Gobierno reitera que la deportación de “soñadores” no es su prioridad

WASHINGTON (EFE) – El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos reiteró hoy que no es su prioridad deportar a los jóvenes indocumentados beneficiarios del programa de Acción Diferida (DACA) después de que se cumpliera el plazo dado por el presidente, Donald Trump, para que el Congreso alcanzara un acuerdo.

El 5 de marzo era la fecha tope que fijó el magnate a los legisladores de ambos partidos para que lograran una solución para los jóvenes indocumentados que llegaron al país como niños, conocidos como “soñadores”.

Este colectivo está protegido de la deportación mediante el plan DACA, que fue aprobado en 2012 por el Gobierno de Barack Obama y que se mantiene en vigor de forma provisional gracias a una decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos.

En un comunicado, el portavoz interino del Departamento de Seguridad Nacional, Tyler Houlton, aseguró que los beneficiarios de DACA no son un “objetivo prioritario” para ser arrestados o deportados, salvo que presenten “factores negativos adicionales”, en referencia a posibles crímenes.

“Salvo excepciones (…) un individuo que es portador de DACA, o que lo era pero ha solicitado la renovación, no será objeto de arresto ni será deportado de EE.UU. mientras tenga la protección o su petición esté pendiente”, subrayó Houlton.

Pese al fin del plazo establecido por el presidente, el portavoz llamó a las personas que reúnan los requisitos a “registrar su solicitud”, aunque avanzó que “habrá casos en los que los beneficiarios pierdan su estatus debido a violaciones de los términos de DACA”, algo que -enfatizó- no es “inusual” y ya sucedía bajo la Administración de Obama.

Houlton recordó que el Servicio de Inmigración y Ciudadanía de EE.UU. (USCIS) no atiende a peticiones de aquellos jóvenes indocumentados que no hubieran sido beneficiarios de DACA previamente y que las solicitudes aprobadas suelen ser válidas por un total de dos años.

En el comunicado, el portavoz precisó que las protecciones de DACA siguen teniendo efecto debido a una orden judicial que es el resultado de un “probable ejercicio inconstitucional de autoridad ejecutiva” y que “solo es bueno para dos años”, por lo que -argumentó- el Congreso “debe encontrar una solución permanente”.

Actualmente, por decisión del Tribunal Supremo, sigue en vigor la decisión del juez William Alsup, de la corte del distrito norte de California, quien en enero ordenó a Trump que reactivase el programa DACA para todo EE.UU. y siguiera recibiendo solicitudes de renovación hasta que se resuelvan todos los litigios pendientes.

Llega el día del fin del DACA, pero continuará por ahora

Por ELLIOT SPAGAT

SAN DIEGO, California (AP) — El programa DACA que protege de la deportación a cientos de miles de jóvenes iba a llegar a su fin el lunes, pero interdictos judiciales han obligado al gobierno del presidente Donald Trump a seguir emitiendo renovaciones, con lo que disminuye la sensación de urgencia por hallar una solución definitiva.

Gabriela Martinez, de 19 años y residente del condado P.G. en Maryland, sostiene una pancarta durante una marcha por la defensa de los inmigrantes organizada por la Unión Americana de Libertades Civiles, Union We Dream, MoveOn y otros grupos activistas. El letrero dice: “No deporten a los jóvenes inmigrantes”. (AP Foto/Pablo Martinez Monsivais)

Trump anunció en septiembre que pondría fin al programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus iniciales en inglés), pero le otorgó al Congreso un plazo de seis meses para encontrar una solución legislativa. Las personas cuyos permisos expiraban el 5 de marzo tenían un mes para solicitar una renovación.

Un interdicto a nivel nacional emitido en enero por el juez federal de distrito William Alsup, en San Francisco, obliga al gobierno a retomar las renovaciones, pero no es aplicable para quienes intentan inscribirse por primera ocasión.

A continuación presentamos la situación actual del DACA en el día en que iba a expirar:

¿QUÉ ES EL DACA?

El presidente Barack Obama lanzó el DACA en junio de 2012 a través de un decreto, otorgándoles permisos renovables de residencia y trabajo a cientos de miles de personas que ingresaron ilegalmente al país durante su infancia. Para poder inscribirse, era necesario que los beneficiarios hubieran llegado a Estados Unidos antes de cumplir los 16 años, tener menos de 31 años antes de junio de 2012, haber completado la escuela secundaria o haber servido en el ejército, y no contar con antecedentes penales.

