Corte de EEUU impide a Trump cancelación inmediata del DACA

Corte de EEUU impide a Trump cancelación inmediata del DACA

En esta fotografía de archivo del 15 de agosto de 2012, un inmigrante legal lee una guía sobre las condiciones necesarias para acceder al programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés) en una oficina de la Coalición Pro Derechos Humanos de los Inmigrantes, en Los Ángeles. (AP Foto/Damian Dovarganes, Archivo)

Por SUDHIN THANAWALA,  Associated Press

SAN FRANCISCO, California — Una corte federal de apelaciones impidió el jueves al presidente Donald Trump poner fin inmediato a un programa de la era del exmandatario Barack Obama que protege a los inmigrantes jóvenes de la deportación, ya que –dijo– la decisión del gobierno actual se basó en conceptos jurídicos equivocados.

Un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito ratificó de manera unánime una orden judicial preliminar que bloquea la decisión de Trump de cancelar el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés).

Las demandas interpuestas por California y otras partes para impugnar la decisión del gobierno seguirán su curso en una corte federal mientras la orden judicial continúe vigente.

A la larga, la Corte Suprema podría decidir la suerte del DACA, que ha amparado a unas 700,000 personas traídas de manera ilegal a Estados Unidos cuando eran niños o que llegaron con familias que se quedaron en el país al vencer sus visas.

Hace unos días, el gobierno de Trump adoptó la inusual medida de pedirle a la Corte Suprema que tomara el caso incluso antes de que cualquier tribunal federal de apelaciones lo hubiera examinado. Fue la segunda ocasión en que el gobierno federal solicitó que el máximo tribunal examinara su decisión sobre el DACA.

En el fallo del jueves, la jueza Kim Wardlaw dijo que California y los demás demandantes posiblemente tengan éxito con su argumento de que la decisión de cancelar el programa fue arbitraria y caprichosa.

El Departamento de Seguridad Nacional tomó medidas para poner fin al programa el año pasado por recomendación de Jeff Sessions, el recién despedido secretario de Justicia, quien alegó que el DACA era ilegal porque Obama carecía de la autoridad para implementarlo en primer lugar.

Eso fue incorrecto, escribió Wardlaw, haciendo notar que el gobierno federal tiene una larga y firmemente establecida historia de actuar a discreción para no aplicar la ley migratoria hacia ciertos grupos de personas. Los ejemplos incluyen la decisión del presidente Dwight D. Eisenhower en 1956 de extender una “moratoria de inmigración” a 30,000 refugiados húngaros que de otra forma no hubieran podido quedarse en Estados Unidos, y el programa de “Trato Justo Familiar” del presidente Ronald Reagan, el cual permitió que ciertos parientes de inmigrantes ilegales a los que se les había concedido amnistía permanecieran en el país.

Aunque el gobierno federal podría poner fin al DACA por su propia discreción, no puede hacerlo basándose en la creencia fallida de Sessions de que el programa excede la autoridad federal, señaló la corte.

“Aquí solo sostenemos que, donde el poder ejecutivo no tomó una decisión a su discreción para poner fin al DACA –sino que más bien actuó basándose en un punto de vista erróneo de lo que la ley requería–, la rescisión fue arbitraria y caprichosa”, escribió Wardlaw. “Como siempre, el gobierno es libre de reexaminar las políticas que elige, siempre y cuando al hacer eso no viole un mandato judicial ni ninguna protección constitucional o legal independiente”.

Dicho eso, los jueces también declinaron descartar los argumentos de que las acciones del gobierno podrían violar los derechos constitucionales de los beneficiarios del DACA. El efecto desproporcionado que la decisión tendría sobre los latinos podría ser inconstitucionalmente discriminatorio, señaló la corte, y los demandantes también efectuaron el alegato creíble de que violaría el debido proceso si el gobierno les daba la espalda y utilizaba en los procesos de deportación la información que ellos proporcionaron cuando se inscribieron al DACA.

El Departamento de Justicia no había respondido hasta el momento un correo que se le envió para conocer sus impresiones.

Sentencian a hombre que vandalizó la estrella de Trump

Sentencian a hombre que vandalizó la estrella de Trump

ARCHIVO- La estrella de Donald Trump sobre el Paseo de la Fama de Hollywood el 25 de julio de 2018, tras haber sido vandalizada en Los Ángeles. (AP Foto/Reed Saxon, Archivo)

LOS ÁNGELES, California (AP) — El hombre que destrozó la estrella del presidente Donald Trump en el Paseo de la Fama de Hollywood fue sentenciado el miércoles a tres años de libertad condicional luego de no admitir ni disputar los cargos.

El juez también condenó a Austin Mikel Clay a asistir a asesoría psicológica y a pagar más de 9,400 dólares a la Cámara de Comercio de Hollywood. También debe realizar servicio comunitario.

Clay destrozó la estrella de Trump en Hollywood Boulevard con un pico en julio. La estrella le fue otorgada al ahora mandatario en reconocimiento por su trabajo en el programa televisivo “The Apprentice”. Fue reparada rápidamente.

Tras declararse inocente en agosto, Clay les dijo a los reporteros que su acto vandálico fue “legítimo y justo”. Señaló que quería provocar “un cambio político positivo” y consideró que no le deberían haber presentado cargos.

Demandan al Gobierno de Trump por detener a niños migrantes demasiado tiempo

Demandan al Gobierno de Trump por detener a niños migrantes demasiado tiempo

ARCHIVO - Una mujer habla en un mitin el jueves 28 de junio de 2018, en Brownsville, Texas, para atraer atención hacia la política estadounidense hacia los inmigrantes. (Miguel Roberts/The Brownsville Herald vía AP, archivo)

NUEVA YORK, Nueva York (EFE) – Una asociación de defensa de los derechos civiles presentó anoche una demanda federal contra la Administración del presiente de EE.UU., Donald Trump, por retener a niños inmigrantes detenidos durante demasiado tiempo, poniéndolos a su juicio en riesgo psicológico.

