Barcelona grita “no tengo miedo”, sigue operación policial

BARCELONA, España (AP) — La policía española baleó y abatió el viernes a cinco personas que portaban cinturones bomba falsos y perpetraron un ataque con un auto en una localidad turística de la costa catalana, en el este de España, horas después de que una furgoneta atropelló a peatones en un concurrido paseo del centro de Barcelona, matando a al menos 13 personas e hiriendo a más de un centenar.

Una multitud de personas, entre las que sobresale una bandera de Cataluña con un crespón negro, se reúnen para guardar un minuto de silencio en memoria de las víctimas del ataque extremista en Las Ramblas, Barcelona, el 18 de febrero de 2017. (AP Foto/Manu Fernandez)

Los ataques, registrados con apenas horas de diferencia y que seguían el mismo patrón, además de una explosión antes esta semana en otra localidad catalana, están conectados y fueron obra de un grupo terrorista, señalaron las autoridades. Tres personas estaban detenidas, pero el conductor de la camioneta empleada en Barcelona seguía huido y las autoridades intensificaron el operativo para dar con los autores del último atentado extremista en suelo europeo reivindicado por el grupo Estado Islámico.

En medio de fuertes medidas de seguridad, Barcelona intentaba recuperar la normalidad el viernes. El icónico paseo de Las Ramblas reabrió al público en la mañana y el rey Felipe VI, presidente del gobierno de España, Mariano Rajoy, y otras autoridades estatales y regionales participaron junto a miles de residentes y turistas en un minuto de silencio en una de las principales plazas de la capital catalana.

“¡No tengo miedo! ¡No tengo miedo!”, corearon los asistentes en catalán entre aplausos.

Pero el doble ataque elevó la tensión en un país que no vivía un atentado extremista desde 2004, cuando radicales inspirados por Al Qaeda mataron a 192 personas en ataques coordinados en trenes de cercanías en Madrid. Al contrario que Francia, Gran Bretaña, Suecia y Alemania, que registraron agresiones extremistas en el último año, España se libró de la lista negra gracias a operaciones policiales que detuvieron a unos 200 presuntos yihadistas en los últimos años.

Agentes de la policía regional catalana, los Mossos D’Esquadra, patrullan por una calle desierta en Las Ramblas, en Barcelona, España, el 18 de agosto de 2017. (AP Foto/Manu Fernandez)

Las fuerzas de seguridad se recuperaban todavía del ataque vespertino en el corazón de Barcelona cuando agentes de servicio en la popular localidad turística de Cambrils, a unas 80 millas al sur de la capital catalana, abatieron a cinco personas cerca del paseo marítimo. Los sospechosos habían arrollado a un grupo de turistas y residentes en un Audi 3 azul.

Una mujer murió el viernes a causa de las heridas sufridas, dijo la policía catalana en Twitter. Otras cinco personas sufrieron lesiones.

Los sospechosos portaban cinturones de explosivos falsos, explicó el consejero de Interior de la Generalitat catalana, Joaquim Forn, a la emisora Onda Cero.

“Eran simulaciones, pero tan bien practicadas que hasta que el Tedax interviene y se practica una explosión no se pudo determinar que eran falsos”, afirmó Forn.

El Audi y un auto policial dañado en el incidente fueron retirados del lugar de los hechos el viernes.

La alcaldesa de Cambrils, Camí Mendoza, explicó que se tomaron precauciones tras el atentado de Barcelona, pero que los sospechosos perpetraron su acción a primera hora del viernes en un estrecho acceso al paseo marítimo, que a última hora de la noche suele llenarse de residentes y turistas.

“Estábamos en una terraza, como muchos otros”, relató José Antonio Sáez, testigo de los hechos. “Escuchamos el choque e intensos disparos, después los cuerpos muertos sobre el piso, baleados por la policía. Tenían lo que parecían cinturones bomba”.

Otros describieron escenas de pánico y se pusieron a salvo en el interior de bares y restaurantes hasta que la policía aseguró la zona.

El ataque de Cambrils se produjo horas después de que una camioneta blanca entrase al pintoresco paseo barcelonés de Las Ramblas para arrollar a peatones, circulando en zigzag por la vía atestada de residentes y turistas de todo el mundo.

Los dos incidentes “están conectados y siguen la misma pista”, dijo Forn en la emisora local RAC1 a primera hora del viernes.

En declaraciones a Onda Cero, el funcionario explicó que los incidentes de Cambrils y Barcelona forman parte de una única investigación, igual que la explosión registrada el miércoles en la noche en la localidad de Alcanar en la que murió una persona.