Casi 683,000 personas se inscribieron antes de finalizar enero, y ocho de cada 10 provenían de México.

¿CUÁL ES LA POSTURA DE LAS CORTES RESPECTO AL DACA?

Alsup falló el 9 de enero que el gobierno no pudo justificar la cancelación del programa y que los demandantes — los estados de California, Maine, Maryland y Minnesota, así como la Universidad de California — tenían una buena oportunidad de ganar el juicio. Su interdicto nacional requería que el gobierno comenzara a aceptar las solicitudes de renovación en un plazo de una semana.

Posteriormente, el juez federal Nicholas G. Garaufis en Nueva York emitió un fallo similar.

El 26 de febrero, la Corte Suprema rechazó una inusual solicitud del gobierno para intervenir, lo que habría evitado la participación de la corte de apelaciones.

La Corte de Apelaciones del 9no Circuito aceleró su revisión a la decisión de Alsup, pero los expertos legales no prevén que se emita una decisión antes de junio. Una vez que eso ocurra, se prevé que el caso pase a la Corte Suprema, lo que posiblemente mantenga al DACA en funciones hasta las elecciones legislativas de noviembre.

¿YA NO ES IMPORTANTE EL VENCIMIENTO DEL PLAZO EL LUNES?

Con sus interdictos, las cortes hicieron que se perdiera gran parte del sentido de urgencia, pero los beneficiarios del DACA cuyas solicitudes están pendientes corren el riesgo de ser deportados hasta que se les concedan sus peticiones.

El ex secretario de Seguridad Nacional John Kelly, actualmente jefe de despacho de Trump, canceló el año pasado la política del gobierno de Obama de limitar las deportaciones a las personas que representen una amenaza para la seguridad pública, a los criminales convictos y a quienes cruzaron recientemente la frontera, por lo que todo aquel que está ilegalmente en el país quedó vulnerable. Los arrestos con fines de deportación se han incrementado en más de un 40% durante el gobierno de Trump.

Hay más de 14,000 personas con permisos vencidos que solicitaron su renovación, pero que no la habían recibido al finalizar enero. También hay casi 22,000 individuos sobre los que no se ha emitido una decisión en torno a su solicitud inicial.

Los defensores del DACA utilizan el plazo del lunes para intensificar la presión sobre la Casa Blanca y el Congreso para que haya una protección permanente. La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) dijo el domingo que lanzó “varios espacios publicitarios con costos de al menos 100,000 dólares” junto a organizaciones activistas como United We Dream y MoveOn.org, enfocándose en Trump.

¿CUÁL ES LA POSTURA DEL CONGRESO EN TORNO AL DACA?

En enero, el presidente propuso otorgar un mecanismo hacia la naturalización a 1.8 millones de inmigrantes como parte de un paquete de reformas migratorias que incluía 25,000 millones de dólares para la construcción de un muro y otras medidas de seguridad fronteriza, además de fuertes recortes a la migración legal. El Senado rechazó el plan.

Activistas migratorios y sus aliados en el Congreso quieren una propuesta más limitada que proteja a los beneficiarios del DACA, posiblemente en combinación con medidas limitadas en la vigilancia fronteriza, pero el gobierno se resiste. Trump ha culpado en repetidas ocasiones a los demócratas por el estancamiento, mientras que éstos aseguran que el presidente creó el problema al cancelar el DACA.

El Congreso debe aprobar una propuesta de gastos antes del 23 de marzo a fin de mantener al gobierno funcionando, lo que les da a los demócratas la oportunidad de condicionar el respaldo a un plan que incluya una solución al DACA. Los demócratas forzaron un cierre parcial de funciones del gobierno en enero pasado con ese mismo objetivo, pero cedieron tan solo tres días después.

Stephen W. Yale-Loehr, profesor de derecho de la Universidad Cornell, dice que el rechazo de la Corte Suprema a intervenir “coloca nuevamente al programa DACA en las manos del Congreso”.

El futuro de DACA nuevamente en manos del Congreso de EEUU

Por ELLIOT SPAGAT

SAN DIEGO, California (AP) — La Corte Suprema se negó a considerar el inusual pedido del gobierno de Donald Trump de que anulase el fallo de un juez que mantuvo en vigencia el programa que cobija a casi 700,000 jóvenes sin permiso de residencia que fueron traídos al país de niños.

