Alertan sobre más inundaciones por Florence en las Carolinas

PORTADA – Decenas de casas están rodeadas de agua tras el paso del huracán Florence en el condado de Pender, Carolina del Norte, el sábado 22 de septiembre de 2018. (Kristen Zeis/The Virginian-Pilot vía AP)

Por GARY D. ROBERTSON, MARTHA WAGGONER y ALAN SUDERMAN,  Associated Press

BLADENBORO, Carolina del Norte (AP) — Miles de habitantes de zonas costeras continuaban preocupados el domingo ante la posibilidad de tener que evacuar sus casas debido a que los niveles de los ríos siguen en aumento, más de una semana después de que el huracán Florence azotara las Carolinas.

Las autoridades pidieron a entre 6,000 y 8,000 personas del condado Georgetown, en Carolina del Sur, que estén preparadas para abandonar sus viviendas ante un “acontecimiento histórico”, debido a los pronósticos de próximas inundaciones de hasta 10 pies a causa de las precipitaciones por Florence, dijo la portavoz del condado, Jackie Broach-Akers.

La portavoz agregó que se espera que las inundaciones comiencen el martes en áreas próximas a los ríos Pee Dee y Waccamaw, y que los habitantes en las zonas de posibles anegaciones deberán dejar sus casas el lunes.

El director de gestión de emergencias del condado, Sam Hodge, indicó en un mensaje de video publicado por internet que las autoridades analizan de cerca las escalas de medición de los ríos, y la policía visitará las zonas amenazadas, casa por casa.

“Desde el personal en tierra hasta la tecnología de que estamos provistos, intentamos que el mensaje llegue”, declaró Hodge en el video, en que recomienda a la gente no esperar la orden oficial de evacuar si empiezan a sentirse inseguros.

En Carolina del Norte, cinco aparatos de medición de niveles del agua indicaban una etapa grave de inundación y otros cinco, una inundación moderada, según el Servicio Nacional de Meteorología.

Según las previsiones, el río Cape Fear subirá de nivel y permanecerá en etapa de inundación a principios de semana, y secciones de las carreteras Interestatales 95 y 40, continuarán anegadas por al menos otra semana.

Sin embargo, las inundaciones que ya están cediendo en una franja de la Interestatal 40 dejaron miles de peces descompuestos en el pavimento que fueron retirados por los bomberos. En los videos se ve a los bomberos que lanzan chorros de agua con mangueras para echar los peces a un lado de la carretera en el condado Penderlea, en el este de Carolina del Norte. El Departamento de Bomberos de Penderlea publicó en su página web: “Podemos agregar ‘el retiro de peces de la interestatal’ a la lista de cosas interesantes que los bomberos pueden experimentar”.

El director de Manejo de Emergencias de Carolina del Norte, Michael Sprayberry, dijo que los condados orientales continúan teniendo grandes inundaciones, como zonas próximas a los ríos Black, Lumber, Neuse y Cape Fear.

Dijo que los habitantes que se registren ante la Agencia Federal de Emergencias de Estados Unidos pueden comenzar a mudarse el lunes a hoteles. El programa será abierto inicialmente para residentes de nueve condados y después será ampliado. Un coordinador de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de Estados Unidos (FEMA por sus siglas en inglés) dijo que unas 69,000 personas de Carolina del Norte se han registrado a la fecha para recibir asistencia.

Florence deja una ciudad aislada y 17 muertos en EEUU

PORTADA – Gerald Generette, derecha, y Maurice Millen observan el río Cape Fear mientras sus niveles continúan aumentando a causa de Florence, en Fayetteville, Carolina del Norte, el lunes 17 de septiembre de 2018. (AP Foto/David Goldman)

Por CHUCK BURTON,  Associated Press

WILMINGTON, Carolina del Norte — Con Wilmington aislada del resto de Carolina del Norte a causa de las inundaciones provocadas por Florence, las autoridades planeaban el lunes llevar alimentos y agua a la ciudad de casi 120,000 personas por vía aérea. En otros lugares, los socorristas sacaban a los residentes de las casas que se encuentran amenazadas ante la posibilidad de desbordamientos de ríos.

