Cientos marcharon en Hollywood contra el acoso sexual

Por LINDSEY BAHR 

LOS ANGELES, California (AP) — Armadas con letreros, consignas y la motivación de llevar el hashtag #MeToo (#YoTambién) del internet a la vida real, cientos de mujeres, hombres y niños se reunieron el domingo entre tiendas eróticas y trampas para turistas en Hollywood Boulevard para protestar contra el acoso sexual.

Manifestantes marchan contra el acoso y el abuso sexual en la marcha #MeToo en la sección de Hollywood de Los Angeles el domingo 12 de noviembre de 2017. (Foto AP/Damian Dovarganes)

La marcha Take Back the Workplace y la marcha de sobrevivientes #MeToo unieron fuerzas en el corazón de Hollywood, cerca de la entrada del Teatro Dolby donde se entregan los Premios de la Academia. Caminaron junto a turistas, tiendas de disfraces, clubs desnudistas y un hombre con una camiseta que decía “el whiskey me hizo hacerlo”, para escuchar encendidos discursos de personas como la acusadora de Harvey Weinstein Lauren Sivan y la productora galardonada con el Oscar, Cathy Schulman.

“Ni en macetas ni en las plantas, mantengan los genitales en de sus pantalones”, gritó la multitud antes de cambiar a “Harvey Weinstein es un chiste, las mujeres trabajadoras acaban de despertar”.

Otros lemas decían “sobrevivientes unidas, jamás seremos divididas” y “lo que sea que nos pongamos, a donde sea que vayamos, sí quiere decir sí y no quiere decir no”.

Algunas llegaron con familiares y amigos, por lo que las edades de los manifestantes fueron de los 4 a los 68 años. Aislinn Russell, una estudiante de secundaria de 15 años, llegó con dos amigos y letreros contra términos como “friend zone” (situación de dos amigos en la que solo uno de ellos tiene interés romántico o sexual por el otro) y “zorra”.

“Veo el movimiento #MeToo crecer y veo a toda esta gente contar sus historias, yo también tengo mis propias historias”, dijo Russell. “Quiero unirme y no quedarme callada con todo lo que está pasando”.

Su letrero, con letras rosa y púrpura, decía: “Decir zorra es atacar a las mujeres por su derecho a decir sí”. El de sus amigos decía: “‘Friend Zone’ es atacar a las mujeres por su derecho a decir no”.

Nancy Allen, una mujer de 52 años de Los Angeles, llevaba un letrero que decía “Tenía 7 años”.

“Hemos estado calladas demasiado tiempo”, dijo Allen. “Mucha gente se guarda esto por años y años”.

Howard Kim, un residente de Los Angeles de 68 años, salió a apoyar la marcha.

“Me siento un poco mal de que no haya más gente”, dijo. “Esperaba que lo hubiera”.

Los organizadores de la marcha calcularon que había entre 200 y 300 asistentes, pero también reconocieron que era difícil poner una cifra ante la multitud habitual en Hollywood Boulevard.

El grupo caminó cerca de una milla (1.6 kilómetros) hasta la esquina de Sunset Boulevard y Cole, lugar de la sede de CNN donde se colocó un podio para la marcha Take Back the Workplace (Recuperemos el Lugar de Trabajo).

Sivan, periodista de televisión que alegó sufrir acoso sexual por parte de Weinstein, fue la celebridad invitada a la macha Take Back the Workplace. Dijo que este es el momento de reordenar el poder.

“Queremos que nuestras hijas e hijos puedan ir a trabajar y nunca tengan que tener una junta con un tipo en bata de baño”, dijo. “Que nunca tengan que decidir entre aguantarse o perder su trabajo”.

Schulman, quien preside el grupo de activistas Women in Film, dijo a la multitud que el problema de acoso sexual no se puede arreglar solo haciendo una limpieza de los criminales sexuales. Las mujeres, dijo, deben estar protegidas del prejuicio y el abuso. Schulman pidió diversificar los sitios de trabajo y reformar los departamentos de recursos humanos.

Aunque no asistieron muchos famosos, algunos apoyaron la marcha desde la distancia.

“A todas mis hermanas y hermanos que están marchando hoy en Los Angeles les mando mi amor y apoyo a miles de millas de distancia”, escribió Patricia Arquette en Twitter el domingo.

