer el sábado 2-0 a Inglaterra en el partido por el tercer puesto, el duelo de consolación que nadie desea disputar.

Thomas Meunier y Eden Hazard fueron los autores de los goles de Bélgica, que perdió ante Francia en la semifinal que disputaron el martes.

“Estos jugadores no querían ya confiar sólo en el talento individual. Querían trabajar como equipo”, dijo el técnico de Bélgica, Roberto Martínez. “Sus estándares han sido magníficos. Querían que el país estuviera orgulloso de ellos, que cada seguidor de los ‘Diablos Rojos’ estuviera orgulloso”.

Francia y Croacia disputarán la final el domingo en el estadio Luznhiki de Moscú. Los croatas doblegaron el miércoles a Inglaterra en tiempo extra.

Meunier abrió el marcador a los cuatro minutos tras capitalizar un centro de Nacer Chadli, batiendo al arquero inglés Jordan Pickford. Bélgica igualó un récord, al contar con 10 anotadores distintos en el certamen, algo que sólo habían conseguido Francia en 1982 e Italia en 2006.

Tanto belgas como ingleses disputaron su séptimo encuentro en 26 días, si bien Bélgica llegó al duelo con una jornada adicional de descanso

En una jugada de contragolpe, Hazard sentenció a los 82 tras un pase de Kevin de Bruyne.

Toby Alderweireld desbarató la mejor ocasión de Inglaterra en el partido, al deslizarse en la raya para despejar un remate de Eric Dier en el segundo tiempo.

Se trata del mejor resultado de los belgas en un Mundial desde su cuarto puesto en México 1986.

Inglaterra, campeona por única ocasión como local en 1966, igualó en Rusia su mejor resultado desde entonces, el cuarto puesto en 1990.

“Hoy mostramos que hay margen para mejorar. No somos un trabajo concluido todavía. Estamos aprendiendo aún. Todavía podemos mejorar”, reconoció el delantero inglés Harry Kane. “No queremos esperar otros 20 años para llegar a otra semifinal de un torneo importante”.

Fue la segunda victoria de Bélgica sobre Inglaterra en el certamen tras imponerse 1-0 en el cierre de la fase de grupos.

Mundial 2018: Francia, finalista por 3ra vez, tras vencer a Bélgica

El portero francés Hugo Lloris repele un disparo de Bélgica en la semifinal del Mundial en San Petersburgo, Rusia, el martes 10 de julio de 2018. (AP Foto/Dmitri Lovetsky)

Por LUIS RUIZ

SAN PETERSBURGO, Rusia (AP) — ¿Déja vu? Parece que sí.

Con reminiscencias del título que conquistó hace 20 años y merced a un cabezazo letal de Samuel Umtiti en los albores del segundo tiempo, Francia hizo valer su jerarquía al sellar el pasaporte a la tercera final de su historia en la Copa del Mundo, al imponerse el martes 1-0 a Bélgica.

En un saque de esquina ejecutado por Antoine Griezmann a los 51 minutos, Umtiti consiguió anticiparse a Marouane Fellaini, custodio del primer palo. El zaguero del Barcelona saltó y le remató en las narices al arquero Thibaut Courtois, quien simplemente levantó las manos en un intento infructuoso por impedir que el balón entrara a las redes.

“Estoy enormemente orgulloso”, expresó el jubiloso Umtiti en la cancha del estadio de San Petersburgo. “Trabajamos muy duro, unidos. Fui yo quien anotó pero todos hemos dado un gran partido”.

Y por enésima vez en este Mundial, una jugada a pelota detenida resultó crucial. Esta vez definió a un finalista, y Francia chocará el domingo por el título en Moscú con Inglaterra o Croacia, que se medían en la otra semifinal, este miércoles y también en la capital rusa.

“Fue una cuestión de detalles”, valoró el estratega de Bélgica, Roberto Martínez. “Desafortunadamente para nosotros, nos pegaron en una situación con pelota parada”.

El hecho de que Umtiti le haya ganado en el salto al centrocampista del Manchester United llamó más la atención por la diferencia de estatura entre ambos. El primero mide 1.83 metros y el segundo 1.94.