El Sindicato de Libertades Civiles de Nueva York defiende a seis adolescentes, cuatro de los cuales se encuentran en el estado neoyorquino, que fueron enviados a refugios de acogida después de cruzar la frontera sur de Estados Unidos, a la espera de ser enviados con sus padres o familiares al comenzar el proceso judicial, informan medios locales.

Sin embargo, el sindicato denuncia que los niños siguen detenidos ya que ahora el proceso requiere para su liberación las huellas digitales de sus padres y familiares, lo que “extiende durante semanas e incluso meses” la causa judicial, asegura la abogada de la asociación, Paige Austin.

Como los datos de las huellas digitales pueden ser compartidos con el Departamento de Seguridad Nacional, los familiares indocumentados de estos niños temen posibles represalias.

Esta dilación de los tiempos judiciales ha provocado que el número de niños bajo tutela federal haya ascendido a 13,000 desde que el Gobierno comenzara a requerir estos chequeos más rigurosos la pasada primavera, algo que la administración considera necesario para evitar que los niños caigan en manos de traficantes.

La demanda asegura que los niños retenidos durante largos periodos de tiempo en dependencias de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados sufren episodios de ansiedad, indefensión, depresión e incluso intentos de suicidio, todo ello empeorado porque la mayoría de ellos “han sobrevivido a hechos traumáticos como persecución, asalto o tortura”.

Una de las demandantes es una niña ecuatoriana detenida en Texas cuya madre, Norma Duchitanga, también es parte del caso.

“Las citas para la toma de huellas se retrasaron mucho. Iba a tardar uno o dos meses en conseguir una cita aquí en Nueva York”, asegura en declaraciones a la emisora de radio WNYC esta residente desde hace 15 años en el país, que finalmente tuvo que acudir a Filadelfia para adelantar el proceso.

“Tiene miedo de que la manden de vuelta, de que la metan en la cárcel. Eso es lo que teme. No quiero que sufra. Ya ha sufrido bastante desde que me vine a Estados Unidos y la dejé para darle una vida mejor”, explica Norma.

Divisiva era Trump lleva récord de mujeres al Congreso

Divisiva era Trump lleva récord de mujeres al Congreso

La candidata demócrata a la Cámara de Representantes Sharice Davids habla con partidarios tras su victoria en las elecciones el martes, 6 de noviembre del 2018, en Olathe, Kansas. (AP Foto/Colin E. Braley)

Por JUANA SUMMERS y GEOFF MULVIHILL,  Associated Press

WASHINGTON, D.C. — Un número récord de mujeres fueron elegidas el martes a la Cámara de Representantes, casi dos años después de que las mujeres de lanzaron a las calles en Washington y otras ciudades del país en desafío a la toma de posesión de Donald Trump.

La candidata demócrata a la cámara de representantes por Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez, al centro, firma la hoja de registros antes de votar el martes, 6 de noviembre del 2018. (AP Foto/Bebeto Matthews)

La nueva generación de legisladoras pudiera tener un fuerte impacto en las políticas de la nación, particularmente dentro del Partido Demócrata, luego de unos comicios vistos ampliamente como un referéndum sobre el primer término de Trump.

Para el miércoles por la mañana, al menos 99 mujeres iban a ocupar escaños en la cámara baja, superando la marca previa de 84. De acuerdo con datos compilados por The Associated Press, 237 mujeres fueron candidatas a la cámara por uno de los partidos grandes este año.

Entre las nuevas legisladoras está Jennifer Wexton, una senadora estatal de Virginia que derrotó a la representante republicana Barbara Comstock. Y Alexandria Ocasio-Cortez, la ex organizadora de campaña de Bernie Sanders que ganó una primaria demócrata contra un establecido líder del partido en Nueva York.

Las ganancias logradas por las mujeres en las elecciones fueron el toque final en una campaña que ha sido definida por la energía de las mujeres. No solamente las mujeres se presentaron como candidatas a una tasa sin precedentes, varias derrotaron a hombres blancos en las primarias de sus partidos. Movilizaron su apoyo a nivel de base y tuvieron un mayor papel como donantes que en precios ciclos electorales.

Hubo además una brecha histórica que mostró a las mujeres dando un respaldo mucho mayor a los demócratas que a los republicanos. De acuerdo con VoteCast, las mujeres votaron en proporción considerablemente mayor en favor de su candidato demócrata al Congreso: Aproximadamente 6 de cada 10 votaron por un demócrata. Los hombres, en contraste, estuvieron más divididos en sus votos.

En sus discursos de victoria electoral en todo el país, las mujeres reconocieron el carácter histórico de la ocasión.

“Estoy muy honrada por compartir las boletas y el escenario con las muchas mujeres visionarias y atrevidas que alzaron sus manos para ser candidatas a cargos públicos”, dijo Ayanna Pressley, que se convirtió en la primera mujer negra en ser elegida al Congreso por Massachusetts. “Ahora, escuchen, sé con certeza que ninguna de nosotras lo hizo para entrar en la historia, lo hicimos para lograr cambios. Pero el significado histórico no me elude. Incluso en lo personal”.

Las mujeres también se presentaron a las contiendas para las gubernaturas en numerosos estados. Veintidós estados nunca han elegido a una mujer como gobernadora y seis estados tienen gobernadoras actualmente. Este año, las mujeres igualaron la marca de más puestos de gobernador en poder de mujeres  nueve. Stacey Abrams, una de las 16 candidatas este año, seguía en una apretada contienda en Georgia.

EEUU: Votantes juzgan la era Trump en elecciones legislativas

EEUU: Votantes juzgan la era Trump en elecciones legislativas

Trabajadores electorales contabilizan boletas de voto anticipado en la oficina electoral del condado de King, en Renton, Washington, el 5 de noviembre de 2018. Los votantes de Washington votan todos por correo. (AP Foto/Elaine Thompson)

Por STEVE PEOPLES,  Associated Press

WASHINGTON, D.C. — La turbulenta campaña electoral que puso a prueba el estilo político de tierra quemada del presidente Donald Trump contra la fuerza de la resistencia demócrata llega a su fin: los estadounidenses votan el martes en las primeras elecciones nacionales de la era Trump.

