Mattis defiende uso de soldados en la frontera EEUU-México

Esta foto proporcionada por la Fuerza Aérea de EEUU muestra a soldados a su llegada al Aeropuerto Internacional de Valley, el jueves 1 de noviembre del 2018, en Harlingen, Texas, para realizar las primeras misiones en la frontera con México. (Alexandra Minor/Fuerza Aérea de EEUU vía AP)

Por ROBERT BURNS,  Associated Press

WASHINGTON, D.C. — El secretario de Defensa estadounidense Jim Mattis defendió el miércoles el uso de soldados para custodiar la frontera con México, diciendo que de cierta forma es buen entrenamiento para la guerra. Señaló que el despliegue es similar a uno efectuado en 1916 para combatir al revolucionario mexicano Francisco Villa.

En declaraciones a la prensa cuando se disponía a visitar a efectivos estadounidenses en la frontera sur en Texas, Mattis declinó hacer una proyección sobre el costo de la misión. Afirmó que las cifras que le han entregado a la fecha “no son nada correctas”, y dijo creer que “muy pronto sabremos el costo real. Así que los mantendremos al tanto a medida que se sepan los costos reales”.

En un plazo de una semana o 10 días los 5,800 soldados desplegados actualmente en la misión fronteriza habrán realizado todas las tareas solicitadas por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, señaló Mattis, aunque el Pentágono y el Departamento de Seguridad Nacional están preparando labores adicionales. No dijo cuándo pudiera concluir la misión; los actuales despliegues podrían finalizar el 15 de diciembre según lo previsto, pero eso podría cambiar.

Además de los 5,800 soldados en activo que ya están en la zona fronteriza, unos 2,100 efectivos de la Guardia Nacional proveen apoyo desde abril en la región.

Los detractores han cuestionado el uso de militares en la frontera sin que exista una amenaza perceptible a la seguridad, aunque el presidente Donald Trump ha dicho que la caravana de migrantes centroamericanos que viajan hacia el norte a través de México equivale a una invasión. Desde los comicios Trump no ha hablado mucho sobre el tema, y hasta la fecha no ha habido ninguna amenaza fronteriza.

A la pregunta de si cree que exista una amenaza a la seguridad en la frontera que justifique el uso de soldados en activo, Mattis señaló que difiere del criterio de la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, que lo acompañó el miércoles a la zona limítrofe.

Nielsen y Mattis conversaron con altos comandantes y pronunciaron un mensaje ante la tropa. Mattis dijo a los soldados que su misión es “apoyar” a Aduanas y Protección Fronteriza.

“En este momento ése es nuestro papel y sólo ése”, apuntó.

“Los ojos de todo el mundo en este momento –ciertamente que los de todos los estadounidense– están sobre ustedes”, les dijo Mattis a los soldados, indicándoles que participan en una misión “no convencional”.

“Estamos aquí debido al número de ilegales que dicen van a intentar cruzar ilegalmente hacia nuestro país”, afirmó, aparentemente refiriéndose a los miles de migrantes que avanzan por México hacia el norte.

Un soldado le preguntó a Mattis cuáles son los planes a corto y largo plazo de la misión militar.

Mattis dijo que el objetivo a corto plazo es colocar suficiente alambre y otras barreras en los lugares fronterizos como lo solicitó Aduanas y Protección Fronteriza. El objetivo a largo plazo es “algo por determinar”, agregó.

“Cuando uno está en algo como esto”, señaló Mattis, “es dinámico e imprevisible. Habrá que ver”.

Indicó que los oficiales militares le han dicho que el emplazamiento de tropas ha sido “un muy buen entrenamiento” porque equivale a un ensayo de las exigencias logísticas —tales como colocar carga en aeronaves— que deben efectuarse en tiempos de guerra.

En sus declaraciones más amplias sobre la misión fronteriza orquestada a toda prisa, Mattis argumentó que encaja en un patrón histórico que se remonta a principios del siglo XX. Hizo notar que el presidente Woodrow Wilson envió a la frontera a decenas de miles de integrantes de la Guardia Nacional y tropas en activo en 1916 en respuesta a un ataque de los revolucionarios mexicanos.

“Eso ocurrió hace más de un siglo, y en ese tiempo la amenaza eran las tropas de Pancho Villa, revolucionarios que cruzaron la frontera e ingresaron a Estados Unidos”, afirmó.

EEUU prohíbe a estadounidenses más sitios turísticos en Cuba

Un hombre corre en la calle con su bicicleta en La Habana, Cuba, el jueves 1 de noviembre de 2018. (AP Foto/Desmond Boylan)

LA HABANA, Cuba (AP) — El gobierno estadounidense agregó más sitios turísticos en Cuba que estarán prohibidos para los estadounidenses.