Se han confirmado por lo menos 17 muertes desde que la tormenta tocó tierra y el principal funcionario de emergencias de Estados Unidos dijo que Florence se dirigirá a otros estados durante la semana.

“No solo veremos más de sus efectos en Carolina del Norte… También anticipamos muchos daños en Virginia Occidental y en Ohio a medida que el sistema sale” del territorio, dijo Brock Long, de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA por sus siglas en inglés) el domingo en el programa Fox News.

En Wilmington, la octava ciudad más grande del estado, los residentes esperaron horas afuera de tiendas y restaurantes para conseguir productos básicos como agua. La policía resguardó la puerta de una tienda y solo se permitía la entrada de 10 personas a la vez.

El presidente de la comisión del condado, Woody White, dijo que las autoridades tienen planeado enviar alimentos y agua a la ciudad por vía aérea.

“Nuestras carreteras están inundadas”, dijo. “No hay acceso a Wilmington”.

A unas 70 millas de distancia de la costa, los residentes que viven cerca del río Lumber salieron de sus casas y se subieron a botes que flotan sobre sus patios. Los pronósticos muestran que escenas como esas podrían repetirse en localidades que estén 250 millas tierra adentro a medida que los niveles del agua crecen.

Florence seguía siendo enorme, pese a haberse debilitado a tormenta tropical. Los radares muestran que el sistema se extiende sobre seis estados, con las Carolinas bajo el ojo.

El presidente Donald Trump dijo que los trabajadores de la FEMA, los rescatistas y los agentes del orden público están “trabajando muy duro”. Mientras la tormenta “comienza finalmente a retroceder, ellos comenzarán a trabajan aún más”.

“¡Son muy profesionales!”, tuiteó el mandatario.

Huracán Florence toca tierra en Carolina del Norte

PORTADA – Las olas azotan el restaurante Oceana Pier & PIer House en Atlantic Beach, Carolina del Norte, el jueves 13 de septiembre de 2018 poco antes de que el huracán Florence toque tierra en el estado. (Travis Long/The News & Observer vía AP)

Por JONATHAN DREW,  Associated Press

WILMINGTON, Carolina del Norte — El ojo de Florence tocó tierra el viernes a unos kilómetros al este de Wilmington, Carolina del Norte, como huracán de categoría 1, acompañado de peligrosas marejadas ciclónicas, vientos y lluvia que han comenzado a destrozar todo tipo de inmuebles.

El Centro Nacional de Huracanes, con sede en Miami, precisó que el vórtice del meteoro tocó tierra firme a las 7:15 de la mañana en Wrightsville Beach, con vientos sostenidos de 90 mph, lo que vuelve a Florence un huracán de categoría 1 en términos de intensidad de viento.

Más de 60 personas tuvieron que ser sacadas de un motel que se derrumbó y muchos más que desafiaron las órdenes de evacuación esperaban ser rescatados. Pedazos de inmuebles destrozados por el huracán volaban por los aires.

Más de 415,000 hogares y negocios estaban sin electricidad en Carolina del Norte, según powerfueltage.us, que rastrea la red eléctrica de la nación. En las calles costeras fluía agua espumosa del océano.

Los pronosticadores dijeron que se esperaba una inundación “catastrófica” de agua dulce a lo largo de las vías fluviales de ambas Carolinas.

Los meteorólogos advirtieron que el ataque aterrador del meteoro durará horas y horas, porque Florence avanzaba lentamente y sigue recibiendo energía del océano. Florence avanzaba a apenas 6 mph. Los vientos huracanados se extendían a 80 millas de su centro y los vientos con fuerza de tormenta tropical se extendían en un radio de hasta 195 millas.

Los vientos inclinaban los árboles o los derribaban al suelo y la lluvia caída de lado mientras Florence avanzaba tierra adentro. Los meteorólogos creen que el embate del meteoro dure varios días, dejando una amplia área bajo el agua, tanto por los aguaceros fuertes como por el aumento del nivel del mar.

El viento silbaba y la lluvia azotaba las ventanas de un hotel antes del amanecer en Wilmington, donde la residente local Sandie Orsa permaneció sentada en un vestíbulo iluminado por luces de emergencia después de que se cortó la luz.

“Es tenebroso: el viento aúlla, la lluvia cae de lado y los escombros vuelan”, dijo Orsa, quien dijo temer que las ramas de los árboles dañen su casa.

