Eagles ganan el Super Bowl por 1ra vez en la historia

Por BARRY WILNER

MINNEAPOLIS, Minnesota (AP) — Cuando sus fanáticos comenzaron a corear el himno del equipo y su dueño levantó el Trofeo Vince Lombardi, los Eagles respiraron finalmente con tranquilidad. Y tal vez sólo entonces creyeron lo que había sucedido.

Filadelfia había vencido a la dinastía de Tom Brady y de los Patriots en un Super Bowl de ataques tan vertiginosos y prolíficos que impusieron un récord.

Zach Ertz, tight end de los Eagles de Filadelfia, anota un touchdown en el Super Bowl LII ante los Patriots de Nueva Inglaterra, el domingo 4 de febrero de 2018 (AP Foto/Eric Gay)

Nick Foles lanzó un pase para que Zach Ertz anotara el touchdown de la ventaja a 2:21 minutos del final, y los Eagles vencieron sorpresivamente el domingo 41-33 a Nueva Inglaterra, con lo que ganaron el Super Bowl por primera vez en la historia.

“Hemos jugado este deporte desde que éramos niños y soñábamos con este momento”, dijo Foles, nombrado el Jugador Más Valioso del encuentro. “Hay muchos niños que vieron el partido, que sueñan con este momento y que lo vivirán algún día”.

Foles, quien debió tomar las riendas del ataque en diciembre tras la grave lesión de rodilla que sufrió el titular Carson Wentz, le puso final feliz a su cuento de hadas. Los Eagles hicieron lo propio, con un repunte desde el último lugar de su división hasta la conquista del Trofeo Vince Lombardi.

La campaña anterior, Filadelfia tuvo una foja de 7-9. Ahora, es monarca de la NFL, algo que no conseguía desde 1960, cuando no existía el Super Bowl.

“Si hay una parada para definir esto es ‘todo’. Esto significa todo para los fanáticos de los Eagles en todo el mundo. Y a ellos se lo dedicamos”, comentó el dueño del equipo Jeffrey Lurie.

Jamás dos rivales en un encuentro habían acumulado tantas yardas en forma combinada. Paradójicamente, el duelo se definió con una jugada defensiva, cuando Brandon Gaham despojó del balón a Tom Brady. Derek Barnett lo recuperó con 2:09 minutos por jugar, lo que dejó listo el escenario para un gol de campo de Jake Elliott, que estiró la diferencia a ocho puntos.

Tom Brady y los Pats, que un año atrás habían logrado una remontada sin precedente ante los Falcons de Atlanta, revirtieron esta vez un déficit de 12 puntos, pero no pudieron coronar la proeza. Intentaron una última ofensiva, buscando el touchdown y la conversión para obligar a lo que hubiera sido la segunda prórroga seguida en un Super Bowl, pero todo terminó con un pase incompleto que Brady lanzó a la desesperada hacia la zona de anotación

Cuando parecía que Filadelfia se derrumbaría tras quedar abajo en el marcador, Foles encabezó una ofensiva de 75 yardas y 14 jugadas. Su envío a Ertz representó un avance de 11 yardas, culminado por una zambullida del tight end a la zona de anotación.

Fue necesario consultar largamente la decisión, para determinar que Ertz no perdió el balón sino hasta que éste había rebasado los límites de la zona prometida.

“Si hubieran revertido esa decisión, no sé qué habría pasado en la ciudad de Filadelfia”, manifestó Ertz. “Pero me alegro de que no lo hayan anulado”.

Nick Foles, de los Eagles de Filadelfia, levanta el Trofeo Vince Lombardi, luego de ganar el Super Bowl LII ante los Patriots de Nueva Inglaterra, el domingo 4 de febrero de 2018 (AP Foto/Chris O’Meara)

En resumen, Foles lideró un ataque al estilo de los muchos que ha conseguido Brady, cinco veces monarca del Super Bowl y nombrado la víspera el Jugador Más Valioso de la NFL.