El martes por la mañana se produjeron largas filas de votantes y varios máquinas de votación sufrieron desperfectos.

Algunos de los peores problemas se produjeron en Georgia, donde ocurre una de las más reñidas contiendas para la gobernación. Algunas personas tuvieron que hacer fila por hasta tres horas para votar, particularmente en la localidad de Snellville.

En Atlanta también hubo largas esperas, que se hicieron más difíciles de soportar debido a la lluvia.

Funcionarios electorales dijeron que los problemas se debían a que algunos trabajadores no vinieron a trabajar, y algunas máquinas no estaban funcionando bien.

Entretanto, los republicanos ansiosos manifestaron en privado su confianza en mantener su estrecha mayoría en el Senado, pero temen perder la Cámara de Representantes. Trump, la voz principal del Partido Republicano, advirtió que las victorias significativas de los demócratas podrían tener consecuencias devastadoras.

“Si los demócratas radicales toman el poder destruirán nuestra economía y nuestro futuro”, declaró Trump en Cleveland, echando mano de la misma retorica acalorada que ha definido gran parte de su presidencia. “La agenda demócrata es una pesadilla socialista”.

Los demócratas, cuya relevancia en la era Trump depende de hacerse con al menos una de las cámaras del Congreso, se centraron en la atención sanitaria y predijeron triunfos que romperán el monopolio republicano en Washington y en los gobierno estatales.

“Han tenido dos años para darse cuenta de cómo es tener a una persona desquiciada en la Casa Blanca”, dijo el gobernador de Washington, Jay Inslee, líder de la Asociación de Gobernadores Demócratas. “Este es un despertar para el Partido Demócrata”.

Los demócratas podrían hacer fracasar la agenda legislativa de Trump para los próximos dos años si ganan la mayoría en la cámara baja. Y más importante aún, quizás, es que tendrían poder legal para investigar los muchos deslices personales y profesionales del presidente.

Algunos demócratas ya se comprometieron a forzar la publicación de las declaraciones fiscales del presidente, mientras que otros prometieron intentar un juicio político, aunque la salida de Trump de la Oficina Oval parece poco probable mientras los republicanos controlen el Senado o mantengan una minoría considerable.

El futuro de los demócratas depende de una delicada coalición de votantes no habituales –especialmente jóvenes y minorías– que normalmente no participan en los comicios de mitad de legislatura.

Si hubo alguna vez un año para que los votantes jóvenes rompan con la tradición, es este. Los más jóvenes prometieron votar en masa mientras participaba en multitudinarias protestas tras la balacera masiva del pasado febrero en una escuela secundaria de Parkland, Florida, que dejó 17 estudiantes y trabajadores muertos.

Los demócratas están basando su fuerza en las mujeres y en votantes con formación universitaria en general, que se lanzaron definitivamente contra Trump desde su elección. Las encuestas sugieren que la coalición republicana que llevó al poder a Trump a la Casa Blanca es cada vez más vieja, blanca, masculina y con menos probabilidades de tener título universitario.

Los demócratas cuentan con una diversidad nunca vista antes en sus boletas.

Tres estados podrían elegir a sus primeros gobernadores afroestadounidenses, mientras que varios más tienen candidatos LGBT y musulmanes. Una cifra record de mujeres se presentan a puestos en el Senado, en la Cámara de Representantes, en las gobernaciones y en cámaras legislativas estatales.

“La gran mayoría de las mujeres están enojadas, frustradas y cansadas de ver a dónde las está llevando el Partido Republicano, especialmente en lo relacionado con la sanidad y los derechos civiles”, dijo Stephanie Schriock, presidenta de la organización EMILY’s List, un grupo que apoya a mujeres demócratas durante la campaña. “Van a ver la mayor brecha de género que hayamos visto nunca”.

La realineación política de la era Trump, marcada por la evolución de las divisiones por raza, género y nivel educativo, podría reformular la política estadounidense durante una generación. Los cambios demográficos también reflejan los argumentos finales de las dos grandes formaciones.

Mientras la economía sigue prosperando, Trump dedicó gran parte de los últimos días de la campaña a criticar a la caravana de migrantes centroamericanos que se dirige a la frontera de Estados Unidos para solicitar asilo. Envió más de 5,000 soldados a la región y llegó a sugerir que las tropas podrían utilizar fuerza letal contra los migrantes que arrojen piedras, aunque luego se retractó.

En privado, los republicanos han animado al presidente a dar marcha atrás, aunque en vano.

Los demócratas, por su parte, recurrieron a su caballo de batalla: la sanidad.

“La atención sanitaria está en la boleta”, dijo el ex presidente Barack Obama a voluntarios demócratas en Virginia. “La atención sanitaria para millones de personas. Voten, pueden salvar una vida”.

Los resultados del martes dependerán de panoramas drásticamente distintos en las carreras a la Cámara de Representantes y al Senado.

Las principales pugnas por escaños en la cámara baja están en suburbios donde votantes con mayor grado de educación y riqueza criticaron la presidencia de Trump, pese a la fortaleza de la economía. Los demócratas se vieron alentados por una ola de retiros republicanas y por una enorme ventaja en la recaudación de fondos. Necesitan ganar dos docenas de bancas para hacerse con la mayoría.

Sin embargo, el reto que enfrentan en el Senado es más complicado. Los demócratas están prácticamente a la defensiva en estados rurales en los que Trump sigue siendo popular. Hay senadores demócratas que optan a la reelección, por ejemplo, en Dakota del Norte, Virginia Occidental y Montana, estados en los que el presidente alcanzó un promedio de 30 puntos porcentuales hace dos años.

Los demócratas necesitan sumar dos nuevos senadores para controlar la cámara.