El ascendente nivel del mar ya tocaba la casa de dos pisos de Tom Copeland, en una zona de tierra rodeada de agua en Swansboro. Los vientos derribaron árboles por todas partes.

El agua “las olas están rompiendo en mi propiedad, en una zona en la que normalmente hay pasto”, dijo Copeland, un fotógrafo freelance para The Associated Press.

Horas antes, las lluvias torrenciales que acompañan a Florence ya habían provocado inundaciones de agua marina en calles de zonas costeras y dejó a decenas de miles sin electricidad. Las autoridades prevén inundaciones “catastróficas” por la lluvia en la costa este de Estados Unidos.

En Emerald Isle, Carolina del Norte, el agua alcanzó una altura de 6.3 pies, agregó el Centro. Emerald Isle está a unas 84 millas al norte de Wilmington. Los efectos de Florence sobre la región podrían durar varios días y dejar una amplia zona sumergida bajo el agua procedente del océano y la caída en forma de intensas precipitaciones.

La intensidad del meteoro descendió a medida que se acercaba a tierra, con vientos que bajaron a cerca de 90 mph con la caída de la noche. Sin embargo, las autoridades advirtieron que su peligrosidad no deriva tanto de sus vientos sino de las fuertes lluvias, combinado con su avance lento. El gobernador de Carolina de Norte, Roy Cooper, advirtió sobre un desastre inminente.

“Lo peor de la tormenta aún no ha llegado pero estas son tempranas advertencias para los días venideros”, dijo el jueves. “Sobrevivir a la tormenta será una prueba de resistencia, trabajo en equipo, sentido común y paciencia”.

Cooper solicitó ayuda federal adicional para desastres ante lo que su oficina calificó de “daños históricos” en todo el estado.

Más de 80,000 personas estaban sin suministro eléctrico cuando el meteoro comenzó a acercarse a la costa y más de 12,000 personas estaban en refugios. Otras 400 personas ocupaban albergues en Virginia, donde las previsiones eran menos graves.

Florence dejará inundaciones “catastróficas” en Carolinas

En la imagen, vista de Union Point Park anegado por la crecida de los ríos Neuse y Trent en New Bern, Carolina del Norte, el 13 de septiembre de 2018. (Gray Whitley/Sun Journal via AP)

Por JONATHAN DREW,  Associated Press

WILMINGTON, Carolina del Norte — El huracán Florence ya provocó inundaciones de agua marina en calles de zonas costeras y dejó a decenas de miles sin electricidad, y los meteorólogos prevén inundaciones “catastróficas” provocadas por la lluvia en zonas de las Colinas mientras el meteoro se acerca cada vez más a la Costa Este de Estados Unidos.

El Centro Nacional de Huracanes dijo en la madrugada del viernes que la pared del vórtice de Florence estaba comenzando a acercarse a la costa de Carolina del Norte, acompañada de peligrosas marejadas ciclónicas.

En Emerald Isle, Carolina del Norte, el agua alcanzó una altura de 6.3 pies, agregó el centro. Emerald Isle está a unas 84 millas al norte de Wilmington. Los efectos de Florence sobre la región podrían durar varios días y dejar una amplia zona sumergida bajo el agua procedente del océano y la caída en forma de intensas precipitaciones.

La intensidad del meteoro descendió a medida que se acercaba a tierra, con vientos que bajaron a cerca de 90 mph con la caída de la noche. Pero esto, combinado con su lento avance y las fuertes lluvias, llevó al gobernador Roy Cooper a advertir sobre el inminente desastre.

“Lo peor de la tormenta aún no ha llegado pero estas son tempranas advertencias para los días venideros”, dijo. “Sobrevivir a la tormenta será una prueba de resistencia, trabajo en equipo, sentido común y paciencia”.

Cooper solicitó ayuda federal adicional para desastres ante lo que su oficina calificó de “daños históricos” en todo el estado.

A las 02:00 de la madrugada, el ojo de Florence estaba a unas 35 millas al este de Wilmington, Carolina del Norte. Su velocidad de avance aumentó ligeramente a 6 mph. Los vientos con fuerza huracanada llegaban a un radio de hasta 90 millas con respecto al vórtice, y las rachas con intensidad de tormenta tropical hasta 195 millas.