“No estamos hablando de un grupo de una o dos personas, sino de un grupo más numeroso”, apuntó agregando que la deflagración de Alcanar estuvo causada por bombonas de butano almacenadas en una vivienda y que bomberos y policías que respondieron a la emergencia resultaron heridos.

El atropello masivo en Barcelona, que ocurre en el momento de más actividad de la temporada turística en España, dejó víctimas esparcidas por la icónica calle barcelonesa. A petición de los agentes, muchos se metieron en los comercios cercanos o huyeron en pánico con niños pequeños en brazos.

“Claramente fue un ataque terrorista, con la intención de matar a la mayor cantidad posible de gente”, dijo Josep Lluis Trapero, comisario jefe de la policía catalana, los Mossos D’Esquadra, en una conferencia de prensa el jueves por la noche.

El grupo extremista Estado Islámico se atribuyó el atentado asegurando en un comunicado difundido por su agencia noticiosa Aamaq que el ataque fue perpetrado por “soldados del Estado Islámico” en respuesta a los llamados de la milicia para arremeter contra los países que participan en la coalición que intenta expulsarlos de Siria e Irak.

En total, las autoridades detuvieron a tres personas por su presunta vinculación con los hechos. El jueves arrestaron a un ciudadano español de Melilla (un enclave español en el norte de África) y a otro marroquí y el viernes al tercer sospechoso. Ninguno fue identificado. La detención del viernes se practicó en la localidad de Ripoll, en el norte de Cataluña, explicó Forn en Catalunya Radio. Uno de los arrestados del jueves estaba también en Ripoll y el otro en Alcanar.

Puigdemont dijo el viernes a Onda Cero que hay al menos “un terrorista suelto (…) No sabemos si (tiene) capacidad para hacer daño”.

“En Ripoll podría haber más personas conectadas con el grupo”, declare Forn a la televisora TV3, agregando que la policía centra ahora sus pesquisas en la identificación de los cinco muertos en Cambrils además de en la del conductor de la furgoneta de Barcelona.

La televisora estatal RTVE y otros medios identificaron a uno de los detenidos por el ataque de Barcelona como Driss Oukabir, un ciudadano francés de origen marroquí. Según la información de RTVE, Oukabir se presentó ante la policía en Ripoll para reportar el robo de su documentación. Varios medios nacionales dijeron que los documentos fueron hallados en la furgoneta y que dijo que su hermano podría haberlos sustraído.

Citando fuentes policiales, RTVE, el diario El País y TV3 identificaron al hermano, Moussa Oukabir, como el presunto conductor de la camioneta. Forn declinó contestar preguntas al respecto el viernes, alegando que la investigación sigue abierta.

El conductor del vehículo que atentó en Las Ramblas, sigue huido.

“No sabemos si el conductor sigue en Barcelona o no, ni en qué dirección huyó”, señaló Forn a la radio Cadena SER. “Teníamos policías locales en el lugar, pero no pudimos dispararle ya que Las Ramblas estaban atestadas de gente”.

El gobierno regional de Cataluña dijo que entre los fallecidos y heridos hay personas procedentes de 24 países.

EEUU: Hackean páginas digitales de gobierno, muchas en Ohio

COLUMBUS, Ohio — Diversos sitios digitales de gobierno estadounidense, muchos de ellos con sede en Ohio, fueron hackeados el domingo con un mensaje de supuesto apoyo al grupo terrorista Estado Islámico.

El texto publicado en la página del gobernador republicano de Ohio, John Kasich, decía: “Usted deberá rendir cuentas Trump, ustedes y todo su pueblo por cada gota de sangre derramada en los países musulmanes”.

El mensaje, dejado por “Team System Dz”, decía al final “Yo amo al Estado Islámico”.

El mismo texto se infiltró en sitios digitales de gobierno en la localidad de Brookhaven, Nueva York, así como en el sitio web del condado Howard, en Maryland.

En el pasado, el grupo también se adjudicó hackeos similares en el condado Richland, Wisconsin, así como en Aberdeen, Escocia, y Suecia.

Otros sitios gubernamentales en línea fueron hackeados en Ohio, entre ellos el de la primera dama estatal Karen Kasich, el del programa Medicaid, el Departamento de Rehabilitación y Correccionales de Ohio y la Comisión de Control de Casinos.

Tom Hoyt, director de comunicaciones del Departamento de Servicios Administrativos de Ohio, fue uno de los funcionarios estatales que confirmó el hackeo.