Activistas participan en una manifestación en contra de la suspensión del programa DACA que cobija a jóvenes sin permiso de residencia que fueron traídos a Estados Unidos de niños el 23 de enero del 2018 frente al Congreso en Washington. (AP Photo/Andrew Harnik, File)

La decisión implica que el DACA sigue en vigor por al menos unos meses, y tal vez más allá de las elecciones de mitad de término de noviembre. En septiembre el gobierno dijo que suspendía el DACA, aduciendo que constituía un abuso del poder ejecutivo, y le dio al Congreso hasta el 5 de marzo para que resolviese el status de estos inmigrantes.

Lo que hay que saber sobre el status del DACA:

¿QUÉ ES EL DACA?

Es un programa instaurado por un decreto presidencial de Barack Obama en junio del 2012 que cobija a cientos de miles de “dreamers”, como se conoce a estos inmigrantes traídos a Estados Unidos de niños y que no tienen permiso de residencia. Les permite permanecer en el país y trabajar, y es renovable cada dos años. Para poder ampararse en el programa deben haber venido al país antes de cumplir 16 años, haber nacido después de junio de 1981, haber terminado la secundaria o servido en las fuerzas armadas y no tener antecedentes penales.

Casi 690,000 jóvenes estaban amparados por el DACA cuando el gobierno de Donald Trump dijo en septiembre que dejaría sin efecto se programa en seis meses. Ocho de cada diez son mexicanos. Aquellos jóvenes cuyos permisos expiraban antes del 5 de marzo tenían un mes para solicitar la renovación.

¿QUÉ DICEN LOS TRIBUNALES?

El juez de distrito William Alsup, de San Francisco, dijo el 9 de enero que el gobierno no había justificado debidamente la suspensión del programa y que los demandantes –los estados de California, Maine, Maryland y Minnesota, así como la Universidad de California– tenían buenas posibilidades de salir airosos en un juicio. El gobierno se vio obligado a seguir aceptando solicitudes de renovación, aunque no pedidos nuevos.

El juez de distrito de Nueva York Nicholas G. Garaufis emitió un fallo similar en febrero.

El Tribunal de Apelaciones del 9no Circuito está dando trámite acelerado al fallo de Alsup, pero expertos en derecho no esperan que se prenuncie antes de junio. Posteriormente el caso iría a la Corte Suprema.

¿QUÉ OPINA EL CONGRESO?

En enero Trump propuso darle la ciudadanía a 1,8 millones de inmigrantes jóvenes como parte de una reforma a las leyes de inmigración que incluía 25,000 millones de dólares para la construcción de un muro en la frontera con México y otras medidas para reforzar la vigilancia de ese sector. El Senado rechazó la iniciativa.

Activistas que defienden la causa de los inmigrantes y sus aliados en el Congreso quieren una reforma más limitada, que proteja a los jóvenes con DACA, posiblemente combinada con medidas para reforzar la vigilancia de la frontera, pero el gobierno no acepta esa postura. Trump responsabiliza a los demócratas por el impasse, mientras que los demócratas afirman que el problema lo creó él mismo al suspender el DACA.

El Congreso debe aprobar un proyecto de gastos para el 23 de marzo para que el gobierno siga operando, lo que da a los demócratas la posibilidad de supeditar su apoyo a un proyecto sobre DACA. Los demócratas obligaron a suspender las operaciones del gobierno en enero con ese fin, pero recularon luego de tres días.

Stephen W. Yale-Loehr, profesor de derecho de la Cornell University, dijo que la negativa de la Corte Suprema a intervenir “deja el programa DACA de nuevo en manos del Congreso”.

¿EL PLAZO DEL 5 DE MARZO YA NO ES RELEVANTE?

La batalla legal resta un poco de peso al plazo fijado por Trump, pero los beneficiario con DACA cuyos permisos expiraron se exponen a ser deportados mientras esperan la aprobación de sus pedidos de renovación.

En febrero, el ex secretario de Seguridad Nacional John Kelly, hoy jefe de despacho de la Casa Blanca, dejó sin efecto una política del gobierno de Obama que limitaba las deportaciones a personas que representan un peligro para la seguridad de la población, delincuentes convictos y quienes cruzaron la frontera ilegalmente en tiempos recientes, lo que en la práctica hace que todo inmigrante sin papeles sea vulnerable. Los arrestos con miras a la deportación subieron más de un 40% desde la llegada de Trump a la presidencia.

Corte EEUU rechaza intervenir en el futuro del DACA

WASHINGTON (AP) — La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el lunes la solicitud del gobierno del presidente Donald Trump para intervenir en la controversia sobre el futuro de un programa que protege de la deportación a cientos de miles de jóvenes inmigrantes que viven en el país de forma ilegal.