Claire Forlani, otra acusadora de Weinstein, tuiteó: “A las mujeres y hombres que marchan en Hollywood hoy #metoomarch estoy en espíritu. #Solidaridad”.

La protesta pacífica también tuvo un aire de melancolía. Aunque había solidaridad, el miedo a las represalias persistía.

Una mujer que no quiso dar su nombre por miedo a sufrir repercusiones o ser demandada llevaba un letrero en el que acusaba al productor de un programa de comedia de tocarle el trasero y hacerle comentarios sexuales.

“Gracias a mi agente William Morris por decirme ‘quédate con la boca callada o nunca más volverás a trabajar'”, decía otro letrero. “Por cierto, tú también representabas a mi abusador”.

Schulman dijo, sin embargo, que tiene esperanzas. El jueves su organización anunció que creará una línea de ayuda contra el acoso sexual a la que las víctimas podrán llamar para recibir asesoría legal gratuita y otro tipo de ayuda. Se espera que comience a funcionar el 1 de diciembre.

“He experimentado discriminación de género, desigualdad salarial. Me han gritado, me han faltado el respeto y me han robado el reconocimiento, también me han robado dinero. He estado en bancarrota en dos ocasiones y mucho peor, he visto de todo. He visto todo tipo de acoso, todas esas formas de crímenes sexuales. Sin embargo, he producido 20 películas y he supervisado más de 150 películas. Me gané un Oscar e incluso crie a una hija de 17 años”, dijo Schulman. “No dejen que nos destruyan. Podemos ganar esta guerra. Es un juego. Es un juego de poder que podemos ganar”.

Prevén más protestas en San Luis por muerte de hombre afroamericano

Por JIM SALTER y SUMMER BALLENTINE (Associated Press)

SAN LUIS, Missouri — Manifestantes al grito de “liberen a nuestra gente” se concentraron frente a la cárcel municipal de San Luis durante más de dos horas en solidaridad con los detenidos durante las marchas del fin de semana, pero no había señales de violencia.

Cientos de manifestantes se congregan frente a la cárcel municipal de San Luis, Missouri, 18 de septiembre de 2017, para pedir la libertad de los detenidos durante las protestas del domingo anterior contra la absolución de un exagente de policía blanco por la muerte de un sospechoso negro. (David Carson/St. Louis Post-Dispatch via AP)

Los manifestantes del lunes por la noche criticaron a las autoridades por mantener gente detenida durante casi 24 horas. La policía dijo que arrestó a más de 120 personas durante las protestas del domingo anterior contra la absolución de un ex policía blanco por la muerte de un sospechoso afroamericano.

Algunos de los arrestados fueron liberados el lunes por la noche antes de que se anunciara el fin de la concentración. Los organizadores dijeron que habrá nuevas protestas en las próximas horas, pero no entraron en detalles.

Tres días de marchas pacíficas y tres noches de vandalismo siguieron al anuncio del viernes de que un juez declaró a Jason Stockley inocente por la muerte de Anthony Lamar Smith en 2011.

Anne, la madre de Smith, participó de la concentración del lunes frente a la cárcel.

Cientos de agentes antimotines ocuparon el centro de la ciudad el domingo por la noche y arrestaron a 80 personas en una intersección por desacatar, según la policía, la orden de dispersarse. Horas antes, la policía acudió ante denuncias de daños a la propiedad y vandalismo.

Sean Porter, de 25 años, uno de los detenidos en la intersección, dijo que fue imposible acatar la orden de dispersarse porque la policía había bloqueado todas las salidas.

“Nos arrojaron al suelo, nos mojaron, nos golpearon, de todo. Es trágico”, dijo Porter, liberado el lunes por la noche. Se le acusó de no acatar la orden de dispersarse.

El periódico St. Louis Post-Dispatch dijo que su periodista Mike Faulk, que estaba en el lugar cubriendo las protestas, tuvo una experiencia similar.

La policía bloqueó las cuatro esquinas de la intersección. Faulk dijo que escuchó la orden de retroceder, pero no tenía dónde ir, informó el diario.

