Mundial 2018: La defensa española fue un colador ante Marruecos

El marroquí Khalid Boutaib (13) desperdicia una gran oportunidad de anotar tras escaparle a la marca del español Sergio Ramos el 25 de junio del 2018 en Kaliningrado, Rusia. David de Gea tapó su remate. Boutaib ya había anotado un gol luego de una falla de Ramos. La defensa de España dio muchas vantajas ante Marruecos. (AP Photo/Petr David Josek)

KALININGRADO, Rusia (AP) — Primero se quedó parado cuando Andrés Iniesta le hizo un pase corto y dejó que un rival robase un balón en el mediocampo y enfilase hacia el gol. Luego le ganaron en el salto en jugada con pelota parada y anotaron otro gol.

Las fallas de Sergio Ramos simbolizan el descalabro que tuvo la defensa de España en su partido contra Marruecos, que logró empatar 2-2 tras ceder dos goles y pasar varios sustos.

“Encajar cinco goles en tres partidos no es el camino y se lo he dicho a los chicos, que son maduros para entender la realidad de la situación”, dijo el técnico español Fernando Hierro.

El lunes, los marroquíes estrellaron un tiro en un ángulo y casi marcan al sorprender dormida a la defensa española con un saque lateral largo desde el centro de la cancha. Khalid Boutaib, que había marcado ya un gol tras robarle ese balón a Iniesta y Ramos, volvió a enfrentar cara a cara a David de Gea, pero esta vez el portero tapó su remate.

“Lo mejor que podemos hacer ahora es tener sangre fría. Bien por ser primeros, pero hay cosas que mejorar”, declaró Hierro. “No podemos conceder tanto. Los demás nos siguen y nos pillan. Si queremos llegar dónde queremos, tenemos que ajustar estos pequeños detalles. Cada vez que nos llegan nos crean peligro”.

“Somos primeros, pero debemos de mejorar y ser exigentes. Debemos mejorar, y de forma rápida”, insistió el timonel. “Hay poder ofensivo, pero debemos de ajustarnos atrás. Nos hacen mucho daño. Todo lo bueno y todo lo malo lo generamos nosotros”.

Aludía no solo a las fallas en la defensa sino también a la forma en que el mediocampo perdió algunos balones y facilitó peligrosos contragolpes.

Isco, autor del primer gol español, opinó que España “jugó de forma dubitativa”.

“Tenemos que ponernos las pilas. No podemos cometer tantos errores. Fallamos a balón parado”, señaló. Ahora “empieza lo importante y cualquier error te echa del torneo. No podemos regalar tanto”, agregó.

Mundial 2018: Cristiano resuelve para Portugal y elimina a Marruecos

El delantero de Portugal Cristiano Ronaldo tras anotar el primer gol en el partido contra Marruecos por el Grupo B en el estadio Luzhniki de Moscú, el miércoles 20 de junio de 2018. (AP Foto/Víctor Caivano)

Por ERIC NÚÑEZ

MOSCÚ, Rusia (AP) — Marruecos fue más chispeante, peligroso y técnicamente superior. Portugal tenía a Cristiano Ronaldo y ello resultó más que suficiente.

El delantero de Portugal Cristiano Ronaldo durante el partido contra Marruecos por el Grupo B en el estadio Luzhniki de Moscú, el miércoles 20 de junio de 2018. (AP Foto/Francisco Seco)

Otro gol para los libros de récord de su insaciable astro bastó para conseguir el miércoles la victoria 1-0 ante Marruecos, con lo que Portugal dio un paso firme para avanzar a la segunda ronda de la Copa del Mundo y de paso decretó la eliminación del equipo del norte de África.

El cuarto tanto de Cristiano en Rusia dejó al campeón de Europa con cuatro puntos en dos partidos. Los lusos son dueños de su destino de cara al duelo contra Irán, para cerrar su calendario en el Grupo B.