La decisión que afecta a los jóvenes inmigrantes, también conocidos como “dreamers”, significa que el caso tendrá que pasar primero por los tribunales de apelaciones menores para que haya un fallo por parte la Corte Suprema. Y como eso podría tardar semanas o incluso meses, la decisión del lunes probablemente también disminuirá la presión sobre el Congreso para que actúe rápidamente sobre la cuestión. El Senado se estancó en el tema hace dos semanas, lo que dejó en duda cualquier acción futura.

La decisión de la Corte Suprema de mantenerse, por ahora, fuera del caso del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), implementado bajo el mandato del expresidente Barack Obama, no sorprendió. Esto debido a que en raras ocasiones el máximo tribunal considera un caso antes de que lo haya hecho un tribunal de apelaciones menor.

El presidente Trump dijo que el caso sería escuchado en un tribunal de apelaciones y que “ya veremos qué sucede desde ahí”.

“Ustedes saben que hemos tratado de movernos rápido porque queremos ayudar al DACA. Creo que todos los presentes en esta habitación quieren ayudar en cuanto al DACA”, dijo el mandatario durante una reunión con los gobernadores. “Sin embargo, la Corte Suprema emitió ese fallo porque quiere seguir por los canales habituales”.

El DACA ha protegido de la deportación y dado permisos de trabajo a cerca de 700.000 jóvenes inmigrantes, de los cuales muchos llegaron a Estados Unidos de niños y se quedaron a vivir en el país sin papeles migratorios.

En septiembre del año pasado, Trump argumentó que Obama se había excedido en sus poderes ejecutivos cuando creó el programa. El actual mandatario anunció que iba a eliminar el DACA y les dio a los legisladores hasta el 5 de marzo de este año para presentar una enmienda legislativa.

Pero en las últimas semanas, los jueces federales en San Francisco y Nueva York han hecho que el plazo de Trump sea temporalmente irrelevante. Han emitido órdenes en las que requieren que el gobierno mantenga vigente al DACA mientras las cortes consideran los desafíos legales de eliminar el programa.

Como resultado, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) ha aceptado y procesado las renovaciones del DACA, así como lo estuvo haciendo antes de anuncio de Trump en septiembre.

El gobierno de Trump no ha intentado bloquear las órdenes judiciales que obligan a que el programa siga operando.

El anuncio del lunes de la Corte Suprema sobre que no interferiría en el asunto significa que la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito muy probablemente sea el primer tribunal de apelaciones en considerar el caso, lo que el gobierno de Trump necesita para que pase a manos del máximo tribunal estadounidense.

El gobierno de Trump rechaza nuevo acuerdo sobre “dreamers”

Por ALAN FRAM y KEVIN FREKING

WASHINGTON (AP) — El gobierno del presidente Donald Trump rechazó el jueves un nuevo acuerdo bipartidista alcanzado en el Senado para tratar de regularizar la situación de cientos de miles de jóvenes inmigrantes sin residencia legal en Estados Unidos, alegando que creará una “amnistía masiva” para extranjeros sin residencia legal.

El presidente de la Comisión Judicial del Senado, el republicano Chuck Grassley, camina en el Capitolio en medio de los debates en la cámara alta sobre inmigración, en Washington, el miércoles 14 de febrero de 2018. (AP Foto/J. Scott Applewhite)

El miércoles, un grupo de 16 senadores alcanzó el acuerdo que está dirigido a equilibrar la lucha de los demócratas por ofrecer la ciudadanía a los “dreamers”, con las demandas del presidente Trump para asignar miles de millones de dólares para construir un muro en la frontera con México.

La iniciativa surgió de senadores con posturas centristas en el tema y ganaba apoyo de muchos demócratas, pero su destino es incierto. Los líderes legislativos trataban de programar votaciones sobre esa y otras tres propuestas de inmigración para el jueves, con la esperanza de que ello acerque a un fin los enfrentamientos en la cámara sobre el tema polémico.

El miércoles, Trump urgió a los legisladores republicanos a oponerse a cualquier plan que no cumpla con sus demandas más estrictas, como las restricciones a la inmigración legal y la abolición de la lotería de visas. El segundo republicano de más rango en el Senado, John Cornyn, de Texas, advirtió que los legisladores deben asumir toda la propuesta de Trump, diciendo: “Tenemos que tomarnos en serio al presidente”.