Más de 80,000 personas estaban sin suministro eléctrico cuando el meteoro comenzó a acercarse a la costa y más de 12,000 personas estaban en refugios. Otras 400 personas ocupaban albergues en Virginia, donde las previsiones eran menos severas.

Florence se acerca al sureste de EEUU

PORTADA – Esta imagen satelital cortesía de la NOAA muestra al Huracán Florence frente a la costa este de Estados Unidos el miércoles 12 de septiembre de 2018. (NOAA via AP)

Por JEFFREY COLLINS

MYRTLE BEACH, Carolina del Sur (AP) — El tiempo se agota para salir de la trayectoria que se prevé recorrerá Florence, un enorme huracán que tienen en su punto de mira una región de más de 10 millones de habitantes en la costa del sureste de Estados Unidos.

El meteoro perdió un poco de fuerza hasta convertirse en un huracán categoría 2 con vientos sostenidos máximos de 110 millas por hora luego de haber alcanzado la categoría 4 con vientos de 140 mph, y es posible que se debilite más a medida que se acerque a la costa, apuntaron los meteorólogos. Las autoridades advirtieron que Florence tiene un enorme campo de viento que ha ido en aumento, lo que eleva el riesgo de crecidas en la costa, que hacen de ella una tormenta extremadamente peligrosa.

“¿Quieres que te atropelle un tren o un camión de cemento?”, preguntó Jeff Byard, administrador de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés).

Florence podría tocar tierra el viernes por la tarde cerca de la frontera entre las Carolinas y después continuará hacia el oeste con fuertes precipitaciones y posibles inundaciones catastróficas que podrían arrasar viviendas, negocios y granjas, indicó el Centro Nacional de Huracanes.

En las zonas para las que se emitieron alertas o avisos de huracán hay 5.25 millones de residente, y 4.9 millones de personas más viven en zonas bajo alertas y avisos de tormenta tropical, indicó el Servicio Nacional de Meteorología.

El presidente Donald Trump elogió los preparativos del gobierno y pidió a la población que se aleja de la ruta de Florence: “No jueguen con este. Es grande”, dijo desde la Casa Blanca.

A las 05:00 de la madruga (EDT) del jueves, el huracán estaba a unas 205 millas al suroeste de Wilmington, en Carolina del Norte, y a unas 250 millas al este sureste de Myrtle Beach, en Carolina del Sur, y avanzaba en dirección noroeste a 15 mph.

No estuvo claro cuántas personas desalojaron la zona, pero los avisos afectaban a más de 1.7 millones en las Carolinas y Virginia. Las aerolíneas cancelaron al menos 1,000 vuelos. Home Depot y Lowe activaron centros de respuesta de emergencia para llevar generadores, bolsas de basura y agua embotellada a sus tiendas antes y después del paso de la tormenta. Las dos cadenas de materiales dijeron que en total enviaron alrededor de 1,100 camiones.

Puerto Rico revela preparativos para enfrentar huracanes

PORTADA – En esta fotografía aérea de archivo del 18 de junio de 2018, se puede ver el barrio de Viequez, al oriente de San Juan, Puerto Rico, en donde las personas todavía viven en casas dañadas protegidas por lonas de plástico azul, nueve meses después de que el huracán María devastara la isla. (AP Photo/Dennis M. Rivera, File)

Por DANICA COTO,  Associated Press

SAN JUAN, Puerto Rico — Puerto Rico ha adoptado nuevas medidas para enfrentar mejor un desastre como el del huracán María, afirmó el martes el gobernador Ricardo Rosselló, aunque advirtió de las limitaciones derivadas de la crisis económica por la cual atraviesa el territorio estadounidense.

Rosselló dijo que dos bodegas llenas de agua y alimentos están operando en las costas del norte y sur de la isla, y dos más están por abrir. Antes de María, no había ninguna.

También dijo que el gobierno ahora tiene listas que identifican a poblaciones vulnerables, como las de quienes viven en asilos para ancianos, algo considerado crucial porque muchas de las 2,975 personas que murieron a causa de María eran adultos mayores. Además, cinco líneas directas de emergencia han sido instaladas en asilos y otros lugares.