“Todos los servidores afectados fueron desconectados y estamos investigando cómo fue que los hackers desfiguraron estos sitios web”, señalo. “También estamos trabajando con las agencias policiales para una mejor comprensión de lo sucedido”.

Hoyt afirmó que el hackeo en Ohio tuvo lugar alrededor de las 11 de la mañana hora del este de Estados Unidos y expresó confianza en que las páginas digitales funcionen de nuevo sin problemas para el lunes.

Los cibersitios en Brookhaven y el condado Howard continuaban inhabilitados el domingo.

Los hackeos son parte del actual terrorismo cibernético dirigido contra gobiernos y empresas en todo el mundo.

Hay quienes consideran no más que un fastidio este tipo de hackeos, también conocidos como “desfiguraciones”, aunque en algunos casos impiden trabajar e inhabilitan actividades de gobierno.

Sin embargo, también hay sectores que los ven como una causa de alarma. “Despierten estadounidenses amantes de la libertad. El Islam radical se está infiltrando en el corazón del país”, dijo el domingo en un tuit Josh Mandel, tesorero de Ohio y candidato republicano al Senado federal.

Los autores de la ciberpágina “Cryptosphere” que rastrea a hackers en todo el mundo han detallado decenas si no es que centenas de hackeos similares que se le atribuyen en los últimos años al llamado Team System DZ, al que describen como un “grupo de hackers pro-ISIS” con sede en Argelia.

Los sitios digitales afectados han incluido una sinagoga en Florida, la unión estudiantil en la Universidad de New Brunswick en Canadá, UK Rugby y un número de páginas en WordPress.

Tropas filipinas atacan ciudad tomada por extremistas

Maestras que quedaron atrapadas en el asedio a la ciudad de Marawi por milicianos musulmanes aguardan transporte de regreso a sus pueblos en el sur de Filipinas, jueves 25 de mayo de 2017. (AP Foto/Bullit Marquez)

MARAWI, Filipinas (AP) — Fuerzas filipinas con apoyo de tanques y helicópteros realizaron “ataques de precisión” el jueves para erradicar a extremistas vinculados con el Estado Islámico de una ciudad que está bajo asedio desde el fracaso de una incursión para atrapar a uno de los milicianos más buscados de Asia.

Los rebeldes han arrasado las calles de Marawi desde el martes por la noche, donde incendiaron edificios, tomaron como rehenes a un sacerdote y sus feligreses y aislaron una gran parte de la ciudad. Miles han huido, y crecen los temores del extremismo en el país.

Al menos 44 personas han muerto en los combates, entre ellas 31 milicianos y 11 soldados, dijeron las autoridades. El presidente Rodrigo Duterte dijo que un jefe de policía local fue detenido y decapitado en un retén y otro agente también fue asesinado, según trascendió.

No estaba claro si había civiles entre los muertos.

Duterte declaró el martes 60 días de ley marcial en el tercio sur de la nación, una zona que incluye Marawi pero que se extiende más allá. Unos 22 millones de personas residen en la región de Mindanao, 200.000 en Marawi.

Duterte advirtió que podría aplicar la ley a todo el territorio, un hecho que provoca consternación en muchos filipinos que vivieron bajo el régimen de Ferdinand Marcos. Este declaró la ley marcial en 1972 y la usó para mantenerse en el poder durante más de una década.

La mayor parte de la ciudad seguía sitiada el jueves. Podían oírse disparos y explosiones en la distancia y nubes de humo negro se elevaban desde el centro de la ciudad bajo los vuelos de helicópteros.

“Por la noche podemos oír los disparos”, declaró Mohammad Usman, de 49 años y uno de los miles de residentes que salían de la ciudad amontonando sus pertenencias en autos. “Estoy rezando para que las balas no encuentren el camino a mi casa y nos alcancen. Espero que las bombas no caigan cerca y nos hagan daño”.

El hombre en el centro de la violencia en Marawi es Isnilon Hapilon, un predicador islámico conocido por su pericia para organizar operaciones comando. Es el vínculo entre varias milicias que intentan coaligarse en una fuerza mayor.

Hapilon, un comandante del grupo Abu Sayyaf, juró fidelidad al grupo Estado Islámico en 2014. Encabeza una alianza de al menos 10 grupos menores, incluido el Maute, que tiene una gran presencia en Marawi.

Estado Islámico se atribuye ataque en Manchester

MANCHESTER, Gran Bretaña (AP) — El Grupo Estado Islámico se atribuyó el martes el ataque suicida en un concierto de Ariana Grande que dejó 22 muertos, mientras los jóvenes asistentes huían, algunos llevando las orejas de gatito características de la estrella pop y aferrando globos rosados.