El Departamento de Seguridad Nacional emitió una declaración sobre la iniciativa justo antes de la 1 de la mañana del jueves. Aseguró que la propuesta de los senadores no aborda las preocupaciones de seguridad fronteriza y de inmigración expresadas por el gobierno de Trump.

Dijo que el acuerdo “creará una amnistía masiva para más de 10 millones de extranjeros ilegales, incluso criminales”.

El líder de la minoría en el Senado Chuck Schumer, de Nueva York, y el senador Dick Durbin, de Illinois, caminan en el Capitolio, en Washington, el miércoles 14 de febrero de 2018. (AP Foto/J. Scott Applewhite)

La declaración agregó que si se aplicara el acuerdo bipartidista de los senadores centristas, “sería el fin de la aplicación de la ley de inmigración en Estados Unidos y solo serviría para atraer a millones de extranjeros ilegales, sin forma de retirarlos”.

También hubo reservas entre los demócratas. El segundo demócrata más importante del Senado, Dick Durbin, dijo que algunos demócratas tenían “problemas serios” con partes del plan. Esas preocupaciones se centraban en el financiamiento para el muro fronterizo promovido por Trump y en su plan de impedir que los “dreamers” patrocinen a sus padres para que obtengan la residencia legal.

“Todavía no estamos en ese punto”, dijo Durbin sobre los 60 votos que la propuesta necesitaría para ser aprobada.

La propuesta bipartidista surgió en el tercer día de debate sobre el tema en el Senado, que se lleva a cabo con la cámara prácticamente vacía. A no ser por una lista inicial que permite comenzar el debate formal, no ha habido otras votaciones, aunque los líderes de los partidos hablan sobre programar votaciones para propuestas específicas.

De acuerdo con varios senadores, la propuesta centrista crearía un mecanismo de naturalización para los jóvenes inmigrantes, que según el senador Lindsey Graham cubriría a más de 1.8 millones de ellos.

Ese es el mismo número que Trump ha sugerido en su propia propuesta, que es más amplia pero más restrictiva. Los “dreamers” son jóvenes inmigrantes que fueron traídos a Estados Unidos de forma ilegal siendo niños y que todavía no tienen una protección permanente contra la deportación.

Kelly: Dreamers tal vez “muy flojos” para inscribirse a DACA

Por ALAN FRAM

WASHINGTON (AP) — Algunos inmigrantes quizá tuvieron “mucho miedo” o fueron “muy flojos” para inscribirse en el programa del gobierno del presidente Barack Obama que los protege de la deportación, dijo el martes el jefe de despacho de la Casa Blanca, John Kelly, al defender la propuesta del mandatario Donald Trump sobre este asunto.

Esta foto del 30 de enero del 2018 muestra al jefe del despacho de la Casa Blanca John Kelly aplaudiendo al presidente Donald Trump durante el Estado de la Unión, en el Capitolio en Washington. (AP Foto/J. Scott Applewhite)

Kelly descartó la posibilidad de que Trump anuncie una ampliación temporal del programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés) más allá del 5 de marzo, cuando las protecciones que concede podrían expirar. Según Kelly, el gobierno no solicitará al Congreso que dé más tiempo a los negociadores para alcanzar un acuerdo bipartidista, pero aseguró que el gobierno no comenzará a deportar “dreamers” si no tienen antecedentes penales.

“Ellos no son una prioridad para deportación”, afirmó Kelly.

Kelly emitió sus declaraciones en momentos en que los legisladores se encuentran estancados en sus intentos de alcanzar un acuerdo de inmigración. Salvo un improbable acuerdo de último minuto, el Senado tiene previsto comenzar a debatir el tema la semana entrante y se desconoce cuál plan será aprobado, si es que tal cosa ocurre.

“No sabemos dónde están los 60 votos para alguna propuesta particular”, dijo el líder de la mayoría del Senado, el republicano Mitch McConnell, en referencia a los votos necesarios para una eventual aprobación. Los republicanos tienen una pequeña mayoría y cualquier iniciativa necesitará 12 votos demócratas más o menos para que salga avante.

Kelly dijo que la reciente propuesta de Trump de crear un mecanismo para la naturalización de 1.8 millones de inmigrantes “rebasó lo que cualquiera podía haber imaginado”. Una propuesta bipartidista de seis senadores que Trump rechazó habría abierto el camino para la naturalización de 690,000 “dreamers” registrados en el DACA, que protege de la deportación a los inmigrantes traídos de niños en forma ilegal a Estados Unidos.