“Todo está en juego” en primeras elecciones de la era Trump

“Todo está en juego” en primeras elecciones de la era Trump

Presidente Donald Trump saluda al finalizar un acto electoral en Chattanooga, Tennessee, 4 de noviembre de 2018. (AP Foto/Mark Humphrey)

Por STEVE PEOPLES,  Associated Press

WASHINGTON, D.C. — El día del juicio final de la política estadounidense casi ha llegado.

Los votantes decidirán el martes quién ha ganado el debate de 25,000 millones de dólares entre la política de tierra arrasada del presidente Donald Trump y la campaña furibunda de los demócratas para poner fin al monopolio republicano en Washington y en gobernaciones a lo ancho del país.

Hay indicios de que una llamada “ola azul” ayudaría a los demócratas a ganar la mayoría en al menos una de las cámaras del Congreso. Pero dos años después de una elección que dio un mentís a todas las encuestas y pronósticos, nada es seguro en vísperas de la primera elección de la era de Trump.

“No creo que haya un demócrata en este país que no sienta alguna angustia desde la profunda decepción de 2016”, dijo Stephanie Schriock, presidenta de la organización EMILY’s List, que gastó casi 60 millones de dólares para apoyar a mujeres demócratas durante la campaña.

“Todo importa y todo está en juego”, añadió.

Están en juego el total de 435 bancas de la Cámara de Representantes y 35 de las 100 bancas del Senado, además de casi 40 gobernaciones y la relación de fuerzas en casi todas las legislaturas estatales.

Aunque él mismo no es candidato, Trump ha reconocido que las elecciones de mitad de mandato representan ante todo un referendo sobre su presidencia.

Si los demócratas ganan la mayoría en la cámara baja, que estrategas de ambos partidos coinciden en que es probable, podrían descarrilar los planes legislativos de Trump durante los próximos dos años. Más importante aún, quizás, es que tendrían poder legal para investigar los muchos deslices personales y profesionales del presidente.

Las elecciones del martes también pondrán a prueba la fuerza de una realineación de la era de Trump definida por la evolución de las divisiones por raza, género y sobre todo nivel educativo.

La coalición republicana que llevó al poder a Trump es cada vez más vieja, blanca, masculina y con menos probabilidades de tener título universitario. Los demócratas se apoyan más en las mujeres, las personas de color, los jóvenes y los graduados universitarios.

La realineación política, si es que existe, podría fijar un nuevo rumbo en la política estadounidense durante toda una generación.

Trump: Tropas en frontera con México podrían llegar a 15,000

Trump: Tropas en frontera con México podrían llegar a 15,000

El presidente Donald Trump habla con la prensa sobre querer cambiar la Decimocuarta Enmienda en Washington, el miércoles 31 de octubre de 2018. (AP Foto/J. Scott Applewhite)

Por ZEKE MILLER y ROBERT BURNS,  Associated Press

WASHINGTON, D.C. — El presidente Donald Trump dijo el miércoles que el número de militares enviados a la frontera entre México y Estados Unidos podría llegar a 15,000, aproximadamente el doble del número que el Pentágono dijo que actualmente tiene planeado para una misión cuyas dimensiones cambian todos los días.

El Pentágono dijo que “más de 7,000” soldados serían enviados a la frontera suroeste para apoyar a los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. Los funcionarios dijeron que el número podría llegar a un máximo de 8,000 bajo los planes actuales.

El número de efectivos ha cambiado a un paso vertiginoso, mientras Trump toma una postura dura contra la inmigración a pocos días de las elecciones de medio periodo.

Apenas la semana pasada, los funcionarios indicaban que se enviarían entre 800 y 1,000 efectivos. El lunes, funcionarios anunciaron que se desplegarían unos 5,200. Al día siguiente, un general de la Fuerza Aérea que dirige el operativo dijo que irían más que el número inicial anunciado y rechazó específicamente los reportes de que podría llegar a 14,000, pues “eso no es congruente con lo que hemos estado planeando”.

El general de la Fuerza Aérea Terrence O’Shaughnessy, responsable del Comando Norte de Estados Unidos, dijo a la prensa que el número podría exceder al contingente inicial de 5,200, pero no dio un cálculo aproximado del total final.

Sólo 24 horas después, Trump arrojó nueva incertidumbre al panorama, tomando por sorpresa al Pentágono.

Con la mirada fija en las elecciones de la próxima semana, Trump ha espetado duras declaraciones, promesas y acciones contra la inmigración con el fin de movilizar a sus simpatizantes y ayudar al Partido Republicano a mantener el control del Congreso. Su propia campaña de 2016 se concentró en los temores por la frontera, y ha sido el eje de su última semana antes de la contienda electoral de mitad de periodo.

“En lo referente a la caravana, nuestras fuerzas armadas están listas”, dijo Trump el miércoles. “Tenemos alrededor de 5,800. Subiremos a una cifra entre 10,000 y 15,000 elementos, además de la Patrulla Fronteriza, el ICE y el resto del personal en la frontera”, dijo, refiriéndose al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas por sus iniciales en inglés.

Posteriormente dijo a ABC News: “Debemos tener un muro de gente”.

Sus comentarios son el giro más reciente en una historia que ha lanzado al Pentágono al ámbito político, generando interrogantes sobre si el secretario de Defensa Jim Mattis permitiría que el ejército fuera utilizado en un ardid político.

“No hacemos ardides”, dijo Mattis el miércoles.

Trump refutó la noción de que “sembraba miedo” o de que utiliza el tema con fines políticos, pero su retórica cada vez más dura en los últimos días de campaña pone en duda esa negativa. Trump ha arengado en contra de la inmigración ilegal, incluyendo varias caravanas de migrantes centroamericanos que lentamente se abren paso hacia la frontera con Estados Unidos. La caravana más grande se encuentra a casi 1,000 millas de la frontera.