Los 26 nombres incluyen hoteles como el Iberostar Grand Packard y el Paseo del Prado en La Habana Vieja, además de modestos centros comerciales en resorts playeros lejos de la capital. Todos están prohibidos porque son propiedad del consorcio militar cubano Gaesa.

Viajar a Cuba sigue siendo legal y cientos de miles de estadounidenses van cada año a la isla por avión o crucero. Tampoco hay nada que le impida al gobierno cubano financiar sus fuerzas armadas con dinero provenientes de instalaciones que no sean propiedad de Gaesa o que no estén prohibidas por Estados Unidos. Sin embargo, las sanciones parecen haber apagado el entusiasmo de viajar a Cuba, que ha caído mucho en este año.

Delitos de odio en EEUU aumentan 17% en 2017, según el FBI

WASHINGTON, D.C. (EFE) – Los delitos de odio en Estados Unidos aumentaron un 17 % en 2017, lo que supone el tercer año consecutivo de incremento, según un informe publicado hoy por el Buró Federal de Investigaciones (FBI, en sus siglas en inglés).

Las autoridades estadounidenses documentaron 7,175 delitos de odio el año pasado en el territorio estadounidense, en comparación con los 6,121 registrados en 2016.

Más de la mitad de esos crímenes, aproximadamente tres de cada cinco, estuvieron motivados por cuestiones raciales o étnicas, mientras que uno de cada cinco fue por creencias religiosas.

De los más de 7,000 incidentes de esta índole que ocurrieron el año pasado, 2,013 fueron contra estadounidenses de raza negra; 938 contra judíos; y 1,130 contra homosexuales.

Asimismo, los ataques antisemitas crecieron un 37% en 2017.

“Estoy particularmente preocupado por el aumento de los delitos de odio antisemitas, que ya son los delitos de odio religioso más comunes en Estados Unidos”, señaló el fiscal general interino de EE.UU., Matthew Whitaker, en un comunicado.

Por contra, los delitos contra los musulmanes disminuyeron un 11%, con 273 incidentes reportados el año pasado, de acuerdo al análisis.

En su recuento, el FBI también separa los delitos por tipología: más de 4,000 fueron contra personas y unos 3,000 fueron crímenes contra la propiedad, desde vandalismo hasta robo e incendio.

Whitaker aseguró que “la principal prioridad” del Departamento de Justicia estadounidense es “reducir los delitos violentos”, que consideró “violaciones despreciables” de los valores fundamentales del país.

El FBI considera delito de odio los crímenes motivados por una animadversión contra una raza, religión, discapacidad u orientación sexual, entre otros.

Transgénero que huyen de la violencia se unen a caravana

En esta foto del 2 de noviembre de 2018, los migrantes centroamericanos que viajan en un camión se burlan de un grupo de transexuales que también forman parte de la caravana que espera llegar a la frontera de Estados Unidos camino a Donají, México. (AP Foto / Rodrigo Abd)

Por SONIA PÉREZ D.,  Associated Press

MATÍAS ROMERO, México — Decenas de transgénero que salieron de Centroamérica y viajan por México buscando asilo en Estados Unidos se han unido para protegerse, no del viaje lleno de peligros sino de los ataques de sus compañeros de travesía.

En esta foto del 2 de noviembre de 2018, miembros de un grupo de transexuales que viajan con la caravana de migrantes centroamericanos que espera llegar a Estados Unidos, corren hacia un camión que se detuvo para darles un paseo camino a Sayula, México. (AP Foto / Rodrigo Abd)

Huyen de la pobreza, la violencia y la discriminación que padecen en sus países, pero han encontrado que el periplo hacia el norte es igual de amenazante.

“Cosita rica”, “¿Mami adónde vas?”, “¿Cuánto cobras?”, son algunos de los insultos que recibe a diario el grupo que viaja junto a la caravana.

La salvadoreña Loly Méndez, de 28 años, conoce muy bien a lo que se arriesga en su país: su mejor amiga fue asesinada por su condición de transgénero. “Yo iba a comenzar mi transición, pero me llegaron a amenazar que si me iban a crecer los pechos me los iban a cortar”, contó. Las amenazas eran anónimas, lo que le provocó temor y la impulsó a huir.

“En mi país hay violencia, falta de trabajo y de oportunidades y cuando tienes el entusiasmo de ser alguien en la vida, eso no te tiene que parar”, dijo Loly y aseguró que “también en la caravana hay violencia hacia la comunidad LGBTI”.

Loly se unió a la caravana en Tapachula, en el sur de México, una semana después de que ésta había iniciado su viaje desde Honduras. Cuando vio en las redes sociales que la caravana avanzaba pensó que era su oportunidad. Espera trabajar en Estados Unidos y comenzar una empresa de productos de belleza -quizás en Los Ángeles o Nueva York-, una idea que lleva tiempo madurando pero para la que no tiene el dinero necesario para concretar.

