Opositores marchan contra la censura en Venezuela

CARACAS (AP) — La oposición venezolana convocó el viernes a una nueva jornada de protesta contra la censura mientras la iniciativa del presidente Nicolás Maduro de reformar la constitución enfrenta un pedido de anulación de la fiscal general.

La coalición opositora y el movimiento universitario llamaron a movilizarse desde una plaza del este de Caracas hacia la sede de la estatal Comisión Nacional de Telecomunicaciones para exigir el cese de la censura a algunos medios y que se detenga una propuesta del gobierno para regular las redes sociales.

Manifestantes despliegan una pancarta cerca del sitio donde murió el manifestante Neomar Lander durante una vigilia en su honor en Caracas, Venezuela, el jueves 8 de junio de 2017. Lander, de 17 años, es una de las últimas víctimas de la agitación de Venezuela . Murió durante las protestas contra el gobierno el miércoles. (AP Foto/Ariana Cubillos)

Por la mañana camiones antimotines de la Guardia Nacional bloquearon los accesos a una de las principales avenidas del centro de la capital donde está la sede del Tribunal Supremo de Justicia.

El cierre de la vía se produjo un día después de que la fiscal general Luisa Ortega Díaz acudiera al máximo tribunal para introducir un recurso de nulidad contra la Asamblea Nacional Constituyente porque, aseguró, vulnera el derecho al sufragio y la participación política.

Ortega Díaz, quien hasta hace unos meses era considerada cercana al gobierno, dijo a la prensa que decidió presentar la acción legal para “defender la soberanía popular, para defender la constitución, para defender la democracia”. La alta funcionaria invitó a los venezolanos a sumarse a su acción legal.

Sin hacer alusión a la fiscal, Maduro denunció el jueves que está en proceso una “conspiración de traidores y traidoras” contra el proceso constituyente y llamó a la “unión cívico militar” para derrotar en la calle el supuesto complot.

El mandatario criticó con dureza a la oposición a la que acusó de contratar a jóvenes para participar en las protestas y dijo que está dispuesto a iniciar acciones legales contra los dirigentes opositores y los dueños del diario local 2001 por colocar el jueves en su primera página el titular: “Muere un menor durante protesta y represión atroz”.

“Es un titular de guerra, de mentira, de manipulación”, dijo Maduro al asegurar que emprenderá una acción contra el medio por “daños y perjuicios morales a la sociedad”. El mandatario ha mantenido durante sus más de cuatro años de gobierno tirantes relaciones con los medios de comunicación.

El oficialismo inició esta semana el proceso de recolección de las firmas en apoyo a los 55.000 candidatos que participarán en la elección de los 545 miembros de la Asamblea Constituyente que está prevista para el 30 de julio.

La oposición ha descartado la participación en el proceso constituyente al que considera un “fraude constitucional” y un “golpe de Estado”.

Las protestas antigubernamentales, que se han prolongado por casi dos meses y medio, han dejado 67 muertos, 1.300 heridos y más de 400 detenidos.

Suben a 36 los muertos en las protestas en Venezuela

CARACAS (AP) — Un policía falleció el jueves tras ser baleado durante una manifestación en el estado central de Carabobo, con lo que se elevaron a 36 los muertos en las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro y que recrudecieron esta semana luego del llamado a una Asamblea Constituyente para reformar la carta magna.

El policía estatal Gerardo Barrera, de 38 años, murió en la madrugada luego de resultar herido de bala la víspera durante una manifestación en el municipio San Joaquín, indicó en un comunicado el Ministerio Público.

El incidente coincidió con las manifestaciones en Caracas y otras ciudades del país en rechazo a la iniciativa de Maduro de redactar una nueva constitución que sustituirá a la de 1999 que impulsó el fallecido presidente Hugo Chávez. Al menos seis personas murieron desde el anuncio del proceso constituyente el martes.

En varias barriadas del este de la capital venezolana se registraron violentos incidentes el miércoles que dejaron más de un centenar de heridos y dos fallecidos.

Las protestas, que comenzaron a fines de marzo, han dejado más de 400 heridos y unos 1.708 detenidos de los cuales 597 permanecen bajo arresto, según estimaciones de la organización humanitaria Foro Penal Venezolano.

En medio del incremento de la violencia estudiantes universitarios convocaron este jueves a una nueva jornada de protesta “en demanda de democracia y libertad” y consideraron al proceso constituyente parte de un “golpe de Estado continuado” de Maduro.

Los universitarios llamaron a movilizaciones que partirán desde diferentes casas de estudio de Caracas y otras ciudades del interior del país. Los alrededores de la Universidad Central de Venezuela, la mayor y más antigua del país, amanecieron rodeados de cientos de agentes de los cuerpos de seguridad con equipos antimotines.

Al defender la iniciativa Maduro dijo que con la nueva constitución se busca ampliar el sistema judicial, promover nuevas formas de “democracia participativa” y garantizar la defensa de la soberanía e integridad de la nación.

Maduro ha dicho que la Asamblea Nacional Constituyente estaría integrada por 500 miembros de los cuales la mitad serán elegidos por los gremios de trabajadores y las comunidades.

La iniciativa fue cuestionada por el secretario general de la OEA, Luis Almagro, y por los gobiernos de Argentina, Brasil, Colombia, Chile y Estados Unidos.

La oposición acusa a Maduro de utilizar el proceso constituyente para evitar los comicios de gobernadores, pospuestos desde el año pasado, y la elección de alcaldes originalmente prevista para este año.

Los adversarios de Maduro afirman que permanecerán en las calles hasta lograr que se convoquen elecciones generales, se abra un canal humanitario para el ingreso de alimentos y medicinas, se libere a los presos políticos y se desarme a los grupos paramilitares.