También prometió poner fin a la liberación de los detenidos con la instalación de carpas para mantener arrestados ahí a quienes ingresen ilegalmente al país. Y esta semana aseguró que podría promulgar un decreto para poner fin de manera unilateral al derecho de ciudadanía por nacimiento para los hijos de padres que no son estadounidenses.

Los comentarios de Trump del miércoles dejaron pensativos a algunos en el Pentágono. Funcionarios dicen que no tienen planes para desplegar a 15,000 soldados. El número posiblemente podría llegar a 10,000, contando los 2,100 efectivos de la Guardia Nacional que han estado en la frontera durante varios meses en una misión por separado, aunque relacionada. El número de soldados en servicio señalados para ser desplegados se mantenía en 7,000 el miércoles, pero podría llegar a 8,000.

El despliegue de 15,000 efectivos en la frontera estaría cerca del nivel de presencia militar de Estados Unidos en Afganistán. Y podría ser más del doble del número de personas que se cree forman parte de las caravanas.

El miércoles Trump no dio marcha atrás de su propuesta controversial de derrocar el mismo concepto de ciudadanía estadounidense. En un tuit, dijo que el derecho a la ciudadanía para bebés nacidos de no ciudadanos en suelo estadounidense “terminará de una forma u otra”.

También afirmó que los términos del “derecho de ciudadanía por nacimiento” no “están cubiertos por la Decimocuarta Enmienda”.

Sin embargo, el texto que introduce la Causa de Ciudadanía de la enmienda dice que: “Todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos y sujetas a la jurisdicción del mismo, son ciudadanos de Estados Unidos y del estado en el que residen”. La propuesta de ciudadanía sin duda provocaría una larga batalla legal sobre si el presidente puede alterar el concepto aceptado desde hace mucho de que la Decimocuarta Enmienda otorga ciudadanía a cualquier niño nacido en suelo estadounidense, sin importar el estatus inmigratorio de sus padres.

El presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan aseveró el martes que “obviamente” Trump no podría cambiar esa norma con una orden ejecutiva. Su comentario le ganó una reprimenda de Trump cuando tuiteó el miércoles que Ryan “debería enfocarse en mantener la mayoría, más que en dar sus opiniones sobre la ciudadanía por nacimiento, ¡algo de lo que no sabe nada!”.

En conferencia de prensa antes de dejar la Casa Blanca para un evento de campaña en Florida, Trump comparó su plan de actuar bajo decreto con la decisión del presidente Barack Obama de utilizar una acción ejecutiva para promover protecciones y un estatus laboral legal para algunas personas traídas sin autorización a Estados Unidos siendo niños.

“Si él puede hacer el DACA, nosotros podemos hacer esto por orden ejecutiva”, dijo Trump usando el acrónimo en inglés del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia. Trump y el Departamento de Justicia han argumentado que la acción de Obama fue ilegal.

Desde hace mucho, Trump y varios asesores han considerado el tema de la inmigración como el grito de guerra más efectivo para su base de partidarios. Se esperaba que el presidente hiciera un anuncio sobre nuevas acciones en la frontera el martes, pero eso cambió para que en su lugar pudiera ir a Pittsburgh, en donde 11 personas fueron masacradas en una sinagoga el sábado.

Trump rinde tributo a víctimas de tiroteo en sinagoga

Trump rinde tributo a víctimas de tiroteo en sinagoga

El presidente Donald Trump acompañado por la primera dama Melania Trump y el rabino Jeffrey Myers de la sinagoga Árbol de la Vida, coloca el jueves 30 de octubre de 2018, una piedra en un monumento para las víctimas de un tiroteo. (AP Foto/Andrew Harnik)

Por ZEKE MILLER y JONATHAN LEMIRE,  Associated Press

PITTSBURGH, Pensilvania — Una piedra y un botón de rosa para cada víctima.

El presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump rindieron tributo a cada una de las 11 personas que murieron en el peor incidente de violencia antisemita en la historia de Estados Unidos. Mientras la pareja presidencial presentaba sus respetos, afuera de la sinagoga Árbol de la Vida, unos manifestantes que se encontraban cerca gritaban que el mandatario no era bienvenido.

La escena emocional y discorde reflejó las profundas divisiones de la nación que Trump dirige, la cual se sumió en una semana de violencia política y odio de cara a las controversiales elecciones de mitad de periodo que podrían alterar el camino de la presidencia.

A su llegada a la ciudad de Pittsburgh, el presidente y su esposa ingresaron al vestíbulo de la sinagoga, donde encendieron velas para cada víctima y posteriormente salieron del inmueble. En la cercanía del sitio donde el agresor comenzó a disparar el sábado, se escuchaban gritos de: “¡Las palabras importan!” y “¡Trump vete a casa!”.

El rabino Jeffrey Myers, quien oficiaba un servicio cuando comenzó el tiroteo, hizo un ademán ante la estrella de David colocada para cada víctima. En cada una, el presidente puso una piedra –una tradición funeraria judía– y la primera dama agregó una flor. Ambos estaban acompañados por la hija del presidente, Ivanka Trump, y su esposo, Jared Kushner, quienes son judíos.

Cerca de la sinagoga había flores, velas y dibujos de tiza y hasta una pequeña roca pintada con el número “6,000,011”, el cual sumaba a las víctimas de esta semana al estimado de judíos que fallecieron durante el Holocausto.

Más tarde, la pareja presidencial pasó más de una hora en el Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh, donde se recuperan algunas de las víctimas. La caravana de la pareja pasó por donde se encontraban varios cientos de manifestantes y en uno de los letreros se leía el mensaje: “Es tu culpa”.

Dentro del centro médico, Trump visitó a los elementos de la policía y feligreses que resultaron heridos, pero no pareció reunirse con los familiares de los fallecidos.

Sintiéndose más cómodo librando conflictos partidistas que aliviando el dolor de los estadounidenses, Trump ha evitado de muestras públicas de unidad luego de otras tragedias que han ocurrido durante su mandato.