“Voy para un país donde yo sé que voy a lograr mis sueños”, dijo esperanzada.

En esta foto del 2 de noviembre de 2018, la transexual hondureña Alexa Amaya se maquilla mientras viaja en la parte posterior de un camión a Sayula, México. (AP Foto / Rodrigo Abd)

En muchas partes de Centroamérica son comunes los reportes de asesinatos, agresiones y discriminación debido a la identidad de género u orientación sexual.

Pero obtener asilo es Estados Unidos es difícil aunque se tengan pruebas de que alguien ha sido víctima de persecución por su condición sexual, dijo Lynly Egyes, directora de litigio del Centro Legal Transgénero en Oakland, California.

Toma días o a veces semanas que las migrantes transgénero obtengan una audiencia con un oficial de asilo. Si se les permite avanzar en el proceso, muchas están traumatizadas y tienen problemas para contar sus historias, dijo Egyes. También es mucho menos probable que se les conceda asilo sin un abogado.

“Es un proceso horrible y no todas lo logran”, dijo Egyes.

Temerosas de ser atacadas o abusadas sexualmente, se mantienen unidas las 24 horas, caminan y duermen en grupo e incluso van en parejas al baño. Son unas 50 transgénero de entre 17 y 60 años.

En el trayecto no sólo han sufrido acoso, también han sido víctimas de robos y agresiones. Cuando caminaban en fila por la carretera entre Acayucan e Isla, en el estado de Veracruz, un grupo de migrantes subidos a un tráiler les lanzó agua, naranjas y basura.

En Matías Romero, en el sueño estado de Oaxaca, no quisieron dormir en el parque donde la caravana de detuvo a descansar. Se ubicaron en un hotel abandonado tras un terremoto en 2017 que estaba al lado, sucio, sin ventanas, puertas o servicios. Allí se bañaron a la luz de una pequeña linterna, se pusieron sus mejores vestidos y se maquillaron.

“Las chicas”, como se autodenominan, llaman la atención por su maquillaje perfecto, sus coloridas cabelleras, sus cuerpos finos y delgados y sus vestidos amarillos, rosados, blancos y azules. Cada noche buscan cómo acicalarse y ahí surge uno de los conflictos comunes. “Tenemos problemas al momento de ir al baño”, contó Nakai Flotte, una activista y transgénero que integra el grupo. “Nos bañamos en el de hombres, a veces en el de mujeres, pero es difícil, no hay uno para nosotras”.

Nakai acompaña al grupo para apoyarlas en sus dudas sobre la migración y el asilo. Estados Unidos “deberá tomar en cuenta su condición de vulnerabilidad y violencia”, dijo la activista.

Sin embargo, la decisión del ex fiscal general Jeff Sessions de negar asilo a las víctimas de la violencia doméstica y de las pandillas podría tener un impacto negativo en las transgénero, que suelen ser uno de los blancos favoritos de las maras.

“Yo sé que será difícil conseguir un asilo, pero tenemos que hacer el intento”, explicó Alexa Amaya, una exuberante morena de pelo rojo que caminaba por la carretera cargando unas pocas pertenencias. Alexa tiene 24 años y viene desde Copán, Honduras.

La caravana ha recorrido más de 2,000 kilómetros desde que partió de San Pedro Sula, Honduras, el 13 de octubre. Ha atravesado Guatemala y aunque ya recorre las tierras altas del centro de México todavía se encuentra lejos de su objetivo: Tijuana, al otro lado de la frontera con San Diego.

Aunque gran parte del viaje ha sido a pie, los recorridos en automóviles, camionetas, minibuses y remolques han sido cruciales, especialmente los días en que la caravana recorre 160 kilómetros o más. Pero para el grupo ha sido muy difícil encontrar conductores dispuestos a darles un aventón.

“Un taxista nos bajó de su carro”, recordó la hondureña Lady Pérez, de 23 años, y relató que cuando un camionero cobra pasaje por llevar a los migrantes a ellas les doblan o triplican el precio. Al ver que nadie las llevaba, vehículos oficiales de grupos de derechos humanos optaron por transportarlas.

Lady empezó a identificarse como mujer a los cinco años. De su padre recibió insultos y golpes, luego fue la familia y después de la sociedad, que la discriminó. Su novio fue asesinado y a ella la amenazaron para que abandonara el país.

Caminando con una minifalda negra y una camisa a cuadros, los labios pintados de rojo y los ojos delineados en negro, contó que muchos hombres las han acosado durante el viaje.

“Nos han denigrado, se supone que estás migrando de tu país por la violencia y la discriminación, la homofobia, y resulta que en la misma caravana te encuentras con esa violencia”, dijo. Pero no pierde la fe de que con valor y paciencia logrará llegar a Estados Unidos y todo cambiará.