Con la complicidad de una displicente marca rival, Cristiano convirtió de cabeza a los cuatro minutos para establecer una diferencia que no se movió más, pese al tesón marroquí.

Autor de una tripleta en el empate 3-3 contra España en la primera fecha, Cristiano, de 33 años, quedó como el máximo goleador europeo de la historia en selecciones. Su tanto número 85 con Portugal le permitió dejar atrás a la leyenda húngara Ferenc Puskas. Por delante suyo en la tabla mundial, solo queda el iraní Ali Daei con 109 tantos.

Al comparecer ante la prensa, Cristiano pasó por alto el logro individual.

“Estoy contento. Lo más importante era ganar el partido, embolsarnos los tres puntos”, dijo. “Sabíamos que si perdíamos, quedábamos fuera”.

Marruecos, que no acudía a un Mundial desde 1998, se convirtió en el primer conjunto en quedar fuera de carrera en Rusia, donde horas antes del comienzo del certamen se le negó también la posibilidad de ser sede de éste en 2026, al perder la votación ante la candidatura conjunta de Estados Unidos, México y Canadá.

En la cancha, se puede argumentar que de las 32 selecciones participantes ninguna ha tenido peor rédito pese a jugar tan atractivamente.

Un gol en contra en el último aliento significó la derrota ante Irán en el debut para el equipo del técnico francés Herve Renard, que ahora tropezó con el momento de gracia del cinco veces ganador del Balón de Oro.

“La verdad es que todo es más fácil cuando se cuenta con un jugador que no desperdicia una ocasión de gol”, dijo Renard. “Pudimos ser más efectivos. Fallamos muchas ocasiones en nuestro primer partido… Los que saben moverse en el área, los que saben definir, son los que marcan la diferencia”.

Y en un soleado y agradable día en la cancha del estadio Luzhniki, Portugal era el equipo con un depredador en el área.

Fue lo que hizo Cristiano en la primera oportunidad que se la presentó.

De un córner en corto, Joao Moutinho colgó el centro desde la derecha. El delantero del Real Madrid esquivó a Manuel Da Costa, el hombre que le vigilaba, y se lanzó de palomita en el corazón del área para definir.

Autor de una tripleta en el empate 3-3 contra España en la primera fecha, Cristiano, de 33 años, quedó como el máximo goleador europeo de la historia en selecciones. Su tanto número 85 con Portugal le permitió dejar atrás a la leyenda húngara Ferenc Puskas. Por delante suyo en la tabla mundial, solo queda el iraní Ali Daei con 109 tantos.

Marruecos reaccionó bien tras el zarpazo inicial. Su volante Sofyan Amrabat fue por lejos su mejor obrero con sus desbordes por la banda derecha, desquiciando toda la tarde al zaguero Raphael Guerreiro.

Aparte de eso, Portugal nunca se sintió hostigado en demasía, más se sentía a gusto con el trámite del encuentro, replegado en el fondo para dar rienda suelta a su recurso predilecto: el contragolpe.

No fue hasta los 56 que Marruecos dispuso de su mejor ocasión, abortada por el arquero portugués Rui Patricio con una notable atajada para repeler el cabezazo picado de Younes Belhanda desde 10 metros tras un tiro libre. Casi todas sus mejores oportunidades fueron en jugadas con pelota quieta, tres de ellas al inicio del segundo tiempo. En los descuentos, su capitán y zaguero central Mehdi Benatia mandó un disparo a las nubes en otra ocasión inmejorable.

Así se resumió la frustración marroquí, un equipo que en todo momento ha dejado buena imagen, pero inoperante o falto de suerte en la definición.

Y descuidado atrás, en momentos clave.

En cambio, Portugal puede persignarse de aquí hasta el infinito con Cristiano, ahora sí pletórico en la cita máxima del fútbol. La cuenta de goles del nacido en Madeira supera el acumulado que tenía en sus tres participaciones previas en los campeonatos del mundo.