Se han planteado preguntas sobre la credibilidad del presidente como personaje unificador. Desde su campaña presidencial en 2016, Trump a veces ha tardado en denunciar a los nacionalistas blancos, a los neonazis y a otros individuos o grupos con discursos de odio que encontraron una causa común en su retórica política nacionalista.

Trump viajó al vecindario histórico de la comunidad judía de Squirrel Hill mientras se llevaban a cabo los primeros funerales para las víctimas, cuyas edades iban de los 54 a los 97 años. Entre los fallecidos están unos hermanos, un matrimonio, profesores, dentistas y un médico.

Cientos de manifestantes se reunieron para mostrar su disgusto con la presencia de Trump. El residente de Squirrel Hill, Paul Carberry, dijo que el presidente no debió de haber visitado la ciudad hasta que los muertos fueran enterrados.

“Él no jaló el gatillo, pero su verborrea y acciones no ayudan”, aseveró Carberry.

Trump atiza temores a los inmigrantes de cara a elecciones

Trump atiza temores a los inmigrantes de cara a elecciones

En esta fotografía de archivo del 13 de marzo de 2018, el presidente Donald Trump habla mientras revisa prototipos del muro fronterizo en San Diego. (AP Foto/Evan Vucci, Archivo)

Por CATHERINE LUCEY, JILL COLVIN y COLLEEN LONG,  Associated Press

WASHINGTON, D.C. — Miles de efectivos estadounidenses para detener una “invasión” de inmigrantes. Visiones de campamentos para quienes buscan asilo. Y el final de la garantía constitucional de ciudadanía por nacimiento.

En esta fotografía de archivo del 23 de marzo de 2016, un miembro del Congreso sostiene la Constitución en el Capitolio en Washington. (AP Foto/J. Scott Applewhite, archivo)

Con la mirada fija en las elecciones de la próxima semana, el presidente Donald Trump espeta duras declaraciones, promesas y acciones contra la inmigración con el fin de movilizar a sus simpatizantes y ayudar al Partido Republicano a mantener el control del Congreso. Su propia campaña de 2016 se concentró en los temores por la frontera, y ha sido el eje de su última semana antes de la contienda electoral de mitad de periodo.

“Esto no tiene nada que ver con las elecciones”, insiste el presidente. Pero el momento en que lo hace resulta llamativo.

Trump dijo que enviará más de 5,000 soldados a la frontera con México para intentar defenderse de la caravana de migrantes centroamericanos que avanza a pie a cientos de millas de distancia. Los campamentos no resolverían el enorme retraso que Estados Unidos tiene en el procesamiento de solicitantes de asilo. Y la mayoría de los expertos en leyes dicen que se necesitaría una nueva enmienda constitucional para reformar la actual que otorga la ciudadanía a cualquiera nacido en Estados Unidos.

Aun así, Trump hace declaraciones diarias sobre la inmigración en tuits, entrevistas y anuncios políticos en los días previos a las elecciones que los demócratas esperan que les dé el control de al menos parte del Congreso.

Desde hace mucho, Trump y varios asesores han considerado el tema de la inmigración como el grito de guerra más efectivo para su base de partidarios. Se esperaba que el presidente hiciera un anuncio sobre nuevas acciones en la frontera el martes, pero eso cambió para que en su lugar pudiera ir a Pittsburgh, en donde 11 personas fueron masacradas en una sinagoga el sábado.

Entre diversos tiroteos, el ataque más letal contra judíos en Estados Unidos y los paquetes con explosivos dirigidos a demócratas y medios, la caravana de migrantes, que lentamente avanza hacia el norte, se había disipado de los titulares de las primeras planas y la televisión por cable.

Pero con entrevistas en momentos oportunos en Fox y “Axios en HBO”, Trump revivió algunas de sus ideas más severas contra la inmigración:

-Una orden ejecutiva para derogar el derecho constitucional de ciudadanía de niños nacidos en Estados Unidos de padres extranjeros;

-La detención prolongada de cualquiera que cruce la frontera hacia Estados Unidos, incluso quienes buscan asilo, en “ciudades de carpas” levantadas “en todas partes”.

El gobierno también anunció el lunes su plan de desplegar 5,200 soldados en activo, más del doble de los 2,000 que están en Siria luchando contra el grupo Estado Islámico, para ayudar a mantener a raya a las caravanas.

La caravana principal, todavía en el sur de México, continúa reduciéndose –de 7,000 personas que la conformaban en un principio, a unas 4,000–, mientras que un grupo más pequeño aparentemente espera unirse a ellos.

Trump insiste en que sus medidas inmigratorias no tienen nada que ver con política, incluso mientras despotrica contra las caravanas en eventos de campaña.

“Llevo diciendo esto desde mucho antes de la elección. Llevo diciendo esto desde antes de pensar en postularme para el puesto. Tenemos que ser duros en la frontera”, dijo Trump a la conductora de Fox News Laura Ingraham, en una entrevista el lunes.

Sus detractores no lo creen.

“Nos manipula a todos”, dijo David W. Leopold, abogado de inmigración y consejero del grupo de apoyo a inmigrantes America’s Voice. “No se trata de encerrar a personas. No se trata de derecho de ciudadanía por nacimiento. Se trata de ganar la elección la próxima semana”.

La propuesta de Trump inevitablemente provocaría una acalorada batalla legal sobre si el presidente puede alterar la muy aceptada regla de que la Decimocuarta Enmienda otorga la ciudadanía a cualquier niño nacido en Estados Unidos, sin importar el estatus inmigratorio de sus padres.

Omar Jadwat, director del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes de la Unión Americana de Libertades Civiles en Nueva York, dijo que la Constitución es muy clara.

“Si naciste en Estados Unidos, eres ciudadano estadounidense”, dijo. “Es indignante que el presidente piense que puede ignorar las garantías constitucionales con una orden ejecutiva”.