Ante el constante acoso, la coordinación de la marcha y organizaciones de derechos humanos que la acompañan dispusieron que dos hombres con chalecos verdes vayan junto al grupo para evitar agresiones.

“Mientras no se pasen de la raya nos sentimos protegidas”, dijo Loly. “Si alguno se pasa de la raya, derechos humanos está al día con nosotras para protegernos”.

Financiación y muro esperan a un Congreso dividido en EEUU

En la imagen, vista del Capitolio, Washington, el 12 de noviembre de 2018, antes de que el Congreso vuelta a reunirse un día más tarde por primera vez desde las elecciones de mitad de legislatura. (AP Foto/J. Scott Applewhite)

Por LISA MASCARO,  Associated Press

WASHINGTON, D.C. — El Congreso de Estados Unidos reanuda su actividad el martes en medio de un escenario político distinto. Los legisladores recién elegidos llegan a Washington, los partidos eligen a su nuevo liderazgo y los congresistas se alistan para un sprint legislativo antes de que los demócratas asuman el control de la Cámara de Representantes.

En los comicios de mitad de periodo de la semana pasada, los votantes le retiraron el control de la Cámara a los republicanos tras ocho años, creando una nueva dinámica política que supone un desafío para el presidente, Donald Trump, antes incluso de que el 116to Congreso eche a andar en enero.

En su último acto, los republicanos intentarán financiar el muro fronterizo prometido por Trump, lo que podría provocar un cierre parcial del gobierno federal en cuestión de semanas. Los demócratas, envalentonados por el resultado de los comicios, no están por la labor de cooperar para sufragar el muro. En su lugar, presionarán para proteger la investigación del fiscal especial Robert Mueller del secretario de Justicia interino, Matt Whitaker, quien ha criticado la pesquisa sobre la interferencia de Rusia en las presidenciales de 2016.

Las dos partes deben acordar un proyecto de ley de financiación federal para evitar el cierre parcial del gobierno a partir del 7 de diciembre.

“Los demócratas de la Cámara de Representantes son cualquier cosa menos hombres de paja”, escribió el lunes la líder de la formación en la cámara baja, Nancy Pelosi, a sus colegas, añadiendo que “vuelan alto y se enorgullecen” de la mayor barrida demócrata en la Cámara desde la elección del Watergate en 1974. La formación se hizo con al menos 32 escaños, a falta de algunas carreras por determinar.

“Tenemos una gran oportunidad, y por lo tanto una gran responsabilidad, para obtener resultados para el pueblo estadounidense”, añadió Pelosi. Los demócratas “necesitan estar unidos, encontrar un terreno común con los republicanos en nuestros compromisos legislativos y proteger nuestro terreno cuando debamos”.

Con este telón de fondo, docenas de nuevos legisladores de la Cámara y un puñado de senadores debutantes participaron en una sesión de orientación. Se tomaron las fotos oficiales, conocieron a sus compañeros y participaron en la que podría ser la elección más complicada de sus incipientes carreras: elegir a su liderazgo.

EEUU planea restringir solicitudes de asilo

EEUU planea restringir solicitudes de asilo

Un grupo de migrantes centroamericanos, parte de los miles que conforman una caravana que trata de llegar a la frontera con Estados Unidos, emprende una marcha de horas hacia la sede del órgano de derechos humanos de Naciones Unidas en Ciudad de México, el jueves 8 de noviembre de 2018. (AP Foto/Rebecca Blackwell)

Por COLLEEN LONG,  Associated Press

WASHINGTON, D.C. — El gobierno del presidente Donald Trump dijo el jueves que negará asilo a los migrantes que entren al país de manera ilegal, recurriendo a una facultad presidencial extraordinaria para reforzar la frontera mientras caravanas de migrantes centroamericanos se acercan lentamente a su frontera.

El objetivo de las reglas es acelerar los dictámenes en las solicitudes de asilo, en lugar de que los migrantes intenten eludir los cruces oficiales en la frontera de casi 2,000 millas. Pero los ajetreados cruces fronterizos de antemano registran largas filas y esperas, lo que obliga a los agentes de inmigración a pedir a migrantes que vuelvan después a presentar sus solicitudes.

La medida en parte fue motivada por las caravanas de centroamericanos que caminan hacia la frontera, pero será aplicada a todo aquel que sea sorprendido cruzando sin autorización legal, indicaron funcionarios.

Se desconoce si quienes conforman las caravanas, muchos de los cuales huyen de la violencia en sus países, planean cruzar de forma irregular. Ahora se encuentran a unas 600 millas de distancia. Trump ha jurado impedir que entren al país.