“Cuando uno no es tan alto como el rival, hay que tener determinación, voluntad para anotar, para colocarse frente al jugador y creo que eso es lo que me ha permitido anotar el gol, anticiparme bien y una buena ejecución del saque de esquina”, explicó Umtiti en la conferencia posterior al encuentro.

Además, después de tanto que se habló de la mina de talento del que dispone Francia adelante, fue un defensa el héroe. En 1998, tres zagueros franceses anotaron en el Mundial: Bixente Lizarazu, Laurent Blanc y Lillian Thuram. En una coincidencia auspiciosa, ahora han marcado Benjamin Pavard, Raphael Varane y Umtiti.

“Ha sido un defensa quien ha anotado el gol, y eso que hemos tenido mucho trabajo a la defensiva”, resaltó el técnico francés Didier Deschamps. “Me quito el sombrero ante mis jugadores y mi cuerpo técnico”.

Se le preguntó a Deschamps si percibe que los goles de los zagueros son un buen augurio.

“Todos tenemos un destino propio. Tratamos de que sea el más bello posible”, respondió “Hay similitudes, pero siempre tratamos de hacer comparaciones, correctas o no… Pero al final el mérito de esto será de los jugadores”.

Otro periodista inquirió si Deschamps había visto las imágenes de los festejos del triunfo en los Campos Elíseos, y si éstas le recordaban lo que vivió como seleccionado francés en 1998.

“Las vi y me trajeron excelentes recuerdos, pero en aquella ocasión habíamos ganado la final no en la semifinal”, dijo. “El partido más importante es el domingo. Nos hemos dado este privilegio de llegar a la final”.

En busca de instalar a los belgas en la primera final mundialista de su historia, el español Martínez tomó la arriesgada decisión de colocar de inicio una línea de tres defensores para enfrentar a uno de los equipos con más talentos individuales en este certamen. Y los Diablos Rojos generaron peligro en la primera mitad con dos disparos de Eden Hazard y un zurdazo de Toby Alderweireld desde las inmediaciones del área, que el arquero francés Hugo Lloris desvió de manera providencial con las dos manos.

Francia apostó más de inicio a la contra y amenazó con disparos de Griezmann y escapadas de Kylian Mbappé, la sensación francesa de 19 años.

El tanto francés no hizo sino radicalizar las respectivas estrategias. Abofeteados, los Diablos Rojos se lanzaron en forma desbocada en busca del empate. Les Bleus, se organizaron mejor atrás y apostaron a alguna transición rápida que les permitiera ampliar el marcador.

Pero quizás por la desesperación o tal vez por el cansancio que derivó de un encuentro disputado a un ritmo muy dinámico, las aproximaciones belgas fueron generando cada vez menos peligro.

“Es algo excepcional… estoy muy contento por mis jugadores, que son jóvenes pero tienen un gran carácter”, destacó Deschamps.

En la primera final de su historia, Francia se coronó como anfitriona en 1998, merced a una goleada por 3-0 sobre Brasil, en aquella noche en que Ronaldo perdió misteriosamente sus superpoderes. En Alemania 2006, sucumbió por penales ante Italia, tras el infame cabezazo que recibió Marco Materazzi y que significó la expulsión de Zinedine Zidane y su despedida de los mundiales.

Habrá por lo tanto cierto deseo de reivindicación en la selección francesa. Deschamps fue parte del plantel campeón en 1998, y ahora está a las puertas de dos logros significativos.

El primero es de índole individual. Podría ser apenas la tercera persona en coronarse en la Copa del Mundo como jugador y técnico, algo que sólo consiguieron Mario “Lobo” Zagallo con Brasil (1958 y 1962 jugando y 1970 dirigiendo), así como Franz Beckenbauer con Alemania (1974 y 1990). Además, Rudi Voller fue jugador y entrenador de Alemania en finales: ganó como delantero en 1990 y perdió como estratega en 2002.

Además, Francia quedó a un paso de alcanzar a Uruguay y Argentina con dos títulos en su haber. Se sumaría así al exclusivo club de los multicampeones, al que pertenecen también Brasil (5), Italia (4) y Alemania (4).

