Furor en Israel por suspensión de partido con Argentina

Los jugadores de la selección argentina Lionel Messi (derecha) y Ángel Di María participan en un entrenamiento en la ciudad deportiva del FC Barcelona Joan Gamper, en Sant Joan Despí, España, el 5 de junio 2018. (AP Foto/Manu Fernández)

Por ARON HELLER

JERUSALÉN, Israel (AP) — Unos acusan a Argentina de ceder al terrorismo, otros pronostican un “tsunami internacional” de boicots. Israel reaccionó indignada a la decisión de Argentina de suspender un partido de fútbol en Jerusalén, en medio de temores de que esa actitud pueda ser imitada por otros.

Israel esperaba ansiosa el partido, para el que se habían vendido todos los boletos, previsto para el sábado en la noche en el estadio Teddy Kollek de Jerusalén la presencia de algunos de los mejores jugadores del mundo.

El presidente de la Asociación Palestina de Fútbol, Jibril Rajoub en conferencia de prensa frente a la representación argentina en Ramalá, Cisjordania, el domingo 3 de junio de 2018. (AP Foto/Nasser Shiyoukhi)

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, llamó al presidente de Argentina, Mauricio Macri, para que interviniese aunque sin éxito.

“Es desafortunado que los caballeros del fútbol de Argentina no resistieran la presión de los incitadores al odio contra Israel, aquellos cuyo único objetivo es dañar nuestro derecho básico a la autodefensa y provocar la destrucción de Israel”, dijo el ministro israelí de Defensa, Avigdor Lieberman. “No nos rendiremos ante un grupo de partidarios de terroristas antisemitas”.

La Asociación del Fútbol Argentino decidió suspender el encuentro tras una intensa campaña palestina, que incluyó imágenes de la camiseta de Argentina manchada con pintura roja que simulaba sangre y amenazas de quemar carteles con la imagen de Lionel Messi.

“Lo vivido en las últimas 72 horas, las acciones, las amenazas que han ocurrido nos han llevado a tomar la decisión de no viajar… mi responsabilidad es bregar por la salud, la integridad física y seguridad de toda la delegación”, declaró el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino Claudio Tapia ante los periodistas en Barcelona, donde la selección se entrena de cara a su debut en el Mundial el 16 de junio ante Islandia.

El presidente de Israel, Reuven Rivlin, dijo el miércoles que era una mañana triste para los aficionados israelíes al deporte, incluyendo sus propios nietos. “Pero aquí hay unos valores que son más grandes incluso que Messi. La politización de la decisión argentina me preocupa mucho”, señaló.

Miembros de la oposición, por su parte, acusaron a la polémica ministra de Deportes Miri Regev de politizar el evento deportivo al insistir en trasladarlo desde Haifa a la disputada ciudad de Jerusalén, además de tratar de arreglar un encuentro con Messi con claros fines políticos.

Israel se apropió de Jerusalén oriental en la guerra de 1967 y la anexó a su territorio en un medida que no está reconocida por la comunidad internacional. Israel considera que toda la ciudad es su capital, pero los palestinos reclaman el sector oriental como la capital de su futuro estado.

El líder de la oposición Yitzhak Herzog dijo que la cancelación fue un “espectacular gol en contra” de Regev, que dio la victoria a quienes boicotean al estado judío. El líder del Partido Laborista Avi Gabbay pidió que se abra una investigación policial sobre la “conducta corrupta” de Regev.

“Recibimos una bofetada en la cara. Esto no es solo deporte”, tuiteó. “Esto, desafortunadamente, podría provocar un tsunami internacional”.

Según Regev, grupos terroristas amenazaron a los jugadores del combinado albiceleste y a sus familias enviándoles imágenes de niños muertos. Además acusó a los miembros del parlamento israelí, o Knesset, de respaldar a los defensores del boicot.

“Por desgracia, tenemos caballos de Troya en el Knesset que impulsan el terrorismo”, señaló.

Hasta ahora, unos pocos artistas y organizaciones se habían sumado a la campaña del boicot a Israel. La decisión argentina parecería ser el mayor éxito del movimiento hasta el momento.

El movimiento promueve los boicot, la desinversión y las sanciones como medio de promover los derechos palestinos por medios no violentos, según sus partidarios. Israel sostiene que la campaña va más allá de los reclamos de tierras palestinos y que su verdadero objetivo es deslegitimizar o incluso destruir el país. Ha creado un ministerio cuya misión principal es combatir el boicot.

La medida argentina, que apareció en la primera plana de todos los diarios principales, generó el temor de que pudiera servir de modelo para futuros boicots de Jerusalén, en particular como sede del popular concurso musical Eurovisión.

Los palestinos festejaron la cancelación como un gran triunfo.

El presidente de la asociación palestina de fútbol, Jibril Rajoub, había pedido a los aficionados árabes que quemasen imágenes de Messi si participaba en el juego. Desde hace tiempo intenta que la FIFA, el organismo rector del fútbol mundial, y el Comité Olímpico Internacional sancionen a Israel.

Al conocerse la decisión, realizó una conferencia de prensa en Ramalá con una foto en la que aparece con Messi y un cartel con la leyenda, “Desde Palestina, gracias Messi”.

Trump reconoce a Jerusalén como capital de Israel

Por MATTHEW LEE

WASHINGTON (AP) — A pesar de las advertencias sombrías desde todo el mundo, el presidente Donald Trump el miércoles trastocó la política exterior estadounidense de las últimas décadas al reconocer a Jerusalén como la capital de Israel.

De nada sirvieron las exhortaciones apremiantes de gobiernos árabes y europeos o la amenaza de protestas y violencia contra Estados Unidos: Trump dijo que ponía fin a un enfoque que desde hace décadas no ha podido hacer progresar el proceso de paz. Por primera vez, respaldó personalmente el concepto de la “solución de dos estados” para Israel y los palestinos, siempre que ambas partes lo acepten.

“He resuelto que es hora de reconocer oficialmente a Jerusalén como la capital de Israel”, dijo en un discurso desde la Casa Blanca. Dijo que la medida venía con un “largo retraso” y beneficia los intereses de Estados Unidos. El reconocimiento, añadió, reconoce la “obviedad” de que Jerusalén es el asiento del gobierno israelí a pesar de la disputa en torno de su estatus, uno de los elementos cruciales del conflicto entre israelíes y palestinos.

“Esto es ni más ni menos el reconocimiento de la realidad”, dijo Trump.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, calificó el anuncio de “día histórico” y “paso importante hacia la paz”.

El presidente ordenó al Departamento de Estado iniciar el proceso de trasladar la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén como lo requiere la ley. Sin embargo, funcionarios dijeron que el traslado tomará años.

Trump aseguró que su decisión no pondría en entredicho las fronteras geográficas y políticas de la ciudad, las que serán determinadas por Israel y los palestinos.

Antes del discurso, líderes árabes y musulmanes advirtieron que el anuncio podría traer violencia. En Gaza, cientos de palestinos quemaron banderas estadounidenses e israelíes. Agitaron pancartas que proclamaban a Jerusalén como su “capital eterna”, una frase que también emplean los israelíes para su país.

Los aliados más estrechos de Estados Unidos en Europa pusieron en duda la prudencia de una medida que rompe drásticamente con la posición anterior de Estados Unidos de declararse neutral sobre la soberanía de la ciudad.

Jerusalén incluye el sitio más sagrado del judaísmo, así como el tercer santuario en importancia del islam e importantes sitios cristianos. En el pasado, cualquier medida en aparente perjuicio de los reclamos musulmanes sobre la ciudad ha provocado protestas en Tierra Santa y más allá.