Las nuevas reglas serán incorporadas a una proclama presidencial que se espera sea emitida el viernes, en la cual Trump apelará a las mismas facultades que usó para impulsar una restricción a la admisión de ciudadanos de ciertos países que fue ratificada por la Corte Suprema, de acuerdo con altos funcionarios del gobierno que hablaron con The Associated Press a condición del anonimato al no estar autorizados a discutir públicamente sobre el tema. Las regulaciones eludirían leyes que señalan que cualquier persona es elegible a asilo sin importar la manera en que ingresó al país.

Funcionarios del gobierno federal afirmaron que a quienes se les niegue asilo bajo la proclama, podrían ser elegibles para recibir formas similares de protección si temen regresar a sus países, si bien estarían sujetos a un proceso más estricto. Tales formas de protección incluyen “aplazamiento de expulsión” –que es similar al asilo, pero no concede residencia permanente para inmigrantes ni el ingreso de sus familias– o el asilo bajo la Convención de Naciones Unidas contra la Tortura.

El anuncio fue el intento más reciente por imponer la postura de línea dura de Trump en relación con la inmigración a través de cambios de reglamento y decretos, medidas con las que se evita el aval del Congreso. Pero tales intentos han sido en su mayoría frustrados por impugnaciones legales, y en el caso de la separación de familias de este año, el repudio a nivel mundial causó que Trump diera marcha atrás.

Es prácticamente seguro que las nuevas reglas también se enfrentarán a impugnaciones legales.

Arranca juicio sobre polémica pregunta de ciudadanía en censo de EE.UU.

Arranca juicio sobre polémica pregunta de ciudadanía en censo de EE.UU.

Foto del 15 de marzo del 2010 de formularios del censo de EEUU. El anuncio de que el censo del 2020 preguntará por la ciudadanía de la gente causó malestar en sectores que creen que desalentará la participación de los inmigrantes. (AP Photo/Ross D. Franklin, File)

NUEVA YORK, Nueva York (EFE) – Un tribunal federal de Nueva York estudia desde hoy un caso planteado por varios estados contra la decisión del Gobierno estadounidense de incluir en el censo de 2020 una pregunta sobre ciudadanía.

El Ejecutivo ha tratado en varias ocasiones de bloquear el proceso, que finalmente el pasado viernes recibió la luz verde del Tribunal Supremo para poder celebrarse.

El caso es fruto de una demanda liderada por la Fiscalía General de Nueva York, que junto a otros estados, ciudades y condados decidió llevar ante la Justicia la polémica pregunta planteada por el Departamento de Comercio para el próximo censo.

El Gobierno de Donald Trump pretende preguntar a los participantes en la encuesta si son o no ciudadanos estadounidenses, algo que no se hace desde 1950.

El secretario de Comercio, Wilbur Ross, tomó la decisión de incluir esa cuestión en contra de las recomendaciones de la Oficina del Censo y la ha defendido subrayando que es necesario conocer el estatus legal de los ciudadanos para una mejor comprensión de la población del país y que todas las respuestas son confidenciales.

Los críticos de la medida, mientras, creen que la pregunta disuadirá de participar a millones de personas y, por tanto, ofrecerá una visión distorsionada del censo.

Ello, como consecuencia, podría alterar el mapa electoral y la distribución de escaños, así como llevar a una distribución errónea de fondos federales que usan el censo como base.

Los demandantes consideran que el movimiento de la Administración Trump es un acto discriminatorio intencionado y el juez neoyorquino encargado del caso, Jesse M. Furman, quería que el propio Ross fuese llamado a declarar.

El Tribunal Supremo, sin embargo, rechazó el pasado octubre esa posibilidad, en una decisión aplaudida por el Gobierno, que la consideró “una victoria para la protección de los derechos del poder Ejecutivo”.

Republicanos cada vez más blancos; demócratas más inclusivos

Republicanos cada vez más blancos; demócratas más inclusivos

Donald Trump habla en los jardines de la Casa Blanca tras la aprobación de un recorte de impuestos el 20 de diciembre del 2017 en Washington. Los presentes reflejan la composición del Partido Republicano, que tiene cada vez más blancos y menos representantes de minorías. (AP Photo/Evan Vucci)

Por LISA MASCARO,  Associated Press

WASHINGTON, D.C. — La disyuntiva que enfrenta el electorado el martes que viene se ve reflejada más vívidamente que en ningún otro sitio en la batalla por el control de la Cámara de Representantes. Los demócratas postulan más mujeres y candidatos de minorías que nunca, mientras que los republicanos tratan de conservar su mayoría apostando básicamente a hombres blancos.

Esta disparidad sigue una tendencia que se ha acentuado bajo el gobierno de Donald Trump, con dos partidos crecientemente en las antípodas tanto en cuando a políticas como en cuando a temas de género y raza. El resultado de esta dinámica es que, en una elección que tiene como trasfondo amenazas de bombas, violencia y un encendido debate sobre la inmigración, los dos grandes partidos ofrecen al electorado versiones radicalmente opuestas de liderazgo para el país.

