P. Rico: Protestan por pensiones, escuelas y reconstrucción

Un manifestante rueda una piedra hacia una calle después de que una marcha del Día del Trabajo se tornó violenta en San Juan, Puerto Rico, el martes 1 de mayo de 2018. (AP Foto/Carlos Giusti)

Por DANICA COTO

SAN JUAN, Puerto Rico (AP) — Miles de puertorriqueños marcharon el martes en protesta por recortes a las pensiones, cierres de escuelas y la lenta reconstrucción del país tras el paso de huracanes, en un contexto de descontento entre los residentes de la isla por las medidas de austeridad que se avecinan.

Algunos de los participantes de la marcha por el Primero de Mayo eran maestros, trabajadores sindicalizados y jubilados, tanto del sector privado como público, así como la alcaldesa de la capital, Carmen Yulín Cruz.

Entre los asistentes estaba Juan de Dios del Valle, de 56 años, un trabajador público que fue cesado en el 2008 y desde entonces solo ha trabajado ocasionalmente como jardinero o limpiando oficinas o viviendas.

“Estoy aquí para apoyar a todas aquellas personas que están en la pobreza”, dijo.

La protesta fue pacífica hasta que cientos de manifestantes jóvenes, muchos con los rostros cubiertos, se enfrentaron con la policía, que les disparó balas de hule y gases lacrimógenos para dispersarlos. Se reportaron varios heridos, mientras que algunas columnas de humo blanco se elevaban en el distrito de Hato Rey, donde hay varios bancos e instituciones financieras. Varias personas fueron arrestadas por incendiar hojas de palmeras y distintos objetos, incluyendo un refrigerador descompuesto, señaló la policía.

El centro comercial más grande del territorio estadounidense, así como bancos, escuelas y agencias del gobierno cerraron durante todo el día por temor a que la protesta se tornara violenta. El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, condenó los actos de violencia y dijo que manchan la reputación de la isla.

“Esa libre expresión no puede irse en contra de lo que es… la seguridad de los seres humanos”, dijo el gobernador.

Adria Bermúdez, empleada de la universidad pública más grande de Puerto Rico, dijo que marchaba para manifestarse en contra del aumento a los costos de las materias, de 57 a 115 dólares, y eventualmente hasta alcanzar los 157 dólares dentro de los próximos cinco años. Exigió que los legisladores y funcionarios públicos reduzcan sus sueldos en lugar de implementar medidas de austeridad adicionales.

“Los ajustes son para la clase media y media baja. La clase rica no sufre”, declaró.

Puerto Rico está atascado en una recesión desde hace 11 años, tratando de reestructurar parte de su deuda pública de 72,000 millones, a la vez que tiene problemas para reconstruir la infraestructura tras los daños causados por María. El huracán de categoría 4 que castigó la isla el 20 de septiembre causó daños valorados en unos 100,000 millones de dólares. Alrededor de 30,000 clientes de electricidad siguen sin servicio desde entonces.

Los economistas advierten que el índice de pobreza de la isla, donde viven 3.3 millones de personas, podría subir de 45% a más de 60%. Entre tanto, la junta federal de control que supervisa las finanzas del territorio estadounidense aprobó varias medidas de austeridad a fines de abril, las cuales el gobernador Rosselló se ha rehusado a aplicar. Entre esas medidas se encuentra un recorte de 10% al sistema de pensión pública, que tiene pasivos por casi 50,000 millones.

La alcaldesa de San Juan pidió al Congreso eliminar la junta federal de control, que fue creada hace dos años para ayudar a resolver la crisis económica de Puerto Rico.

“Es mala y punto, si le quita derechos a la clase trabajadora”, dijo Yulín Cruz.

El recorte a estas pensiones es una de las razones por las que Ramón Cabán, retirado de la compañía de electricidad de Puerto Rico, decidió participar en la marcha.

“Va a ser inaguantable”, dijo Cabán, de 60 años. “El futuro de Puerto Rico es bien incierto. Es desesperante porque nadie puede hacer planes para el futuro”.

Jóvenes en EEUU exigen acción contra la violencia con armas

Por COLLIN BINKLEY

Miles de jóvenes en Estados Unidos se abstuvieron de ir a clases el miércoles para protestar y exigir acción contra la violencia con armas, en respuesta a lo que los activistas esperan sea la mayor demostración de activismo estudiantil que se ha dado tras la masacre de hace un mes en una escuela en Florida.

Estudiantes sostiene un cartel donde piden mayor control de armas, durante una protesta contra las muertes por tiroteos en la Escuela Secundaria Perry Hall en Maryland, el 14 de marzo de 2018. (AP Foto/Patrick Semansky)

Más de 3,000 manifestaciones estaban planeadas en todo Estados Unidos y otras partes del mundo, de acuerdo con los organizadores. Los estudiantes fueron convocados a dejar sus clases a las 10:00 de la mañana, hora local, durante 17 minutos, uno por cada persona que falleció en el tiroteo del 14 de febrero en la Escuela Secundaria Marjory Stoneman Douglas.

Miles de estudiantes se congregaron en la avenida Pensilvania frente a la Casa Blanca, portando carteles coloridos y gritando consignas en apoyo al control de armas. Los jóvenes exclamaban “¡Hey, hey, ho, ho. La NRA no!” en rechazo a la Asociación Nacional del Rifle,  y “¿Qué queremos? ¡Control de armas! ¿Cuándo lo queremos? ¡Ahora!”.

El presidente Donald Trump se encuentra por el momento de viaje en Los Ángeles.