James Ho, un juez conservador de la corte federal de apelaciones designado por Trump, escribió en 2006, antes de su nombramiento, que la ciudadanía por nacimiento “está protegida para hijos de personas indocumentadas de la misma manera como lo está para los descendientes de los pasajeros del Mayflower”.

Incluso el presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan, quien suele apoyar a Trump, dijo en la radio WVLK de Kentucky: “Bueno, obviamente no puedes hacer eso. No puedes poner fin a la ciudadanía por nacimiento con un decreto”.

Sin embargo, Trump dice que sus abogados le aseguraron que el cambio “puedo hacerlo por decreto”, un argumento que ha hecho desde sus primeros días como candidato, cuando dijo que la ciudadanía por nacimiento era un “imán para la inmigración ilegal” y juró acabar con ella.

“Somos el único país donde llega una persona y tiene un bebé, y ese bebé es esencialmente un ciudadano de Estados Unidos”, dijo en un extracto de entrevista en Axios transmitido el martes.

No es el caso. Según un estudio de 2010 del Centro de Estudios de Inmigración, un grupo que apoya las restricciones inmigratorias, al menos 30 países otorgan ciudadanía por nacimiento.

El vicepresidente Mike Pence dijo que la administración “consideraba medidas que reconsiderarían la ciudadanía por nacimiento”.

“Todos sabemos lo que dice la Decimocuarta Enmienda. Todos valoramos el lenguaje de la Decimocuarta Enmienda. Pero la Corte Suprema de los Estados Unidos nunca ha fallado si debe o no, si el lenguaje de la Decimocuarta Enmienda, sujeto a jurisdicción, aplica específicamente para la gente que está en el país ilegalmente”, dijo en un evento de Politico.

El Instituto de Política Migratoria, una organización no partidista, calcula que hay más de 4 millones de niños nacidos en Estados Unidos menores a 18 años que tienen un padre inmigrante que viven en el país de manera ilegal.

Una persona familiarizada con el debate al interior de la Casa Blanca dijo que el tema de la ciudadanía por nacimiento ha surgido varias veces en el Ala Oeste, y no sin algunos detractores. No obstante, los abogados de la Casa Blanca esperan trabajar con el Departamento de Justicia para desarrollar una justificación legal para la medida. La persona no estaba autorizada para discutir el debate sobre políticas, así que habló bajo condición de anonimato.

En la entrevista del lunes con Fox, Trump dijo que Estados Unidos también planea construir campamentos para albergar a los migrantes que soliciten asilo, quienes serían detenidos hasta que sus casos sean resueltos. Actualmente, algunos de ellos, en particular las familias, son dejados en libertad mientras sus casos se procesan porque no hay suficiente espacio para albergarlos.

“Vamos a levantar carpas en todas partes”, dijo el presidente. “Serán muy bonitas y van a esperar, y si no reciben asilo, se van”.

El país tiene un enorme retraso en casos de inmigración –unos 700,000– y cada vez hay más familias que cruzan la frontera desde Centroamérica, grupos que no pueden simplemente regresarse en la frontera. Pero los expertos se cuestionan la legalidad y practicidad de lo que equivaldría a una detención indefinida.

Las opciones son sólo dos de muchas posibilidades actualmente discutidas: hacer cambios a la ley de asilo y simplemente prohibir que miembros de las caravanas migrantes ingresen al país, utilizando el mismo mecanismo que la prohibición decretada por el presidente al arribo de personas de ciertos países musulmanes.

Los funcionarios de la administración dicen que es poco probable que se tomen decisiones hasta pasadas las elecciones, en parte por el tiroteo en la sinagoga y el caso de las bombas caseras.

Sin embargo, algunos en el Congreso aplauden a Trump.

El representante republicano Steve King, de Iowa, quien ha presentado una iniciativa de ley para acabar con la ciudadanía por nacimiento, dijo que Trump hábilmente tomaba el control de un tema que sin duda lo ayudaría en las elecciones.

“Esa habilidad de moverse por instinto sin dudarlo, por eso es presidente”, dijo King.

Tareas de soldados desplegados por Trump tienen limitaciones

Tareas de soldados desplegados por Trump tienen limitaciones

Esta foto del 29 de octubre del 2018 proporcionada por la Fuerza Aérea de Estados Unidos muestra a efectivos del C-17 Globemaster III con el Escuadrón 3rd Airlift, con sede en la Base de la Fuerza Aérea Dover, empujando un cargamento en Fort Knox, Kentucky, en apoyo a la Operación Patriota Leal. (Airman 1st Class Zoe M. Wockenfuss/Fuerza Aérea de Estados Unidos via AP)

Por ASTRID GALVAN,  Associated Press

PHOENIX, Arizona — Los más de 5,200 soldados que el presidente Donald Trump planea enviar a la frontera con México estarán limitados en sus acciones por una ley federal que impide al ejército realizar labores policiales en territorio estadounidense.

Esta foto del 27 de octubre del 2018 muestra al presidente Donald Trump habaldo con reporteros sobre la masacre en la sinagoga de Pittsburgh, en la Base de la Fuerza Aérea Andrews, en Maryland. (AP Foto/Andrew Harnik)

Eso significa que los efectivos no podrán detener a migrantes, confiscar drogas a narcotraficantes o participar directamente en operativos para detener a la caravana de migrantes centroamericanos, que actualmente avanza por México a unas 1,000 millas del punto más cercano de la frontera estadounidense.

En vez de eso, su papel será bastante parecido al de los cerca de 2,000 efectivos de la Guardia Nacional que han sido desplegados en la frontera en los últimos seis meses, con tareas como dar apoyo aéreo para misiones fronterizas, instalar barreras de concreto y reparar y dar mantenimiento a vehículos. El nuevo despliegue incluirá a policías militares, ingenieros de combate y helicópteros equipados con tecnología avanzada para ayudar a detectar personas de noche.

La extraordinaria operación militar se emprende una semana antes de la elección de medio período presidencial, y mientras Trump trata de capitalizar en las urnas los temores sobre la caravana y la inmigración. El martes, el mandatario reiteró sus advertencias extremas, y calificó a la caravana de migrantes que huyen de la violencia y la pobreza en Centroamérica de “invasión”.