Los demócratas postulan a 180 mujeres a la cámara baja, lo que es un récord, y podrían terminar con más de 100 en ese cuerpo. Los republicanos, en cambio, corren peligro de tener menos mujeres que en la actualidad por el retiro de algunas y las posibilidades de que otras no sean reelegidas. En términos generales, casi nueve de cada diez representantes republicanos serán hombres blancos cuando se reanude la sesión del Congreso en enero.

Las divisiones son más grandes todavía en el plano racial. Los republicanos cuentan actualmente con una docena de miembros de minorías en la Cámara de Representantes y esa cifra no cambiará mucho después de las elecciones. La ausencia de miembros de las minorías se hace evidente cuando hay reuniones grandes.

Los afroamericanos, hispanos y asiáticos, por su parte, son casi la mitad del bloque demócrata en la cámara baja. Y por primera vez, menos de la mitad de los candidatos demócratas a esa cámara son hombres blancos. Esto constituye “un cambio histórico”, según la Reflective Democracy Campaign, agrupación que promueve la diversidad en todos los órdenes de la vida.

Es previsible que después de la votación del martes el 87% de los representantes republicanos sean hombres blancos, comparado con solo el 37% de los demócratas, de acuerdo con David Wasserman, quien analiza asuntos raciales para el Cook Political Report.

Marc Hetherington, profesor of ciencias políticas de la sede de Chapel Hill de la Universidad de Carolina del Norte, dijo que la tendencia actual no es nueva. “Hay una explicación relativamente fácil: En los últimos 20 años el Partido Republicano se ha transformado en un partido de blancos”, manifestó. “Mientras que los demócratas han pasado a ser el partido de las minorías”.

Los expertos debaten si las bajas tasas de aprobación del Congreso –actualmente del 21%– responden al hecho de que los legisladores, sobre todo los republicanos, no reflejan el país que representan, según Matt Barreto, profesor de UCLA que además trata de movilizar el electorado hispano.

Los demócratas necesitan conquistar 23 bancas para tener la mayoría en la cámara baja el martes.

“La gente está frustrada”, comenta la optómetra Lisa Bennett, quien dice que quiere que los legisladores escuchen a los votantes. “No debería ser necesario que una se tenga que parar frente a un ascensor para gritarle a su representante”, acotó, aludiendo a un episodio ocurrido durante la confirmación del juez de la Corte Suprema Brett Kavanaugh.

La brecha en la diversidad de los dos grandes partidos ha ido aumentando desde las batallas por los derechos civiles de la década de 1960, años en los que los blancos gravitaron hacia los republicanos y ese partido perdió arrastre entre los negros.

Los republicanos se fijaron el objetivo de captar más votos de las minorías, sobre todo de los hispanos, después de los reveses del 2012, pero Trump dio marcha atrás con esa estrategia tras su victoria en el 2016, que demostró que pueden ganar restándole votos blancos a los demócratas.

Tareas de soldados desplegados por Trump tienen limitaciones

Tareas de soldados desplegados por Trump tienen limitaciones

Esta foto del 29 de octubre del 2018 proporcionada por la Fuerza Aérea de Estados Unidos muestra a efectivos del C-17 Globemaster III con el Escuadrón 3rd Airlift, con sede en la Base de la Fuerza Aérea Dover, empujando un cargamento en Fort Knox, Kentucky, en apoyo a la Operación Patriota Leal. (Airman 1st Class Zoe M. Wockenfuss/Fuerza Aérea de Estados Unidos via AP)

Por ASTRID GALVAN,  Associated Press

PHOENIX, Arizona — Los más de 5,200 soldados que el presidente Donald Trump planea enviar a la frontera con México estarán limitados en sus acciones por una ley federal que impide al ejército realizar labores policiales en territorio estadounidense.

Esta foto del 27 de octubre del 2018 muestra al presidente Donald Trump habaldo con reporteros sobre la masacre en la sinagoga de Pittsburgh, en la Base de la Fuerza Aérea Andrews, en Maryland. (AP Foto/Andrew Harnik)

Eso significa que los efectivos no podrán detener a migrantes, confiscar drogas a narcotraficantes o participar directamente en operativos para detener a la caravana de migrantes centroamericanos, que actualmente avanza por México a unas 1,000 millas del punto más cercano de la frontera estadounidense.

En vez de eso, su papel será bastante parecido al de los cerca de 2,000 efectivos de la Guardia Nacional que han sido desplegados en la frontera en los últimos seis meses, con tareas como dar apoyo aéreo para misiones fronterizas, instalar barreras de concreto y reparar y dar mantenimiento a vehículos. El nuevo despliegue incluirá a policías militares, ingenieros de combate y helicópteros equipados con tecnología avanzada para ayudar a detectar personas de noche.