Suben a 36 los muertos en las protestas en Venezuela

CARACAS (AP) — Un policía falleció el jueves tras ser baleado durante una manifestación en el estado central de Carabobo, con lo que se elevaron a 36 los muertos en las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro y que recrudecieron esta semana luego del llamado a una Asamblea Constituyente para reformar la carta magna.

El policía estatal Gerardo Barrera, de 38 años, murió en la madrugada luego de resultar herido de bala la víspera durante una manifestación en el municipio San Joaquín, indicó en un comunicado el Ministerio Público.

El incidente coincidió con las manifestaciones en Caracas y otras ciudades del país en rechazo a la iniciativa de Maduro de redactar una nueva constitución que sustituirá a la de 1999 que impulsó el fallecido presidente Hugo Chávez. Al menos seis personas murieron desde el anuncio del proceso constituyente el martes.

En varias barriadas del este de la capital venezolana se registraron violentos incidentes el miércoles que dejaron más de un centenar de heridos y dos fallecidos.

Las protestas, que comenzaron a fines de marzo, han dejado más de 400 heridos y unos 1.708 detenidos de los cuales 597 permanecen bajo arresto, según estimaciones de la organización humanitaria Foro Penal Venezolano.

En medio del incremento de la violencia estudiantes universitarios convocaron este jueves a una nueva jornada de protesta “en demanda de democracia y libertad” y consideraron al proceso constituyente parte de un “golpe de Estado continuado” de Maduro.

Los universitarios llamaron a movilizaciones que partirán desde diferentes casas de estudio de Caracas y otras ciudades del interior del país. Los alrededores de la Universidad Central de Venezuela, la mayor y más antigua del país, amanecieron rodeados de cientos de agentes de los cuerpos de seguridad con equipos antimotines.

Al defender la iniciativa Maduro dijo que con la nueva constitución se busca ampliar el sistema judicial, promover nuevas formas de “democracia participativa” y garantizar la defensa de la soberanía e integridad de la nación.

Maduro ha dicho que la Asamblea Nacional Constituyente estaría integrada por 500 miembros de los cuales la mitad serán elegidos por los gremios de trabajadores y las comunidades.

La iniciativa fue cuestionada por el secretario general de la OEA, Luis Almagro, y por los gobiernos de Argentina, Brasil, Colombia, Chile y Estados Unidos.

La oposición acusa a Maduro de utilizar el proceso constituyente para evitar los comicios de gobernadores, pospuestos desde el año pasado, y la elección de alcaldes originalmente prevista para este año.

Los adversarios de Maduro afirman que permanecerán en las calles hasta lograr que se convoquen elecciones generales, se abra un canal humanitario para el ingreso de alimentos y medicinas, se libere a los presos políticos y se desarme a los grupos paramilitares.

Las manifestaciones contra el gobierno se iniciaron a fines de marzo tras dos sentencias del Tribunal Supremo de Justicia en las que asumió las competencias legislativas del Congreso y limitó la inmunidad de los diputados. Los dictámenes del máximo tribunal, señalado de estar controlado por el Ejecutivo, fueron revertidos pero las protestas no han cesado.

Venezuela enfrenta la tensión política en medio de una crisis económica con una desbordada inflación de tres dígitos y severos problemas de escasez de alimentos y medicinas.

Nuevas marchas en pro y en contra del gobierno en Venezuela

CARACAS (AP) — Al ritmo de pitos y tambores, decenas de miles de opositores, vestidos con camisetas blancas y levantando pancartas en que se leían “el cambio es indetenible”, se volcaron el lunes a las calles en Caracas para protagonizar una nueva jornada de protestas contra el gobierno, que entran a su segundo mes.

“Estamos dispuestos a estar en las calles un mes más y lo que sea necesario porque Venezuela necesita que estemos en las calles para que este gobierno entienda que se tiene que ir”, dijo Sergio Hernández, un técnico de Informática, de 47 años, mientras caminaba junto a su esposa por una avenida del este capitalino.

Una mujer grita durante una marcha de opositores al presidente Nicolás Maduro en el este de Caracas, Venezuela, el lunes 1 de mayo de 2017. Opositores y oficialistas medían nuevamente fuerzas en las calles en medio de una creciente tensión política y preocupaciones de que se agrave la violencia en el país sudamericano. (Fernando Llano/Foto AP).