“Hay 690,000 personas inscritas oficialmente en el DACA y el presidente propuso lo que viene siendo dos veces y media esa cantidad, para sumar 1.8 millones”, dijo. “La diferencia entre (690,000) y 1.8 millones es la gente que algunas personas dirían tuvo mucho miedo para inscribirse, otros dirían que fueron muy flojos para levantarse, pero no se inscribieron”.

Los expertos en inmigración han mencionado diversas razones por las que numerosas personas que podrían haberse inscrito al DACA no lo hicieron. Estas incluyen falta de conocimiento sobre el programa, la preocupación de que apuntarse los expusiera a la deportación y falta de dinero para cubrir las tarifas de inscripción.

“Lamento esa caracterización. No me sorprende del general Kelly”, dijo Richard Durbin, el demócrata número dos en el Senado y negociador en jefe de su partido en asuntos de inmigración.

Durbin también ridiculizó la aseveración de Kelly de que los “dreamers” no serán deportados después del 5 de marzo.

“Es de muy poco consuelo para los beneficiarios del DACA que si el Congreso no hace nada, continuarán a salvo en los amorosos brazos del Departamento de Seguridad Nacional”, afirmó Durbin.

Mientras líderes legislativos trabajan por caminos separados para concretar un acuerdo presupuestario, Trump complicó las cosas al afirmar que “adoraría ver un cierre de gobierno” si los demócratas no aceptan sus demandas en materia migratoria.

Trump anunció en septiembre la terminación del DACA, pero dio a los legisladores hasta el 5 de marzo para que aprueben una iniciativa de ley que proteja a los dreamers. Un juez federal impidió indefinidamente a Trump cancelar las protecciones del DACA, lo que mitiga las consecuencias inmediatas del plazo previsto.

A muchos legisladores les preocupa lo que pueda suceder con los dreamers después del 5 de marzo, y los demócratas, y Trump mismo, aprovechan esa incertidumbre como palanca para obligar un acuerdo.

Kelly rechazó la idea de solicitar a los legisladores que amplíen la fecha límite al afirmar que “la presión es lo que los hace trabajar”.

A cambio de hacer posible la naturalización, Trump pide 25,000 millones de dólares para la seguridad fronteriza, incluidos recursos para construir partes de su codiciado muro en la frontera de Estados Unidos con México. Trump también pretende reducir la inmigración legal, mediante la restricción de los familiares que los inmigrantes podrían patrocinar para propósitos de naturalización y poniendo fin al sistema de lotería que distribuye visas a personas de diversos lugares, como África.

“No puedo imaginar a los hombres y mujeres de buena voluntad que suplicaron al presidente que resolviera el problema del DACA” oponiéndose a la propuesta de Trump, afirmó Kelly. “En este preciso momento, el defensor de los beneficiarios del DACA es Donald Trump”, aseveró.

Los demócratas se oponen con firmeza a limitar la inmigración legal, los conservadores rechazan que se conceda la naturalización a beneficiarios del DACA y la iniciativa de Trump ha encontrado poco apoyo en el Congreso. Durbin, el principal contador de votos de su partido, dijo que la propuesta de Trump no captaría los 60 votos en el Senado al afirmar que “no creo que consiga uno solo de los demócratas”.

Trump rechaza plan para proteger a los dreamers

Por ALAN FRAM

WASHINGTON (AP) — Senadores de ambos partidos ofrecieron el lunes una propuesta para proteger a los jóvenes inmigrantes que fueron traídos ilegalmente a Estados Unidos siendo niños y para fortalecer la seguridad fronteriza. Sin embargo, la iniciativa fue rápidamente rechazada por el presidente Donald Trump por medio de un tuit.

“Cualquier acuerdo sobre DACA que no incluya una FUERTE seguridad fronteriza y la MURALLA tan necesitada es una pérdida total de tiempo. Se está acercando el 5 de marzo y al parecer a los demócratas no les importa DACA. ¡Hagan un acuerdo!”

La propuesta fue elaborada por los senadores John McCain (republicano por Arizona) y Chris Coons (demócrata por Delaware).

Sin embargo, la iniciativa no incluye dinero para construir el muro en la frontera con México, una condición exigida por Trump.

El plan es una versión más limitada del mencionado por Trump para proteger a los llamados “dreamers”, jóvenes inmigrantes que se beneficiaron del programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés), aplicado por el anterior presidente Barack Obama.

La propuesta surge apenas días antes de que el Senado comience a debatir las políticas migratorias, una batalla de futuro incierto debido a la polarización política del país.