La extraordinaria operación militar se emprende una semana antes de la elección de medio período presidencial, y mientras Trump trata de capitalizar en las urnas los temores sobre la caravana y la inmigración. El martes, el mandatario reiteró sus advertencias extremas, y calificó a la caravana de migrantes que huyen de la violencia y la pobreza en Centroamérica de “invasión”.

“¡Nuestras fuerzas armadas los están esperando!”, tuiteó.

R. Gil Kerlikowske, comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza entre 2014 y 2017, dijo que el ejército no puede detener a los solicitantes de asilo que se presenten en los cruces fronterizos en busca de protección, y que los agentes de la Patrulla Fronteriza no han tenido problemas para arrestar a las personas que ingresan ilegalmente al país.

“Lo veo como una maniobra política y un desperdicio tanto de los recursos militares como del dinero de los contribuyentes”, dijo Kerlikowske, quien estuvo al frente de la agencia durante un elevado flujo de migrantes centroamericanos en 2014. “Creo que es un gran error utilizar a militares en activo y asignarlos a esas tareas. No creo que sea más que una complacencia del presidente de cara a las elecciones”.

Avanzando mayormente a pie, la caravana de unos 4,000 migrantes y otro grupo mucho más pequeño de cientos de personas están a semanas, o tal vez meses, de llegar a la frontera estadounidense. Miles de migrantes ya desistieron, han solicitado estatus de refugiado en México o han optado por regresar a casa en los autobuses que el gobierno mexicano les paga, y es probable que el grupo se reduzca aún más durante el resto de la ardua travesía.

Otra caravana más pequeña que viajó este año tenía solo unos 200 migrantes al llegar al cruce fronterizo de Tijuana-San Diego.

Y pese a la retórica subida de tono, el total de migrantes detenidos en la frontera es bastante más bajo que el de años previos. Agentes de la Patrulla Fronteriza realizaron solo un cuarto de los arrestos que hicieron en el 2000, el punto álgido de la inmigración ilegal, cuando la agencia tenía la mitad del personal que ahora tiene. El perfil de los migrantes también ha cambiado, de mayormente hombres mexicanos que viajan solos a familias centroamericanas con niños.

Esta foto del 10 de abril del 2018 proporcionada por el Departamento Militar de Texas muestra a un soldado de la Guardia Nacional de Texas vigilando el río Grande en el condado de Starr, Texas, tras haber sido desplegado a la frontera con México. (Sgt. Mark Otte/Departamento Militar de Texas via AP)

Los migrantes que lleguen a la frontera ahora verán una mayor cantidad de efectivos militares, aunque el trabajo de estos será mayormente de apoyo.

Eso se debe a que las fuerzas armadas están sujetas a la Ley Posse Comitatus, vigente desde el siglo XIX, que restringe su participación en actividades policiales. A menos que el Congreso lo autorice específicamente, el personal militar no puede tener contacto directo con los civiles, incluyendo migrantes, dijo Scott R. Anderson, del Instituto Brookings.

El general de la Fuerza Aérea Terrence O’Shaughnessy, jefe del Comando Norte de Estados Unidos, dijo el martes que se enviarán al menos 5,239 tropas a la frontera suroeste mientras el Pentágono trabaja para cumplir con los requerimientos del Departamento de Seguridad Nacional.

“Los 5,239 seguirán adelante y habrá fuerzas adicionales a los 5,239”, dijo y resaltó que la cifra “no es el máximo”.

Cuestionado sobre el uso de armas, O’Shaughnessy dijo que las tropas en activo han recibido instrucciones claras sobre el uso de fuerza y que habrá entrenamiento individual y por unidades para asegurarse de que sepan lo que pueden y no pueden hacer. Por lo general, los elementos del ejército estadounidense tienen autorización para utilizar la fuerza en defensa propia.

Sin embargo, los soldados desplegados estarán limitados a brindar apoyo similar a las funciones que realizan los efectivos de la Guardia Nacional que Trump ya ha enviado a la frontera.

Estos efectivos han realizado 1,500 horas de vuelo en Arizona desde que fueron desplegados a principios de año. También han reparado más de 1,000 vehículos de la Patrulla Fronteriza y realizado 1,000 horas de trabajo de almacén e inventario, de acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

En un caso, un grupo de agentes de la Patrulla Fronteriza que rastreaban narcotraficantes en agosto en el remoto desierto de Arizona llamaron a un helicóptero de la Guardia Nacional para que siguieran a los sospechosos y guiaran a los agentes en tierra hasta que los arrestaran. La operación terminó con varios arrestos y la confiscación de 465 libras de marihuana.

O’Shaughnessy dijo que ya había alrededor de 1,000 soldados en Texas y que la cifra aumentará posiblemente antes del miércoles a por lo menos 1,800. Posteriormente se realizarán los despliegues en Arizona y California. Todos los elementos irán a bases de tránsito en cada entidad y hasta el momento no hay ninguno en la frontera, puntualizó.