“Me sentía tranquilo. Quiero decir que he tenido a un gran grupo de compañeros y entrenadores”, recalcó Foles. “Nos sentíamos confiados en el comienzo del partido, y simplemente jugamos con todo al fútbol” americano.

En el duelo de ataques vertiginosos, sacó la mejor parte un quarterback sustituto, que quedará inmortalizado en Filadelfia tras lanzar para 373 yardas y tres anotaciones. Por si fuera poco, atrapó un pase de anotación en una jugada sorpresa y en cuarta oportunidad.

Nueva Inglaterra parecía en cambio lista para obtener su sexto cetro en el gran partido. Brady, en su octavo Super Bowl igual que el entrenador Bill Belichick, pasó para 505 yardas, un récord de estos partidos, y completó tres envíos de anotación, incluido uno de cuatro yardas a Rob Gronkowski, que empató el duelo.

Stephen Gostkowski convirtió el punto extra para que Nueva Inglaterra tomara la ventaja por primera vez en el duelo, por 33-32.

Pero luego vino la serie consagratoria de Foles. Y los Eagles no temblaron, como lo hicieron los Falcons un año atrás.

Las 1,151 yardas combinadas fueron la mayor cifra en un partido de la NFL durante la era moderna. Las 505 de Brady representaron la cantidad más alta en cualquier partido de playoffs.

El duelo ofensivo fue tan enloquecido que incluso Foles atrapó un pase de anotación. Brady estuvo cerca de hacer una recepción, pero un pase de Danny Amendola se le escurrió entre los dedos.

Pats, otra vez favoritos de casas de apuestas en Super Bowl

Por BARRY WILNER

BLOOMINGTON, Minnesota (AP) — Los estadounidenses adoran las historias de remontadas, ésas en que un grupo de jóvenes desconocidos realiza grandes jugadas, se sobrepone a una serie de problemas y consigue un triunfo inesperado y colosal en los últimos instantes.

Unos protagonistas idóneos de ese guion cinematográfico podrían ser los Eagles de Filadelfia, si ganan el Super Bowl el domingo.

Pero los encargados de las apuestas no son sentimentalistas, y consideran, otra vez, que los Patriots de Nueva Inglaterra son favoritos para coronarse, por cuatro puntos y medio.

Habría que darle posibilidades a Filadelfia. Tiene una posibilidad en su historia de coronarse en la NFL, algo que no consigue desde 1960, y de ganar lo que sería el primer Trofeo Vince Lombardi en la historia de la franquicia.

¿Lo logrará?

El equipo dirigido por Doug Pederson ha mostrado la resistencia propia de un campeón, tras perder a jugadores clave como el quarterback Carson Wentz, candidato al premio al Jugador Más Valioso; al tackle izquierdo Jason Peters; al linebacker Jordan Hicks, y al corredor Darren Sproles, todos por lesiones.

“Tienen la mentalidad de que el siguiente jugador debe dar un paso al frente”, destacó Pederson. “Esto significa también que hay algunos veteranos que mantienen el orden, y hay un buen personal de coaches. Creo que esto es un testimonio de los jugadores y de todos los involucrados, acerca de que pueden hacer que todo siga en marcha pese a enfrentar la adversidad”.

Filadelfia no ha permitido un solo punto en la segunda mitad de un partido en estos playoffs. Anotó 31 ante la mejor defensiva de la liga para aplastar a Minnesota en la final de la Conferencia Nacional.

Su quarterback suplente Nick Foles ha lucido incluso espectacular en playoffs.

Pero los Patriots son quizás el equipo con más recursos deportivos en el mundo. Realizan grandes jugadas, no sólo gracias al brazo de su quarterback Tom Brady, sino con una defensiva que apenas recientemente adquirió el nivel que todos esperaban.

Además, tienen experiencia en los grandes partidos. Treinta y un jugadores de los que conquistaron el título el año pasado siguen en el equipo.

Nueva Inglaterra suele disputar Super Bowls que se deciden por un apretado margen. Pero tiene a Brady, y eso hace que el pronóstico de The Associated Press para este Super Bowl sea: Patriots 24, Eagles 23.