Una fan sale del hotel Park Inn en Manchester, Inglaterra, martes 23 de mayo de 2017. Veintidós personas murieron en una explosión en la Manchester Arena al finalizar un concierto de Ariana Grande. (AP Foto/Rui Vieira)

Gritos aterrados de adolescentes llenaron la Manchester Arena después de la explosión del lunes por la noche, mientras los asistentes se atropellaban en el intento de huir. Cincuenta y nueve personas resultaron heridas en lo que la primera ministra británica Theresa May calificó de “monstruoso ataque terrorista”.

“Nos resulta difícil comprender la mentalidad perversa y retorcida que ve en una sala atestada de niños no una escena para atesorar sino una oportunidad para la matanza”, dijo. La campaña para las elecciones del 8 de junio fue suspendida.

La policía de Manchester dijo que el agresor murió en el ataque. Anunció el arresto de un hombre de 23 años en el sur de la ciudad, en relación con el ataque.

El Estado Islámico dijo el martes que “un soldado del califato plantó bombas en medio de las reuniones de los cruzados” y luego las detonó. No precisó si el atacante murió. La policía dijo que se utilizó “un dispositivo improvisado”.

El incidente desencadenó una búsqueda de seres queridos durante toda la noche, con padres intentando localizar a sus hijos adolescentes y grupos de amigos separados tras la explosión que intentaban reencontrarse. Twitter y Facebook se llenaron de peticiones de información sobre gente desaparecida.

El ataque sucedió al final del concierto de Grande, cuando los asistentes se dirigían a las salidas. Testigos dijeron que vieron tornillos y otras piezas de metal, indicando que la bomba podría haber contenido metralla que buscaría aumentar los daños.

Varios servicios de taxis se ofrecieron a llevar gratis a casa a asistentes que se habían quedado varados, y vecinos de la zona se ofrecieron a alojar a gente que no pudiera llegar a casa tras el cierre del transporte público.

Al concierto asistieron miles de jóvenes del norte de Inglaterra. Grande, que no resultó herida, tuiteó horas más tarde: “Rota. Desde el fondo de mi corazón, lo siento tanto, tanto. No tengo palabras”.

Según May, las autoridades creen haber identificado al atacante, pero no reveló su nombre. La policía sigue intentando determinar si actuó en solitario o si tenía un cómplice.

“Hubo un gran estallido como de una bomba que asustó a todo el mundo y todos intentamos huir del estadio”, dijo Majid Khan, de 22 años. “Fue un estallido y básicamente todo el mundo que estaba en el otro lado del estadio, donde se escuchó la explosión, vino corriendo rápidamente hacia nosotros mientras intentaban escapar”.

La campaña para las elecciones generales británicas del próximo 8 de junio quedó suspendida.

La explosión ocurrió cerca de la salida del Manchester Arena en torno a las 22:30 (2130 GMT), cuando Grande ponía fin al concierto de su gira Dangerous Woman. Autos de policía, equipos de expertos en explosivos y 60 ambulancias acudieron al lugar al hacerse evidente la escala de la matanza. Unos 400 agentes se movilizaron durante la noche para colaborar en la investigación.

El servicio de ambulancias del noroeste del país dijo haber trasladado a 59 personas a hospitales.

Decenas de líderes mundiales ofrecieron sus condolencias a las familias de las víctimas. Autoridades en varios países de la Unión Europea guardaron un minuto de silencio y las banderas de las instituciones ondearon a media asta.

“Muchos inocentes y hermosos jóvenes, viviendo y disfrutando de la vida, asesinados por los malvados perdedores de la vida”, señaló el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desde Cisjordania.

Más tarde el martes, la policía desalojó un gran centro comercial en el centro de Manchester. Al parecer, se habría detenido a un hombre, pero su arresto no guardaría relación con el ataque del lunes en la noche.

La atribución de responsabilidad por parte del Estado Islámico es similar a la que el grupo ha hecho anteriormente tras otros ataques en países occidentales. Lo anuncia a través de un canal de comunicaciones, pero los detalles son tan vagos que permiten pensar en un intento oportunista de hacerse propaganda.

La gira Dangerous Woman es la tercera que realiza Grande, de 23 años, para promover el álbum homónimo.

Después de Manchester, preveía realizar conciertos en Londres el jueves y viernes y posteriormente en Bélgica, Polonia, Alemania, Suiza y Francia. La gira continuaría después en América Latina y Asia.