No quedó claro por qué el gobierno había decidido enviar soldados en activo dado que podrán realizar pocas tareas de apoyo porque la Guardia Nacional ya está haciendo esto.

La Guardia Nacional de California se ha comprometido al despliegue de 400 elementos para la misión fronteriza del presidente hasta el 31 de marzo. Jerry Brown, el único gobernador demócrata en los cuatro estados limítrofes con México y un asiduo crítico de Trump, condicionó su respaldo a que las tropas no estén involucradas en la aplicación de leyes migratorias ni en la construcción de barreras fronterizas.

Brown dijo que las tropas de California ayudarían a combatir a las pandillas transnacionales así como al tráfico de drogas y armas.

En Nuevo México, 118 elementos de la Guardia hay ayudado en el mantenimiento y reparación de vehículos, operaciones de inspección de cargamentos, vigilancia y comunicaciones.

El gobernador de Texas Greg Abbott envió a 400 elementos a la frontera en abril. El mayor general John Nichols, responsable de la Guardia Fronteriza de Texas, dijo al Congreso en julio pasado que sus tropas desempeñaron “distintos papeles de apoyo”, incluyendo la conducción de vehículos, monitoreo de seguridad y funciones administrativas.

Pentágono enviará 5,200 efectivos a la frontera con México

Pentágono enviará 5,200 efectivos a la frontera con México

El comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza, Kevin McAleenan, derecha, escucha al jefe del comando norte, general Terrence O'Shaughnessy, en conferencia de prensa en Washington, 29 de octubre de 2018. (AP Foto/Susan Walsh)

Por ROBERT BURNS, COLLEEN LONG y JILL COLVIN,  Associated Press

WASHINGTON, D.C. — El Pentágono se apresta a enviar 5,200 efectivos a la frontera con México, un operativo militar extraordinario cuando restan siete días para unas elecciones en las que el presidente Donald Trump quiere concentrar la atención en una lenta “invasión” de migrantes centroamericanos.

El número de efectivos duplica con creces la de los que combaten al Estado Islámico en Siria, que suman 2,000.

Dos caravanas de migrantes, principalmente a pie y en busca de asilo, todavía se encuentran a cientos de millas de la frontera entre México y Estados Unidos.

Ávido de mantener la atención de los votantes concentrada en la inmigración ilegal durante la recta final hacia las elecciones, Trump acentuó sus sombrías advertencias al tuitear, “Ésta es una invasión de nuestro País, ¡y nuestras Fuerzas Armadas los esperan!”.

Y en una entrevista con HBO declaró que quiere derogar el derecho constitucional de ciudadanía de los niños nacidos en Estados Unidos de padres no ciudadanos.

Preguntado sobre la legalidad de semejante decreto, Trump dijo, “me han dicho que puedo hacerlo por decreto”. Añadió que “somos el único país del mundo donde llega una persona y tiene un bebé y ese bebé es esencialmente un ciudadano de Estados Unidos”. Un estudio de 2010 revela que 30 países tienen el derecho de ciudadanía por nacimiento.

Los migrantes que completen la ardua travesía terrestre hacia la frontera enfrentan grandes obstáculos –tanto físicos como burocráticos– a su aspiración a permanecer en Estados Unidos.

En una entrevista el lunes por la noche, Trump dijo que se levantarían “ciudades de carpas” para los solicitantes de asilo.

“Vamos a levantar carpas en todas partes”, dijo el presidente a Fox News. “Serán muy bonitas y van a esperar y si no consiguen asilo, se van”.

Bajo las normas vigentes, los migrantes que superan una entrevista inicial suelen quedar en libertad hasta que sus casos son resueltos por un tribunal de inmigración, un proceso que suele tomar años.

Trump negó que su intención sea ayudar a los candidatos republicanos en las elecciones de mitad de período del martes próximo: “Esto no tiene nada que ver con las elecciones”, dijo.

La “Operación Patriota Fiel” fue descrita por el jefe del Comando Norte como una ayuda a Aduanas y Protección Fronteriza para “endurecer la frontera sur” reforzando las defensas en torno a los puntos de entrada al país. Se usarán helicópteros para descender sobre migrantes que intenten cruzar ilegalmente, dijo el general Terrence O’Shaughnessy.

Un funcionario dijo que además de los 5,200, el Pentágono puso en alerta a otros 2,000 a 3,000 efectivos para el caso de que sea necesario. El funcionario habló bajo la condición de anonimato.

Se instalarán alambradas de púas en los espacios abiertos entre los puertos de entrada.

“No permitiremos que un grupo grande entre a Estados Unidos en forma ilegal e insegura”, dijo el comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza, Kevin McAleenan.