Otros miles de opositores, que intentaban marchar por algunas avenidas del oeste, fueron bloqueados por centenares de guardias que les lanzaron gases lacrimógenos para evitar que avanzaran hacia el centro de la ciudad donde se desarrollaba una movilización oficialista.

Uno de los manifestantes, el diputado opositor José Manuel Olivares, sufrió una herida en la cabeza al ser golpeado por las bombas lacrimógenas.

El gobierno y la oposición volvían a medir fuerzas en el marco del Día Internacional del Trabajo, con marchas en la capital y otras ciudades del país, en medio de un clima de alta tensión política y creciente espiral de violencia que generan preocupación en la comunidad internacional, la cual aboga por una salida negociada a la crisis. Las protestas, desde fines de marzo, han dejado un saldo de 29 muertos y centenares de heridos.

La alianza opositora llamó a las movilizaciones con el objetivo de llegar a las sedes del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral, en el centro de Caracas.

Desde que comenzaron las manifestaciones, la oposición ha intentado infructuosamente marchar hacia el centro de la ciudad, donde están las sedes del gobierno y el resto de los poderes públicos, ya que los cuerpos de seguridad les han bloqueado el paso y dispersado con gases lacrimógenos y balas de goma.

Horas antes del inicio de las marchas, algunas de las principales autopistas que comunican el interior del país con la capital presentaban fuertes congestionamientos de vehículos generados por los puntos de control que instalaron los cuerpos de seguridad en las vías. De igual forma, las autoridades anunciaron el cierre de una treintena de estaciones del metro por medidas de seguridad.

Los bloqueos parciales de las vías de acceso a Caracas y el cierre de las estaciones del metro fueron rechazados por el dirigente opositor y ex candidato presidencial, Henrique Capriles, que acusó al gobierno de poner “obstáculos” para afectar la marcha opositora.

El oficialismo, mientras tanto, convocó a una gran marcha en el centro de la capital en apoyo al gobierno de Maduro, que enfrenta las tensiones política en medio una crisis económica, con una desbordada inflación de tres dígitos y una severa escasez de alimentos y medicinas, que ha golpeado la popularidad del mandatario que ronda 20%.

Maduro reiteró la víspera las acusaciones contra la oposición a la que señaló de dirigir actos violentos y promover un golpe de estado.

El gobernante hizo un llamado a la coalición opositora a retornar al proceso de diálogo que está estancado desde diciembre luego que la oposición acusó a las autoridades de incumplir algunos puntos del acuerdo relacionados con la convocatoria a elecciones y la liberación de los presos políticos.

En medio del creciente descontento contra el gobierno, Maduro anunció el fin de semana un incremento a partir del primero de mayo de 60% del salario mínimo, que llegó a 200.000 bolívares (unos 278 dólares).

Los comentarios del mandatario sobre el proceso de diálogo coincidieron con una declaración que ofreció el Papa Francisco en la que pidió condiciones claras para las conversaciones, y manifestó inquietud por la situación de violencia que enfrenta el país.

El pontífice llamó a las partes a evitar cualquier ulterior forma de violencia, que se respeten los derechos humanos y se busque una solución negociada a la crisis.

Al agradecerle al Papa su preocupación por Venezuela, Capriles celebró el domingo que el pontífice rectificara su opinión sobre la oposición, a la que señaló de estar dividida, y reiteró que los sectores adversos al gobierno se mantendrán en las calles hasta que el gobierno acceda a llamar a elecciones generales, abra un canal humanitario, libere a los presos políticos y respete a la Asamblea Nacional.

Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Perú, Paraguay y Uruguay se sumaron a las expresiones del Papa, y pidieron el cese de los actos violentos, la definición de un cronograma electoral, la liberación de los presos políticos y la plena restitución de las prerrogativas de la Asamblea Nacional.

Las tensiones políticas se agitaron en Venezuela a finales de marzo a raíz de dos sentencias que emitió el Tribunal Supremo de Justicia en las asumió las competencias legislativas de Congreso y limitó la inmunidad de los diputados. El máximo tribunal, que es señalado de estar controlado por el gobierno, revirtió en abril los dictámenes pero las protestas aún no han cesado.