Bélgica está lejos de esa cúpula y se quedó a la orilla de lo que hubiera sido un papel histórico. Disputó la segunda semifinal mundialista en su historia y cayó como le había ocurrido en México 1986 ante Argentina y un Diego Maradona en pleno esplendor.

Los belgas no ostentan un solo título de relevancia en sus vitrinas, y seguirán esperándolo pese a mostrar tal vez el fútbol más vistoso de este Mundial, en el que habían ganado todos sus partidos. Al menos podrían mejorar la ubicación que tuvieron en aquel Mundial de 1986, cuando la propia Francia los superó 4-2 en tiempo extra durante el partido por el tercer lugar. Buscarán ese tercer sitio en el duelo de consolación que se efectuará el sábado, también en San Petersburgo.

Mundial 2018: Bélgica elimina a Brasil, pleno europeo en semifinales

Kevin De Bruyne, de la selección de Bélgica, festeja luego de anotar el segundo gol ante Brasil en los cuartos de final de la Copa del Mundo, el viernes 6 de julio de 2018, en Kazán, Rusia (AP Foto/Francisco Seco)

Por JUAN ZAMORANO

KAZÁN, Rusia (AP) — Ni copiando la fórmula del orden y equilibrio “a la europea” le alcanza a Brasil en la Copa del Mundo.

El pentacampeón mundial y último sobreviviente de Sudamérica en Rusia sucumbió 2-1 el viernes ante Bélgica por los cuartos de final y por cuarta cita seguida quedó eliminado a manos de un seleccionado europeo.

Alisson, arquero de la selección de Brasil, se lamenta tras recibir un autogol de Fernandinho en el encuentro de cuartos de final de la Copa del Mundo ante Bélgica, el viernes 6 de julio de 2018 (AP Foto/Frank Augstein)

Bélgica fulminó a Brasil con todos los ingredientes que aportan los integrantes de la mejor generación de futbolistas de su historia: la voracidad goleadora de Kevin De Bruyne y Romelu Lukaku, la creatividad de Eden Hazard y el temple de Thibaut Courtois en el arco. También un autogol brasileño.

“Hemos conseguido algo que realmente bello y que no fue nada fácil”, dijo De Bruyne, autor del segundo gol belga.

La victoria del equipo dirigido por el técnico español se empezó a fraguar con un tiro de esquina lanzado por Hazard. La pelota se desvió en el antebrazo de Fernandinho y se metió contra su propia valla en el estadio Arena de Kazán. Transcurrían 13 minutos y Brasil quedó en desventaja por primera vez en el torneo.

Sacudiéndose de una marca negativa ante seleccionados sudamericanos, los belgas ampliaron la cuenta a los 31 con un contragolpe que inició Lukaku en su propio campo. El delantero del Manchester United eludió a dos brasileños y abrió para De Bruyne, quien selló la jugada con derechazo cruzado.

“Para mí Brasil fue el mejor equipo del torneo. Cuando juegas ante un rival así tienes que jugar bien pero también creer. Yo estoy orgulloso de mis jugadores, que desde el primer minuto creyeron que podían ganar”, destacó Martínez, quien tomó las riendas de Bélgica tras la eliminación ante Gales en los cuartos de final de la Eurocopa hace dos años.

Neymar, de la selección de Brasil, se cubre el rostro con la camiseta mientras los jugadores de Bélgica festejan su triunfo en los cuartos de final de la Copa del Mundo, el viernes 6 de julio de 2018, en Kazán, Rusia (AP Foto/Andre Penner)

Bélgica, que había perdido en sus tres últimos enfrentamientos ante sudamericanos, jugará las semifinales por primera vez desde 1986. Su próximo rival será Francia, que más temprano había derrotado 2-0 a Uruguay en Nizhny Nóvgorod.

La caída de Brasil además da lugar a una semifinal netamente de europeos. Es la tercera vez desde 1982 que eso sucede en un torneo montado en el Viejo Continente.

“La diferencia fue la efectividad”, analizó Tite, a quien se le venció el contrato y declinó responder sobre su futuro. “No creo en la suerte. ¿Courtois tuvo suerte? No, es bueno”.