McCain y Coons dijeron en un comunicado que la idea es lidiar con dos temas “urgentes”: los dreamers y la seguridad fronteriza, para que el Senado puede dedicarse el presupuesto.

La propuesta no incluye las condiciones exigidas por Trump de limitar el número de familiares que los dreamers pueden patrocinar para la ciudadanía, y de poner fin a la lotería de visas que buscaba atraer inmigrantes de lugares más diversos.

El plan incluiría una vía para dar ciudadanía a los dreamers que llegaron al país antes del 2013 y que cumplan con ciertas otras condiciones, como que no pueden haber sido convictos de delitos graves. Una vez que consigan la residencia legal permanente, podrán iniciar el proceso normal para conseguir la ciudadanía.

Los demócratas y algunos republicanos desean dar a los jóvenes inmigrantes una vía para la ciudadanía, pero se oponen a la disminución deseada por Trump en el número de inmigrantes legales. Los sectores más conservadores se oponen a dejar que los dreamers consigan la ciudadanía. Esa oposición de fuerzas ha llevado a muchos a vaticinar que no se aprobará ninguna propuesta o si acaso, se aprobará una muy limitada.

La propuesta de los senadores es muy similar a una elaborada por los legisladores Will Hurd (republicano por Texas) y Pete Aguilar (demócrata por California).

Camila Cabello aboga por los dreamers en los Grammy

NUEVA YORK (AP) — Camila Cabello abogó por los dreamers en la gala de los premios Grammy el domingo por la noche, cuando se dijo “una orgullosa inmigrante cubana-mexicana nacida en el este de La Habana”

Camila Cabello presenta el número musical de U2 en la 60a entrega anual de los premios Grammy, el domingo 28 de enero del 2018 en el Madison Square Gard (Foto Matt Sayles/Invision/AP)

La intérprete del éxito “Havana” recordó, antes de presentar el número musical de U2, cómo sus padres llegaron con ella a Estados Unidos cuando era una niña.

“Estoy aquí en este escenario esta noche porque, al igual que los dreamers, mis padres me trajeron a este país sin nada más en sus bolsillos que esperanza. Me enseñaron a trabajar el doble de duro y a nunca rendirme. Y honestamente ninguna parte de mi recorrido es distinta a la de ellos”, dijo Cabello en el escenario del Madison Square Garden.

“Todo lo que sé es que, igual que los sueños, estos niños no pueden ser olvidados y merecen que luchemos por ellos”.

Tras las palabras de Cabello, U2 interpretó en un segmento pregrabado “Get Out of Your Own Way” desde una barcaza en el río Hudson, muy cerca de la Estatua de la Libertad, un símbolo de los inmigrantes que han conformado Estados Unidos. La canción de la banda irlandesa habla de la lucha contra los opresores.

Momentos antes Cabello acompañó a Kesha en su conmovedora interpretación de “Praying”, junto a otras artistas que alzaron la voz contra la violencia sexual a las mujeres. En la alfombra roja, la cantante llevó una rosa blanca en la mano en apoyo al movimiento Time’s Up que contrastó con su vestido rojo con corsé.

Esta semana Cabello llegó a la cima de la lista Hot 100 de Billboard con su éxito “Havana”, con Young Thug, que ha estado en las listas de popularidad de Billboard durante 23 semanas. La canción también figura en las listas de popularidad de Spotify y la radio en Latinoamérica.

Dreamers estarán presentes en el informe anual de Trump

Por KEVIN FREKING

WASHINGTON (AP) — Varios inmigrantes que fueron traídos al país ilegalmente cuando eran menores de edad y cuyo estatus está ahora en la incertidumbre, asistirán como invitados al discurso del Estado de la Unión que ofrecerá el presidente Donald Trump el martes.

Los inmigrantes, invitados por diversos legisladores demócratas, se habían beneficiado de un programa que los protegía de la deportación y que fue aprobado bajo la presidencia anterior de Barack Obama. Pero el año pasado Trump anuló dicho programa, conocido como DACA, y le exigió al Congreso hallar una solución.

Entre los legisladores demócratas que invitaron a los llamados “dreamers” están Nancy Pelosi y Steny Hoyer.

Uno de los invitados es Karen Bahena, una estudiante de enfermería de San Diego, y Nicolle Uria, una estudiante de secundaria de Virginia que fue traída a Estados Unidos cuando tenía apenas un año de edad. Bahena viene invitada del legislador Scott Peters (California) y Uria del congresista Gerry Connolly (Virginia).