“¡Nuestras fuerzas armadas los están esperando!”, tuiteó.

R. Gil Kerlikowske, comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza entre 2014 y 2017, dijo que el ejército no puede detener a los solicitantes de asilo que se presenten en los cruces fronterizos en busca de protección, y que los agentes de la Patrulla Fronteriza no han tenido problemas para arrestar a las personas que ingresan ilegalmente al país.

“Lo veo como una maniobra política y un desperdicio tanto de los recursos militares como del dinero de los contribuyentes”, dijo Kerlikowske, quien estuvo al frente de la agencia durante un elevado flujo de migrantes centroamericanos en 2014. “Creo que es un gran error utilizar a militares en activo y asignarlos a esas tareas. No creo que sea más que una complacencia del presidente de cara a las elecciones”.

Avanzando mayormente a pie, la caravana de unos 4,000 migrantes y otro grupo mucho más pequeño de cientos de personas están a semanas, o tal vez meses, de llegar a la frontera estadounidense. Miles de migrantes ya desistieron, han solicitado estatus de refugiado en México o han optado por regresar a casa en los autobuses que el gobierno mexicano les paga, y es probable que el grupo se reduzca aún más durante el resto de la ardua travesía.

Otra caravana más pequeña que viajó este año tenía solo unos 200 migrantes al llegar al cruce fronterizo de Tijuana-San Diego.

Y pese a la retórica subida de tono, el total de migrantes detenidos en la frontera es bastante más bajo que el de años previos. Agentes de la Patrulla Fronteriza realizaron solo un cuarto de los arrestos que hicieron en el 2000, el punto álgido de la inmigración ilegal, cuando la agencia tenía la mitad del personal que ahora tiene. El perfil de los migrantes también ha cambiado, de mayormente hombres mexicanos que viajan solos a familias centroamericanas con niños.

Esta foto del 10 de abril del 2018 proporcionada por el Departamento Militar de Texas muestra a un soldado de la Guardia Nacional de Texas vigilando el río Grande en el condado de Starr, Texas, tras haber sido desplegado a la frontera con México. (Sgt. Mark Otte/Departamento Militar de Texas via AP)

Los migrantes que lleguen a la frontera ahora verán una mayor cantidad de efectivos militares, aunque el trabajo de estos será mayormente de apoyo.

Eso se debe a que las fuerzas armadas están sujetas a la Ley Posse Comitatus, vigente desde el siglo XIX, que restringe su participación en actividades policiales. A menos que el Congreso lo autorice específicamente, el personal militar no puede tener contacto directo con los civiles, incluyendo migrantes, dijo Scott R. Anderson, del Instituto Brookings.

El general de la Fuerza Aérea Terrence O’Shaughnessy, jefe del Comando Norte de Estados Unidos, dijo el martes que se enviarán al menos 5,239 tropas a la frontera suroeste mientras el Pentágono trabaja para cumplir con los requerimientos del Departamento de Seguridad Nacional.

“Los 5,239 seguirán adelante y habrá fuerzas adicionales a los 5,239”, dijo y resaltó que la cifra “no es el máximo”.

Cuestionado sobre el uso de armas, O’Shaughnessy dijo que las tropas en activo han recibido instrucciones claras sobre el uso de fuerza y que habrá entrenamiento individual y por unidades para asegurarse de que sepan lo que pueden y no pueden hacer. Por lo general, los elementos del ejército estadounidense tienen autorización para utilizar la fuerza en defensa propia.

Sin embargo, los soldados desplegados estarán limitados a brindar apoyo similar a las funciones que realizan los efectivos de la Guardia Nacional que Trump ya ha enviado a la frontera.

Estos efectivos han realizado 1,500 horas de vuelo en Arizona desde que fueron desplegados a principios de año. También han reparado más de 1,000 vehículos de la Patrulla Fronteriza y realizado 1,000 horas de trabajo de almacén e inventario, de acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

En un caso, un grupo de agentes de la Patrulla Fronteriza que rastreaban narcotraficantes en agosto en el remoto desierto de Arizona llamaron a un helicóptero de la Guardia Nacional para que siguieran a los sospechosos y guiaran a los agentes en tierra hasta que los arrestaran. La operación terminó con varios arrestos y la confiscación de 465 libras de marihuana.

O’Shaughnessy dijo que ya había alrededor de 1,000 soldados en Texas y que la cifra aumentará posiblemente antes del miércoles a por lo menos 1,800. Posteriormente se realizarán los despliegues en Arizona y California. Todos los elementos irán a bases de tránsito en cada entidad y hasta el momento no hay ninguno en la frontera, puntualizó.

No quedó claro por qué el gobierno había decidido enviar soldados en activo dado que podrán realizar pocas tareas de apoyo porque la Guardia Nacional ya está haciendo esto.

La Guardia Nacional de California se ha comprometido al despliegue de 400 elementos para la misión fronteriza del presidente hasta el 31 de marzo. Jerry Brown, el único gobernador demócrata en los cuatro estados limítrofes con México y un asiduo crítico de Trump, condicionó su respaldo a que las tropas no estén involucradas en la aplicación de leyes migratorias ni en la construcción de barreras fronterizas.

Brown dijo que las tropas de California ayudarían a combatir a las pandillas transnacionales así como al tráfico de drogas y armas.

En Nuevo México, 118 elementos de la Guardia hay ayudado en el mantenimiento y reparación de vehículos, operaciones de inspección de cargamentos, vigilancia y comunicaciones.

El gobernador de Texas Greg Abbott envió a 400 elementos a la frontera en abril. El mayor general John Nichols, responsable de la Guardia Fronteriza de Texas, dijo al Congreso en julio pasado que sus tropas desempeñaron “distintos papeles de apoyo”, incluyendo la conducción de vehículos, monitoreo de seguridad y funciones administrativas.