Según el estratega brasileño, “si te gusta el fútbol tienes que ver este partido. Hubo triangulaciones, definiciones, los arqueros, las transiciones. ¡Que hermoso juego! Si aprecias el fútbol, verás que fue una hermosa actuación, con la tristeza de la derrota”.

La otra llave se definirá el sábado con los duelos entre Inglaterra-Suecia y Rusia-Croacia.

“Tratamos hasta el final ante un gran equipo. Nos vamos de esta Copa del Mundo con la cabeza en alto”, dijo Renato Augusto, autor del descuento de Brasil. “Este es un equipo conformado por grandes jugadores que son jóvenes, con posibilidades de ganar el próximo Mundial”.

Hasta este compromiso, Brasil había sacado chapa de favorito más por su funcionamiento defensivo al estilo “europeo” que por la calidad del medio hacia delante con Neymar, Coutinho y Gabriel Jesús. Y el único gol que había recibido antes de este partido había sido el empate de Suiza 1-1 en el debut.

Bajo el mando de Tite, además, detentaba un récord de 20 victorias y apenas una derrota en un amistoso ante Argentina a mediados de 2017.

En el inventario de la derrota, habrá un destaque especial a la ausencia de Casemiro, suspendido por acumulación de tarjetas amarillas. Fernandinho, su reemplazante en la medular del mediocampo, no tuvo la misma prestancia que el volante del Real Madrid, escudo protector para la defensa.

Con el peso de la desventaja por primera vez sobre sus espaldas, Brasil fue un equipo terrenal.

Neymar, la única megaestrella que seguía en carrera tras las partidas tempranas de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, fue presa fácil de una red de camisetas rojas.

Una sola vez Brasil tomó desprevenida a la defensa belga. Fue a 15 minutos del final cuando un centro Coutinho encontró sin marca al recién ingresado Renato Augusto, que anotó el descuento de cabeza.

El gol revitalizó a los dirigidos por Tite, que sin nada para perder fue por su presa. El propio Renato casi empató con un zurdazo apenas desviado.

En tiempo de adicional, Neymar coqueteó con el empate con un impresionante remate desde la puerta del área y Courtois repelió milagrosamente al tiro de esquina con la punta de sus dedos.

Después de ganar su quinto título en Corea del Sur-Japón, la Verdeamarela fue eliminada en cuartos por Francia en 2006, corrió igual suerte cuatro años después en Sudáfrica al caer en la misma instancia frente a Holanda, y después sufrió la paliza 7-1 en su propia casa contra Alemania, que terminaría ganando el torneo.

Mundial 2018: Bélgica sobrevive a un infierno nipón y avanza a 4tos

Los jugadores de Bélgica festejan su gol agónico, mientras los de Japón se desploman, en el partido de octavos de final de la Copa del Mundo, realizado el lunes 2 de julio de 2018, en Rostov del Don, Rusia (AP Foto/Natacha Pisarenko)

Por LEÓN FELIPE GIRÓN

ROSTOV DEL DON, Rusia (AP) — Bélgica cumplió con el pronóstico. Pero los Diablos Rojos debieron pasar por un purgatorio del que casi no salen con vida.

En el último aliento del partido, Nacer Chadli coronó un fulminante contragolpe que inició de las manos del arquero Thibaut Courtois y culminó una dramática remontada para que Bélgica venciera el lunes 3-2 a una aguerrida Japón.

Bélgica se las verá con Brasil en cuartos de final, su segundo Mundial consecutivo en el que alcanza la instancia. Pero no fue fácil. Tuvo que sobreponerse a un garrafal error de su defensa y a una desventaja de 2-0 para finalmente a un rival que en ningún momento se dejó intimidar.

Todo lo contrario. Japón se fue al frente a inicios de la segunda mitad cuando Jan Vertonghen no pudo despejar un balón y permitió que Genki Haraguchi ingresara solo frente a Courtois para fusilarlo y abrir el marcador. Cuatro minutos después, al 52, el mal momento se convirtió en pesadilla para el cuadro belga cuando Takashi Inui sacó un certero disparo de fuera del área y amplió la delantera del cuadro asiático.