“Este es el único país que ella ha conocido, y a través de su trabajo voluntario, ha mejorado nuestra comunidad”, expresó Connolly.

El representante republicano Kevin Cramer (Dakota del Norte) también utilizará un invitado para expresar un mensaje sobre la inmigración aunque refleja la tendencia política contraria: invitó a Tommy Fisher, presidente de una compañía que ganó un contrato para construir un prototipo de un muro a ser construido en la frontera entre Estados Unidos y México.

“En estos tiempos en que nuestro Congreso debate leyes sobre la inmigración, es mi orgullo que una empresa de Dakota del Norte haya sido una de las finalistas para construir un muro entre nuestra nación y México”, dijo Cramer.

La propuesta de Trump para “dreamers” enoja a sus aliados

Por STEVE PEOPLES

NUEVA YORK (AP) — Ante el temor de verse traicionados en un asunto clave de su campaña, los leales al presidente Donald Trump en todo Estados Unidos atacaron su propuesta de ofrecer una vía para que los casi dos millones de migrantes jóvenes conocidos como “dreamers” puedan obtener la ciudadanía.

En esta imagen, tomada el 25 de enero de 2018, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, interviene en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. (AP Foto/Evan Vucci)

Los candidatos alineados con Trump en Nevada y Virginia rechazaron abiertamente la idea. El medio de comunicación más leal al mandatario, Breitbart News, le llamó “Don Amnistía”. Y grupos externos que aplaudieron la dura retórica que dominó la campaña electoral de Trump advirtieron de una feroz reacción contra el Partido Republicano en los comicios de mitad de legislatura que se celebrarán en noviembre.

“Hay una posibilidad real de desastre”, dijo Mark Krikorian, director ejecutivo del Centro de Estudios de Inmigración, un grupo de extrema derecha. “El presidente aún no ha vendido a su votantes. Pero creo que es importante que sus partidarios le dejen claro que lo están vigilando”.

El malestar se centró en el presidente Trump, que ya cambió de opinión antes en situaciones de presión similares. Pero el presidente no se ha enfrentado nunca a una prueba tan importante sobre un tema tan significativo, que dominó su campaña e inspiró a una coalición de votantes de clase obrera que respaldaron su improbable llegada a la Casa Blanca. Ahora, apenas un año después de asumir la presidencia, el republicano puede doblegarse a la voluntad de su encendida base o la presión para gobernar y comprometerse.

Su liderazgo determinará el destino de cientos de miles de inmigrantes y si su partido puede mejorar su posición entre el creciente grupo de votantes hispanos. Además podría alienar a quienes lo quieren.

“Hay un movimiento Trump. Y no es necesariamente sobre Donald Trump”, dijo Corey Stewart, candidato republicano al Senado en Virginia y conocido aliado del mandatario. “Es sobre las cosas sobre las que Donald Trump hizo campaña y defendió. En última instancia, todos los líderes electos deben permanecer fieles al mensaje con el que se presentaron, de lo contrario la gente los abandona”.

Esta apasionada respuesta subraya el dilema migratorio que acosa al Partido Republicano en la era Trump.

Gran parte del país, incluyendo republicanos independientes y moderados, están a favor de las protecciones a los miles de jóvenes que fueron llevados al país de forma ilegal cuando eran menores y se criaron en el país sin culpa alguna. Pero una notable facción conservadora, envalentonada por la retórica antiinmigración del presidente, nunca aceptará nada que se considere una “amnistía”. Y muchos piensan que dar cobertura legal a estos jóvenes migrantes es justo eso.

La propuesta de la Casa Blanca incluye una inversión de miles de millones de dólares en seguridad fronteriza y cambios significativos en política migratoria, muy esperados por los conservadores. Varios demócratas y activistas sobre inmigración rechazaron el plan de forma rotunda. Pero que sus partidarios se hagan centrado en la “amnistía” a los dreamers pone de manifiesto lo arraigado del asunto en su case y el poco margen de maniobra de que dispone el dirigente.

El plan proporcionaría un mecanismo para la naturalización de los casi 690,000 inmigrantes jóvenes que quedaron protegidos de la deportación por el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), de la era Obama. Trump dijo a periodistas esta semana que estaba a favor de una vía para que puedan obtener la ciudadanía, una noción que en su día rechazó explícitamente. Esta ley es una prioridad para los demócratas, que forzaron un cierre gubernamental por este asunto la semana pasada. El presidente parece dispuesto ahora a alcanzar un acuerdo.