Varios menores entre las víctimas del ataque de Manchester

MANCHESTER, Gran Bretaña (AP) — Un suicida se inmoló y mató a al menos 22 personas el lunes por la noche en Manchester, Inglaterra, cuando los jóvenes asistentes a un concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande salían del recinto, algunas con las características orejas de gato de la artista o sosteniendo globos.

Investigadores forenses de la policía caminan por un puente que une Victoria Station con el Manchester Arena, el 23 de mayo de 2017, tras una explosión durante un concierto en la víspera, en Manchester, Inglaterra. La policia investiga la explosión durante un concierto de Ariana Grande como un acto de terrorismo. Más de una veintena de personas falleció en el altercado. (Danny Lawson/PA via AP)

El Estado Islámico dijo el martes que un miembro suyo perpetró el ataque.

Detalló que “un soldado del califato plantó bombas en medio de las reuniones de los cruzados” y luego las detonó. No precisó si el atacante murió. La policía dijo que se utilizó “un dispositivo improvisado”.

Los gritos de los adolescentes llenaron el Manchester Arena poco después de la explosión, que se cobró la vida del agresor y causó decenas de heridos. La primera ministra británica, Theresa May, dijo el martes que Manchester había sido víctima de “un cruel ataque terrorista”.

“Intentamos comprender la retorcida y perversa mente que ve una sala llena de jóvenes no como una escena para atesorar sino como una oportunidad para una matanza”, agregó.

“Aunque no es la primera vez que Manchester sufre de este modo, este es el peor ataque que ha experimentado la ciudad, y el peor de la historia en el norte de Inglaterra”, señaló May durante una comparecencia en el exterior de su residencia oficial en Londres. “Este ataque destaca por su horrible y repugnante cobardía”.

Horas después del ataque, la policía detuvo el martes en el sur de Manchester a un hombre de 23 años en relación con el incidente, explicaron las autoridades sin ofrecer más detalles.

El incidente desencadenó una búsqueda de seres queridos durante toda la noche, con padres intentando localizar a sus hijos adolescentes y grupos de amigos separados tras la explosión que intentaban reencontrarse. Twitter y Facebook se llenaron de peticiones de información sobre gente desaparecida.

El ataque sucedió al final del concierto de Grande, cuando los asistentes se dirigían a las salidas. Testigos dijeron que vieron tornillos y otras piezas de metal, indicando que la bomba podría haber contenido metralla que buscaría aumentar los daños.

Varios servicios de taxis se ofrecieron a llevar gratis a casa a asistentes que se habían quedado varados, y vecinos de la zona se ofrecieron a alojar a gente que no pudiera llegar a casa tras el cierre del transporte público.

Al concierto asistieron miles de jóvenes del norte de Inglaterra. Grande, que no resultó herida, tuiteó horas más tarde: “Rota. Desde el fondo de mi corazón, lo siento tanto, tanto. No tengo palabras”.

Según May, las autoridades creen haber identificado al atacante, pero no reveló su nombre. La policía sigue intentando determinar si actuó en solitario o si tenía un cómplice.

“Hubo un gran estallido como de una bomba que asustó a todo el mundo y todos intentamos huir del estadio”, dijo Majid Khan, de 22 años. “Fue un estallido y básicamente todo el mundo que estaba en el otro lado del estadio, donde se escuchó la explosión, vino corriendo rápidamente hacia nosotros mientras intentaban escapar”.

La campaña para las elecciones generales británicas del próximo 8 de junio quedó suspendida.

La explosión ocurrió cerca de la salida del Manchester Arena en torno a las 22:30 (2130 GMT), cuando Grande ponía fin al concierto de su gira Dangerous Woman. Autos de policía, equipos de expertos en explosivos y 60 ambulancias acudieron al lugar al hacerse evidente la escala de la matanza. Unos 400 agentes se movilizaron durante la noche para colaborar en la investigación.

El servicio de ambulancias del noroeste del país dijo haber trasladado a 59 personas a hospitales.

Decenas de líderes mundiales ofrecieron sus condolencias a las familias de las víctimas. Autoridades en varios países de la Unión Europea guardaron un minuto de silencio y las banderas de las instituciones ondearon a media asta.

“Muchos inocentes y hermosos jóvenes, viviendo y disfrutando de la vida, asesinados por los malvados perdedores de la vida”, señaló el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desde Cisjordania.

Más tarde el martes, la policía desalojó un gran centro comercial en el centro de Manchester. Al parecer, se habría detenido a un hombre, pero su arresto no guardaría relación con el ataque del lunes en la noche.