“Es una prueba al carácter y para el equipo”, dijo el entrenador de Bélgica, el español Roberto Martínez. “Debes de ver como reaccionan los suplentes, como reacciona todo el equipo en general”.

Pero si alguien podía darle esperanza a Bélgica tenía que ser quien se la arrebató en primera instancia. Vertonghen se encontró con un cobro de tiro de esquina pasado y con muy poco ángulo sacó un largo cabezazo que superó por altura al arquero Eiji Kawashima para anidarse improbablemente al fondo de las redes. A todas luces, la intención de Vertonghen no era rematar al arco.

Esa fue la chispa que prendió la reacción belga.

Tan solo cinco minutos después se empató el marcador, revivió la confianza belga y se esfumó la ilusión nipona. Todo con el cabezazo de Marouane Fellaini a quemarropa después de un preciso centro de Eden Hazard.

“Cuando estuvimos arriba 2-0, realmente quería otro gol y tuvimos nuestras oportunidades”, destacó el técnico nipón Akira Nishino. “Controlábamos el partido hasta cierto punto, pero Bélgica apretó cuando tuvo que hacerlo”.

La tensión se apoderó de la Arena Rostov y de un cuadro japonés que se quedó a minutos de acceder por primera vez a los cuartos de final de un Mundial. La oportunidad se les fue en un suspiro.

Courtois se apoderó de un saque de esquina y entregó el balón rápidamente a Kevin De Bruyne por el centro del campo. El volante del Manchester City cedió a la izquierda a Thomas Meunier, quien envió un centro rasante desde el vértice del área.

Romelu Lukaku, autor de cuatro goles pero frustrado durante toda la velada, inteligentemente dejó pasar el balón para dejar con ventaja a Chadli, quien perforó las redes para ponerle el punto final a una historia de suspenso a la que no le faltó ningún ingrediente.

El gol de Chadli en la última jugada del encuentro fue el noveno en el Mundial 2018 que se factura a los 90 minutos o después para definir una victoria, fijando una nueva marca en el torneo.

Chadli marcó a los 93:43, convirtiéndose en el tanto más tardío en tiempo regular de un partido de la fase de eliminación directa desde que Francesco Totti convirtió a los 94:24 para que Italia derrotase a Australia en 2006.

Bélgica se convirtió en el primer equipo en revertir una desventaja de dos goles en la etapa de eliminación directa desde que Alemania derrotó a Inglaterra en la prórroga en el torneo de 1970. El último en hacerlo en los 90 minutos reglamentarios fue Portugal cuando venció a Corea del Norte en los cuartos de final de 1966.

Japón sorteó la primera fase con lo justo, en la que quedó segundo en su grupo, por delante de Senegal, por tener menos tarjetas amarillas acumuladas.

Nishino describió el ambiente en el vestuario japonés.

¿Qué les dijo como consuelo?

“Vayan y dúchense”, respondió.

“Estaban de pie, sin hacer nada”, añadió el técnico japonés. “Les hablaré al regresar al hotel”.

Mundial 2018: Bélgica vence 1-0 a Inglaterra, tendrá el cuadro más difícil

Adnan Januzaj festeja tras anota el gol con el que Bélgica venció 1-0 a Inglaterra en el partido por el Grupo G del Mundial en Kaliningrado, Rusia, el jueves 28 de junio de 2018. (AP Foto/Alastair Grant)

Por ROB HARRIS

KALININGRADO, Rusia (AP) — Adnan Januzaj cumplió con la tarea de un delantero: anotar goles que sellan una victoria.

También su primer gol con Bélgica. Solo que en esta ocasión, en circunstancias peculiares, el suplente pudo condenar a su selección a un rumbo más complicado en el Mundial.

Adnan Januzaj anota el gol con el que Bélgica venció 1-0 a Inglaterra en el partido por el Grupo G del Mundial en Kaliningrado, Rusia, el jueves 28 de junio de 2018. (AP Foto/Michael Sohn)

Al vencer el jueves a Inglaterra por 1-0, en un partido que ninguno tenía que ganar, Bélgica podría cruzarse con rivales de mayor jerarquía en rondas posteriores tras conseguir el primer puesto de su grupo.