“Que el pueblo de Puerto Rico sepa que se han hecho cambios significativos”, dijo Rosselló.

Agregó que hay planes para comprar 168 generadores para el sistema de aguas y drenaje de Puerto Rico, que todavía opera parcialmente con generadores debido a los apagones que todavía suceden un año después de que María destruyó la red eléctrica de la isla.

Los equipos de trabajo también han instalado sistemas de comunicación satelital en varios hospitales y en las 78 municipalidades de Puerto Rico, y colocado casi la mitad de las 500 millas de fibra óptica subterránea, dijo Rosselló.

Sin embargo, los problemas persisten un año después de que golpeara la tormenta categoría 4. Diez municipalidades todavía tienen internet y servicio telefónico intermitente, dijo Sandra Torres, presidenta del consejo regulatorio de telecomunicaciones de la isla. Y casi 60,000 hogares de diversas partes de Puerto Rico todavía no cuentan con un techo adecuado capaz de soportar una tormenta categoría 1, dijo Fernando Gil, secretario de vivienda de la isla.

“Todavía restan unos obstáculos significativos”, dijo Rosselló, reconociendo que los protocolos de emergencia vigentes previo a María eran inadecuados. “Esa era la realidad. No solamente nosotros, el gobierno federal no estaba preparado para una categoría así”.

Sin embargo, la administración de Rosselló no ha hecho público un plan de respuesta gubernamental a emergencias que los funcionarios revisaron después del huracán María.

Puerto Rico actualmente se enfrenta al mes más activo de la temporada de huracanes. Se prevé que la tormenta tropical Isaac provoque fuertes lluvias mientras pasa por el sur de la isla el jueves y viernes.

El “monstruoso” huracán Florence se acerca a las Carolinas

PORTADA – (De izquierda a derecha) Josh Clappsy, Blake Price y JB Phillips retiran las tablas de un muelle con la esperanza de salvarlo de la crecida antes de la llegada del huracán Florence, en Swansboro, Carolina del Norte, el 11 de septiembre de 2018. (AP Foto/Tom Copeland)

Por JONATHAN DREW,  Associated Press

WILMINGTON, Carolina del Norte — Residentes de la costa que huían de la devastación que podría causar el paso del huracán Florence se encontraron con gasolineras y tiendas vacías mientras la monstruosa tormenta se acercaba a las Carolinas con vientos de 140 millas por horas y lluvias torrenciales que podrían durar días.

Aunque algunos residentes tenían previsto quedarse pese a los avisos y alertas por huracán para las viviendas de más de 5.4 millones de personas en la Costa Este, muchos decidieron no asumir riesgos.

Un flujo constante de autos cargados con las pertenencias de sus ocupantes avanzaba hacia zonas de interior el martes, y el gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, intentó convencer a todo el mundo para que se marchase.

“Las olas y los vientos que esta tormenta podría causar no se parecen a nada que ustedes conozcan. Incluso si ustedes han superado tormentas antes, ésta es distinta. No arriesguen su vida frente a un monstruo”, declaró.

De acuerdo con los pronósticos, Florence tocará tierra el jueves por la noche o el viernes en la madrugada y entonces reducirá su velocidad descargará lluvias durante varios días que alcanzarán entre 1 y 2.5 pies. Las precipitaciones podrían provocar inundaciones lejos de la costa y causar estragos ambientales si anega vertederos de desechos industriales y granjas porcinas.

El presidente Donald Trump declaró el estado de emergencia para Carolina del Norte, Carolina del Sur y Virginia, lo que permite que los estados reciban ayuda federal. El dirigente señaló que el gobierno federal está “absoluta y totalmente preparado” para Florence. Las tres regiones ordenaron evacuaciones masivas a lo largo de la costa.

Las aerolíneas American y Southwest Airlines anunciaron la cancelación, desde el miércoles, de sus vuelos con salida y llegada en la zona que se prevé azotará el huracán. El aeropuerto internacional de Charleston, en Carolina del Sur, tuiteó que espera cerrar sus pistas a medianoche del miércoles.

A las 05:00 de la madrugada, el vórtice de la tormenta se encontraba a 575 millas al sureste de Cape Fear, en Carolina del Norte, y avanzaba a 17 mph. Por el momento el meteoro tiene categoría 4 pero se espera que siga ganando fuerza sobre las cálidas aguas y alcance la categoría 5, que supone que tendría vientos de 157 mph o superiores.