Las manifestaciones contra el gobierno se iniciaron a fines de marzo tras dos sentencias del Tribunal Supremo de Justicia en las que asumió las competencias legislativas del Congreso y limitó la inmunidad de los diputados. Los dictámenes del máximo tribunal, señalado de estar controlado por el Ejecutivo, fueron revertidos pero las protestas no han cesado.

Venezuela enfrenta la tensión política en medio de una crisis económica con una desbordada inflación de tres dígitos y severos problemas de escasez de alimentos y medicinas.

Nuevas marchas en pro y en contra del gobierno en Venezuela

CARACAS (AP) — Al ritmo de pitos y tambores, decenas de miles de opositores, vestidos con camisetas blancas y levantando pancartas en que se leían “el cambio es indetenible”, se volcaron el lunes a las calles en Caracas para protagonizar una nueva jornada de protestas contra el gobierno, que entran a su segundo mes.

“Estamos dispuestos a estar en las calles un mes más y lo que sea necesario porque Venezuela necesita que estemos en las calles para que este gobierno entienda que se tiene que ir”, dijo Sergio Hernández, un técnico de Informática, de 47 años, mientras caminaba junto a su esposa por una avenida del este capitalino.

Una mujer grita durante una marcha de opositores al presidente Nicolás Maduro en el este de Caracas, Venezuela, el lunes 1 de mayo de 2017. Opositores y oficialistas medían nuevamente fuerzas en las calles en medio de una creciente tensión política y preocupaciones de que se agrave la violencia en el país sudamericano. (Fernando Llano/Foto AP).

Otros miles de opositores, que intentaban marchar por algunas avenidas del oeste, fueron bloqueados por centenares de guardias que les lanzaron gases lacrimógenos para evitar que avanzaran hacia el centro de la ciudad donde se desarrollaba una movilización oficialista.

Uno de los manifestantes, el diputado opositor José Manuel Olivares, sufrió una herida en la cabeza al ser golpeado por las bombas lacrimógenas.

El gobierno y la oposición volvían a medir fuerzas en el marco del Día Internacional del Trabajo, con marchas en la capital y otras ciudades del país, en medio de un clima de alta tensión política y creciente espiral de violencia que generan preocupación en la comunidad internacional, la cual aboga por una salida negociada a la crisis. Las protestas, desde fines de marzo, han dejado un saldo de 29 muertos y centenares de heridos.

La alianza opositora llamó a las movilizaciones con el objetivo de llegar a las sedes del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral, en el centro de Caracas.

Desde que comenzaron las manifestaciones, la oposición ha intentado infructuosamente marchar hacia el centro de la ciudad, donde están las sedes del gobierno y el resto de los poderes públicos, ya que los cuerpos de seguridad les han bloqueado el paso y dispersado con gases lacrimógenos y balas de goma.

Horas antes del inicio de las marchas, algunas de las principales autopistas que comunican el interior del país con la capital presentaban fuertes congestionamientos de vehículos generados por los puntos de control que instalaron los cuerpos de seguridad en las vías. De igual forma, las autoridades anunciaron el cierre de una treintena de estaciones del metro por medidas de seguridad.

Los bloqueos parciales de las vías de acceso a Caracas y el cierre de las estaciones del metro fueron rechazados por el dirigente opositor y ex candidato presidencial, Henrique Capriles, que acusó al gobierno de poner “obstáculos” para afectar la marcha opositora.

El oficialismo, mientras tanto, convocó a una gran marcha en el centro de la capital en apoyo al gobierno de Maduro, que enfrenta las tensiones política en medio una crisis económica, con una desbordada inflación de tres dígitos y una severa escasez de alimentos y medicinas, que ha golpeado la popularidad del mandatario que ronda 20%.

Maduro reiteró la víspera las acusaciones contra la oposición a la que señaló de dirigir actos violentos y promover un golpe de estado.

El gobernante hizo un llamado a la coalición opositora a retornar al proceso de diálogo que está estancado desde diciembre luego que la oposición acusó a las autoridades de incumplir algunos puntos del acuerdo relacionados con la convocatoria a elecciones y la liberación de los presos políticos.

En medio del creciente descontento contra el gobierno, Maduro anunció el fin de semana un incremento a partir del primero de mayo de 60% del salario mínimo, que llegó a 200.000 bolívares (unos 278 dólares).

Los comentarios del mandatario sobre el proceso de diálogo coincidieron con una declaración que ofreció el Papa Francisco en la que pidió condiciones claras para las conversaciones, y manifestó inquietud por la situación de violencia que enfrenta el país.

El pontífice llamó a las partes a evitar cualquier ulterior forma de violencia, que se respeten los derechos humanos y se busque una solución negociada a la crisis.

Al agradecerle al Papa su preocupación por Venezuela, Capriles celebró el domingo que el pontífice rectificara su opinión sobre la oposición, a la que señaló de estar dividida, y reiteró que los sectores adversos al gobierno se mantendrán en las calles hasta que el gobierno acceda a llamar a elecciones generales, abra un canal humanitario, libere a los presos políticos y respete a la Asamblea Nacional.

Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Perú, Paraguay y Uruguay se sumaron a las expresiones del Papa, y pidieron el cese de los actos violentos, la definición de un cronograma electoral, la liberación de los presos políticos y la plena restitución de las prerrogativas de la Asamblea Nacional.

Las tensiones políticas se agitaron en Venezuela a finales de marzo a raíz de dos sentencias que emitió el Tribunal Supremo de Justicia en las asumió las competencias legislativas de Congreso y limitó la inmunidad de los diputados. El máximo tribunal, que es señalado de estar controlado por el gobierno, revirtió en abril los dictámenes pero las protestas aún no han cesado.