“No vamos a sufrirlo”, dijo el técnico de Inglaterra Gareth Southgate, conforme con el desenlace.

Pero tras hacer ocho cambios, la derrota era lo previsible, pese a que los belgas también realizaron nueve modificaciones.

Uno de los ausentes en cancha fue Harry Kane, el delantero inglés que comanda la tabla de goleadores del torneo con cinco conquistas.

“El impacto de este resultado para la próxima ronda es algo que no podemos cuantificar”, dijo Southgate.

La realidad es que Inglaterra enfrentará, en teoría, a rivales de menos calado si logra dejar en el camino a Colombia en los octavos de final el martes.

Un día antes, Bélgica afrontará un choque menos exigente contra Japón. Pero Brasil, Uruguay, Portugal, Francia y Argentina asoman en su horizonte en Rusia.

“No se puede planificar un escenario ideal”, dijo el técnico de Bélgica, el español Roberto Martínez. “Han visto a grandes naciones quedar un paso de ser eliminados, o que quedaron eliminadas”.

Tal fue el caso de la campeona vigente Alemania, que se despidió en la víspera.

Mediante victorias en sus primeros dos partidos, tanto Inglaterra como Bélgica tenían asegurada su presencia en la segunda ronda antes de viajar al enclave de Kaliningrado.

Fue un partido para el olvido. El que pudo haber sido un duelo vibrante entre dos potencias europeas acabó decepcionado debido a que todo estaba definido en el Grupo G.

Mundial 2018: Dobletes de Lukaku y Hazard; goleada de Bélgica sobre Túnez

Eden Hazard, de Bélgica, festeja luego de convertir un penal en el partido del Mundial ante Túnez, disputado en el Spartak de Moscú el sábado 23 de junio de 2018 (AP Foto/Hassan Ammar)

Por GRAHAM DUNBAR

MOSCÚ, Rusia (AP) — Bélgica sigue en alza. ¿Podrían identificárseles como el mejor equipo en lo que va de este Mundial?

Todavía es demasiado prematuro, pero el talentoso seleccionado belga exhibió el sábado el peso de su calidad al vapulear 5-2 a Túnez. Es el equipo más goleador en Rusia, con ocho conquistas. Y solo Cristiano Ronaldo iguala la cuenta de cuatro tantos rubricados por Romelu Lukaku.

Bélgica aún no se enfrenta con un rival de Sudamérica o Europa, y el duelo contra Inglaterra el jueves podría definir el ganador del Grupo H.

“Al final de cuentas, nos va tocar medirnos contra mejores equipos y vamos a tener que estar más alertas”, declaró Lukako, autor de dobletes en cada una de las dos victorias belgas.

Eden Hazard también firmó un doblete, con lo que Bélgica quedó prácticamente instalada en los octavos de final. La selección belga dominó ampliamente el encuentro, al grado tal de que sus dos mejores anotadores se dieron el lujo de descansar en la parte final. En apenas 16 minutos, los Diablos Rojos habían tomado ya una ventaja de dos goles.

A los cuatro, el defensa tunecino Syam Ben Youssef cometió una falta a Hazard, justo sobre la línea derecha que delimita el área. El penal fue decretado por el árbitro estadounidense Jair Marrufo y convalidado por el videoarbitraje, para que el propio Hazard convirtiera con serenidad dos minutos después.

El disparo por parte del astro del Chelsea dejó prácticamente inmóvil al arquero Farouk Ben Mustapha.

“Sabíamos que si anotábamos pronto, el partido sería fácil”, reveló Hazard. “Así que anotamos en los primeros cinco minutos y luego controlamos el partido”.

Lukaku marcó su primer tanto en una jugada que se derivó de un balón perdido por los tunecinos en la media cancha. El ariete del Manchester United se acercó al área y descargó un zurdazo cruzado para batir a Mustapha a los 16.

Apenas un minuto después, Túnez se aproximó por medio de un cabezazo de Dylan Bronn, quien se retiró a los 24 por una lesión.