Florence es la tormenta más peligrosa de los tres sistemas en el Atlántico. La tormenta tropical Isaac estaba ubicada al este de las Antillas Menores y se espera que pase al sur de Puerto Rico, la Española y Cuba. El huracán Helene se movía hacia el norte alejándose de tierra firme.

Los meteorólogos monitorean otras dos perturbaciones.

EEUU espera a Florence, huracán potencialmente catastrófico

PORTADA – Walker Townsend (derecha), de Isle of Palms, en Carolina del Sur, llena un saco de arena que sostiene Dalton Trout, en un estacionamiento municipal donde se reparte arena de forma gratuita dentro de los preparativos para la llegada del huracán Florence a la región, el 10 de septiembre de 2018. (AP Foto/Mic Smith)

Por JONATHAN DREW,  Associated Press

RALEIGH, Carolina del Norte (AP) — Con órdenes de evacuación obligatoria ya en vigor en parte de tres estados de la Costa Este, millones de estadounidenses se preparaban para la llegada del que podría ser uno de los huracanes más catastróficos que golpea la región en décadas.

Con vientos de hasta 130 millas por hora y convertido en una tormenta de categoría 4, se espera que el huracán Florence alcance la categoría 5 el martes. Según la previsión se acercará a Carolina del Norte y del Sur el jueves, azotando una parte de la costa vulnerable al aumento del nivel del mar debido al cambio climático.

“¡Por favor estén preparados, tengan cuidado y estén SEGUROS!”, dijo el presidente Donald Trump en un tuit el lunes en la noche.

El gobernador de Carolina del Sur ordenó que toda la costa del estado sea desalojada a partir del mediodía del martes y se espera que un millón de personas abandone la zona. El gobernador de Virginia, por su parte, ordenó la evacuación obligatoria de algunos residentes en zonas costeras bajas, la misma medida decretada para condados costeros de Carolina del Norte.

Los primeros efectos de la tormenta ya se sentían en algunas islas, donde peligrosas corrientes azotaban las playas y el mar inundó una carretera estatal.

Para muchos el reto será encontrar un refugio seguro: si Florence amaina al llegar a la costa podría descargar lluvias torrenciales sobre los Apalaches y sus efectos se sentirían hasta en Virginia Occidental, donde podría generar inundaciones repentinas, deslaves y otros peligros.

La posible trayectoria del meteoro incluye también media docena de plantas nucleares, pozos con cenizas de carbón y otros desechos industriales, y numerosas granjas de cerdos que almacenan sus residuos en grandes lagunas al aire libre.

Algunas aerolíneas como American y Southwest permitieron que los pasajeros cambien sus vuelos si se encuentran dentro de la posible ruta del huracán.

Por otra parte, el director del Centro Nacional de Huracanes, Ken Graham, advirtió que se prevé que Florence permanezca sobre las Carolinas una vez que toque tierra. La gente que vive tierra adentro debe estar preparada para quedarse sin electricidad y resistir inundaciones y otros peligros, señaló.

“No es sólo la costa”, dijo Graham. “Cuando un sistema como este se estanca y avanza realmente lento, parte de esa lluvia puede extenderse bastante lejos del vórtice”.

A las 8:00 de la mañana del martes, el ojo de Florence estaba a unos 950 millas al este-sureste de Cape Fear, Carolina del Norte, y avanzaba en dirección oeste-noroeste a 15 mph. Su vórtice pasará el martes y el miércoles entre las Bermudas y las Bahamas y el jueves se acercará a la costa de Carolina del Sur o del Norte, señaló el Centro Nacional de Huracanes.

Otras dos tormentas avanzan por el Océano Atlántico. Se prevé que el huracán Isaac pierda fuerza a su llegada al Caribe, y Helene, mucho más lejos en el océano, podría girar hacia el norte a medida que la temporada de huracanes de 2018 llega a su punto álgido.

En el Pacífico, la tormenta tropical Olivia provocó avisos para múltiples islas hawaianas mientras se mueve hacia el oeste. Podría llegar al estado el martes por la noche o el miércoles en la madrugada.