Eagles arrollan 38-7 a los Vikings y van al Super Bowl

Por BARRY WILNER

FILADELFIA, Pensilvania (AP) — Quizá es hora de que los Eagles de Filadelfia dejen de pensar en Carson Wentz. Con Nick Foles podría alcanzarles para conquistar su primer Super Bowl.

El quarterback Nick Foles, de los Eagles de Filadelfia, a la derecha, festeja después de la victoria sobre los Vikings de Minnesota para conquistar el título de la NFC dentro de la NFL en Filadelfia, el domingo 21 de enero de 2018. (AP Foto/Matt Slocum)

Foles estuvo muy afinado el domingo en la noche contra una de las defensivas más difíciles en la NFL. Filadelfia no paró de hacer grandes jugadas en ambos lados de la cancha en la sorpresiva derrota por 38-7 que infligió a los Vikings de Minnesota para alzarse con el título de la Conferencia Nacional de Fútbol (NFC por sus siglas en inglés).

Después de esta victoria que los Eagles consiguieron con el marcador más abultado en los actuales playoffs de la NFL, Filadelfia disputará su primer Super Bowl desde 2005 contra el mismo equipo que las venció entonces, los campeones de la Conferencia Americana de Fútbol (AFC por sus siglas en inglés), a decir los Patriots de Nueva Inglaterra.

 

Foles sustituyó al lesionado Wentz en el 13mo partido del equipo en la campaña y culminó un resurgimiento del equipo desde el último puesto la temporada pasada al primer lugar en la división Este de la NFC. Sobraron los escépticos al inicio de la postemporada debido a la brillante actuación que había tenido el exquarterback titular de Filadelfia (15-3).

“Creo que hay que seguir adelante”, declaró Foles. “Y todos creemos unos en los otros. Me siento bendecido de tener a compañeros maravillosos, a coaches maravillosos. Todos los integrantes de la organización de los Eagles de Filadelfia son de primera categoría”.

Foles quizá tuvo su mejor desempeño contra Minnesota (14-4) y su defensiva, a la que Filadelfia hizo como quiso para destrozarla. Foles completó pases para 352 yardas y tres anotaciones, mostró serenidad, agallas y capacidad para eludir a los contrarios al completar 26 de 33 lanzamientos.

“Estoy muy contento por Nick y la ofensiva”, dijo el entrenador Doug Pederson, “y por Nick, por todo lo que había pasado y enfrentado, prosiguió su labor y todos creímos en él”.

Corey Graham, de los Eagles de Filadelfia, a la izquierda, intercepta un pase dirigido a Adam Thielen, de los Vikings de Minnesota, a la derecha, en el último periodo del partido por el título de la NFC, en Filadelfia, el domingo 21 de enero de 2018. (David Maialetti/The Philadelphia Inquirer vía AP)

Foles tuvo la gran ayuda de la férrea defensiva de los Eagles y una espectacular devolución zigzagueante de 50 yardas de Patrick Robinson que terminó en touchdown después de que interceptara el balón.

Filadelfia arruinó las esperanzas de los Vikings de convertirse en el primer equipo que disputa un Super Bowl en su estadio.

Por su parte, los Eagles intentarán conquistar su primer Super Bowl en Minnesota el 4 de febrero; la anterior ocasión que se alzaron con el título fue en 1960.

“Estoy muy orgulloso de nuestros jugadores”, dijo el dueño del equipo, Jeffrey Lurie. “La capacidad de recuperación de este grupo de jugadores no tiene par”.

Al principio, el partido pareció que sería un día de campo para Minnesota. Los Vikings avanzaron 75 yardas en nueve jugadas y concretaron cuando Case Keenum completó pase de 25 yardas a Kyle Rudolph desde muy atrás del linebacker Najee Goode mientras la defensiva de Filadelfia pareció confundida en la jugada.

Sin embargo, Filadelfia ya no permitió que Minnesota volviera aplicarles la misma dosis el resto del partido.