Otro esférico entregado por Túnez abrió la puerta al segundo gol de Lukaku en los descuentos de la primera mitad. Kevin De Bruyne recuperó y cedió a Thomas Meunier, quien adelantó el pase para que Lukaku definiera con balón picado ante la salida del arquero tunecino.

Así, Lukaku llegó a cuatro goles y comparte con Cristiano Ronaldo la punta en la tabla de los mejores anotadores en Rusia. No tuvo mucha más oportunidad de rebasar al portugués, pues fue sustituido a los 58 minutos por Marouane Fellaini, ya con el encuentro definido.

Y es que ocho minutos antes, Túnez incurrió en otra distracción. Permitió que un pase elevado de unos 50 metros llegara a Hazard, quien controló con el pecho, enganchó el balón para quitarse un defensa y al arquero, y envió la pelota hacia la puerta abierta.

El quinto tanto llegó a los 90, por medio de Michy Batshuayi. El ariete del Borussia Dortmund, quien ingresó como sustituto a los 68 por Hazard, se deslizó en el área para conectar de zurda un centro de Youri Tielemans.

Ya en los descuentos y prácticamente en la última jugada del duelo, el capitán Wahbi Khazri marcó para que Túnez hiciera un poco más decorosa la derrota.

Bélgica ha lucido como un ataque temible en el Mundial, aunque todavía no enfrenta a ningún equipo de Europa o Sudamérica. Lo hará el jueves ante Inglaterra, en la última fecha del Grupo H.

La llave es encabezada por la selección belga con seis puntos y una diferencia de goles de más seis. Los ingleses, segundos con tres unidades, se miden este domingo a Panamá, que no ha sumado.

Mundial 2018: Bélgica golea 3-0 a Panamá con doblete de Lukaku

El delantero de Bélgica Romelu Lukaku (izquierda) intenta rematar frente al defensor Román Torres y el arquero Jaime Penedo (derech) en el partido por el Grupo G del Mundial en Sochi, Rusia, el lunes 18 de junio de 2018. (AP Foto/Víctor R. Caivano)

Por TIM BOOTH

SOCHI, Rusia (AP) — Un tiempo duró la resistencia de la bisoña Panamá al esperado asedio de Bélgica, una de las candidatas al título, que finalmente encontró el camino del gol a poco de iniciado el complemento y terminó ganando 3-0, con dos tantos de Romelu Lukaku en la Copa Mundial de Rusia.

Dries Mertens, de la selección de Bélgica, anota un gol ante Panamá, en el encuentro mundialista realizado el lunes 18 de junio de 2018, en Sochi, Rusia (AP Foto/Antonio Calanni)

Dries Martens destrabó el partido a los 46 minutos, batiendo a Jaime Penedo con un tiro bombeado al segundo palo desde unos 15 metros. El tanque Lukaku aumentó de cabeza a los 68, tras buena acción de Kevin De Bruyne, el jugador que manejó los hilos de Bélgica, y a los 74, tras recibir un pase de Martens que lo dejó solo frente al arquero.

Los panameños aguantaron a pie firme en el primer tiempo, en que Penedo tuvo dos buenas intervenciones ante un remate de Eden Hazard y una entrada de Lukaku. Y se salvaron milagrosamente cuando Román Torres, cuyo gol clasificó a Panamá, casi bate su propia valla al despejar un centro envenenado al corazón del área. El balón, no obstante, salió besando un poste.

Con Blas Pérez, de 37 años, aislado arriba, Panamá casi no inquietó el marco contrario, aunque el lateral Michael Murillo tuvo el gol en sus pies a los 54, en que salió perdiendo un mano a mano con Thibaut Courtois en uno de los pocos ataques punzantes que lanzaron los panameños.

Los veloces contragolpes del equipo del técnico colombiano Hernán Darío Gómez, no obstante, desnudaron algunas lagunas en la zaga belga. Gómez empató al francés Henri Michel, recientemente fallecido, como los únicos entrenadores en dirigir a tres selecciones distintas en los mundiales.

A siete minutos del final entró Thorgan Hazard, hermano de Eden, por lo que el partido terminó siendo un asunto de familia para los Hazard.