Ha convertido de todos las formas, con la zurda y con la derecha. Al de cabeza en Moscú, Cristiano también anotó de penal y coronó su tripleta en Sochi ante España con un sensacional remate de tiro libre para conseguir el empate.

Otro aspecto que podría pasar inadvertido: Cristiano también colabora defendiendo. Sus despejes de cabeza ayudaron a una zaga que por ratos lució vulnerables en los córners y cobros de falta, pese a la presencia de los gigantes central Pepe y José Fonte.

“He podido marcar otro gol y hemos conseguidos lo tres puntos, eso es lo que me deja feliz. Es bonito”, dijo.

Copa del Mundo: Autogol agónico da triunfo a Irán sobre Marruecos

Mehdi Benatia, de la selección de Marruecos, forcejea con Vahid Amiri, de Irán, durante el partido del Mundial realizado el viernes 15 de junio de 2018 (AP Foto/Darko Vojionovic)

Por LUIS RUIZ

SAN PETERSBURGO, Rusia (AP) — Un autogol de Aziz Bouhaddouz en los descuentos acabó como la fiel de la balanza de un rocoso encuentro que Irán le ganó el viernes 1-0 a Marruecos, para sumar tres valiosos puntos en el Grupo B del Mundial.

Bouhaddouz, quien ingresó como suplente a los 77 minutos, se lanzó de forma temeraria en busca de alejar de su arco un centro en el quinto minuto de la reposición en San Petersburgo. En vez de conjurar el riesgo, terminó enviando el balón a su arco para un gol totalmente

La selección marroquí, que acaso mereció un poco más por haber mostrado mayor vocación ofensiva en los albores, tuvo apenas tiempo de enviar un tiro a las manos del portero Alí Beiranvand, antes de que el silbatazo final desatara el jubiloso festejo de los iraníes y el llanto de los magrebíes, incrédulos de la forma en que dejaron ir el punto.

Merced al primer triunfo de una selección asiática en el Mundial desde 2010, Irán llegó a tres unidades, que lo colocan provisionalmente en la cima de la llave, a la espera de lo que hagan por la noche una España en crisis y el Portugal de Cristiano Ronaldo, que abrían su actividad en Sochi. Japón y Corea del Sur consiguieron triunfos durante aquella cita en Sudáfrica.

Fue asimismo el segundo triunfo de Irán en una Copa del Mundo _el anterior se remontaba a Francia 1998, ante Estados Unidos_ menudo botín para un equipo que pasó angustia en los primeros minutos del duelo.

Los iraníes perdieron una decena de balones en ese lapso, y Marruecos se aproximó en varias ocasiones, la más peligrosa en una serie de rebotes dentro del área, que increíblemente no derivaron en gol a los 19 minutos. En el último intento de esa melé, Mehdi Benatia, el zaguero de la Juventus, tuvo a merced el arco iraní y malogró su tiro, estrellado en el arquero Ail Beiravand, quien lucía ya vencido.

De a poco, Irán fue atreviéndose más al contraataque, y tuvo a los 42 minutos una opción clara. Sardar Azmoun entró con ventaja al área pero su disparo fue desviado con una pierna por el arquero Monir El Kajoui.

El duelo entró en un marasmo posterior, apenas con un tiro a puerta en el complemento. Los 90 minutos estaban cumplidos, pero vino un largo descuento, resultado de más de una treintena de faltas durante el cotejo, una de las cuales derivó en un altercado que no pasó a mayores entre los ocupantes de ambos banquillos.

Parecía que esa fricción sería lo único para recordar del duelo, así como el cartel de protesta que un grupo de hinchas izó en el graderío, para exigir que se permita a las mujeres de Irán puedan entrar a los estadios.

Pero llegó entonces una falta cerca de la banda izquierda. Ehsan Haji Safi cobró con centro al área, y Bouhaddouz se lanzó prácticamente en plancha, para vencer a su compañero El Kajoui.

Tras la desazón, a Marruecos le espera un reto ante Portugal, el miércoles en Moscú. Irán se mide a España ese mismo día en Kazán.