David Hogg, estudiante avanzado de Stoneman Douglas, trasmitía en tiempo real por su canal de YouTube la manifestación en la escuela de Parkland, Florida. Caminando en medio de una masa de gente que avanzaba hacia el campo de fútbol, Hogg criticó a los políticos por no hacer nada para proteger a los estudiantes.

Dijo que los jóvenes no pueden quedarse en clases cuando hay cosas que hacer para prevenir la violencia con armas. “Cada uno de estos estudiantes pudo haber muerto ese día. Yo pude haber muerto ese día”, comentó Hogg.

De Florida a Nueva York, los estudiantes salieron de sus escuelas para marchar por las calles o reunirse en los colegios para manifestarse. Algunas instituciones aplaudieron a los alumnos por tomar una postura o al menos tolerar las protestas de otros.

Las movilizaciones fueron convocadas por Empower, el brazo juvenil de Women’s March que convocó a cientos de miles de mujeres a una marcha nacional el año pasado.

Otras manifestaciones convocadas para las próximas semanas incluyen la Marcha por Nuestras Vidas, que según los organizadores atraerá a cientos de miles de personas a la capital del país el 24 de marzo. Para el 20 de abril, cuando se cumplen 19 años de la masacre en la escuela Columbine de Colorado, habrá otra ronda de paros escolares en señal de protesta.

Estudiantes en EEUU protestan contra la violencia con armas

Por COLLIN BINKLEY

En una ola de manifestaciones desde Arizona hasta Maine, los estudiantes de docenas de secundarias de Estados Unidos salieron de sus clases el miércoles para protestar contra la violencia con armas y honrar a las víctimas del letal tiroteo escolar de la semana pasada en Florida.

Las protestas se extendieron de escuela a escuela a medida que los estudiantes compartían sus planes para las manifestaciones en las redes sociales. Muchas duraron 17 minutos en honor a las 17 víctimas que fallecieron en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland.

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Estudiantes del condado de Montgomery, Maryland, protestan contra la violencia con armas y en honor a las víctimas del tiroteo en la escuela secundaria de Parkland, Florida, frente al Capitolio en Washington, el miércoles 21 de febrero de 2018. (AP Foto/J. Scott Applewhite)

Cientos de estudiantes de las escuelas de Maryland se salieron de sus clases para manifestarse ante el Capitolio federal. Centenares más se fueron de sus escuelas en ciudades desde Chicago a Pittsburgh y hasta Austin, Texas, la mayoría durante la hora del almuerzo. En Florida, miles salieron a las calles para exigir nuevas leyes de armas.

En la manifestación en Washington, los estudiantes guardaron un minuto de silencio en memoria de aquellos que fallecieron en Parkland y escucharon los nombres de los muertos. Daniel Gelillo, estudiante de último grado en la secundaria Richard Montgomery de Rockville, Maryland, ayudó a organizar la protesta y dijo que los alumnos intentan presionar a los legisladores para que actúen en torno al control de armas.

Hasta ahora, dijo Gelillo, nada los ha perturbado.

“El tiroteo de Orlando, el de Las Vegas y ahora el de Parkland”, indicó el estudiante. “Algo tiene que pasar. Personas inocentes están muriendo debido al fácil acceso a las armas de fuego en este país”.

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En la secundaria Dublin Scioto, cerca de Columbus, Ohio, unos 200 estudiantes se sentaron afuera de la institución en silencio por 17 minutos y escribieron notas de apoyo que enviarán a los sobrevivientes del tiroteo de Florida. Posteriormente, se reunieron en un círculo para analizar cómo podrían presionar para que haya un mayor control de armas.

“Ningún niño debería tener que ir a la escuela temiendo por su vida”, dijo Daviyana Warren, de 15 años, estudiante de segundo año en la secundaria. “Lo sentimos cerca porque nos está pasando a nosotros”.

Aunque algunos grupos han trabajado para organizar manifestaciones a nivel nacional en las próximas semanas, los estudiantes dijeron que las protestas del miércoles fueron en su mayoría improvisadas y organizadas con base en un sentimiento de urgencia para encontrar soluciones a la violencia con armas.

En muchas de las manifestaciones se coreó la consigna “nunca más”, la cual ha estado presente desde el tiroteo de la semana pasada en Florida.

“Estas muertes ocasionadas por armas están ocurriendo prácticamente todos los días, y no estamos haciendo nada para cambiarlo. Es ridículo”, expresó Rebecca Parch, estudiante de segundo año que organizó un paro en la secundaria Lakewood, cerca de Cleveland. “Se han perdido demasiadas vidas y creo que los adolescentes ya están hartos”.

Puertorriqueños protestan por medidas de austeridad

SAN JUAN, Puerto Rico (AP) — Cientos de puertorriqueños salieron el miércoles a las calles de la capital para protestar por las medidas de austeridad, mientras crece el enojo por la persistente crisis económica que ha castigado particularmente duro a la clase trabajadora.

Los manifestantes sostuvieron carteles que condenaban las medidas de austeridad, como los nuevos impuestos, el aumento del costo de los servicios públicos y recortes a un sistema de pensión pública que enfrenta casi 50,000 millones de dólares en obligaciones.

“Las medidas de austeridad que se han estado aprobando afectan a todo el pueblo de Puerto Rico”, dijo Luis Pedraza, líder de un sindicato que representa unos 20,000 trabajadores en el sector privado y público.

Pedraza advirtió que si la gente no protesta, se aplicarán más medidas para generar más dinero para inversionistas que exigen pagos, ahora que se están incumpliendo los términos de los préstamos y que Puerto Rico trata de reestructura una porción de su deuda pública de 74,000 millones de dólares.

En la protesta estuvieron decenas de trabajadores de la eléctrica estatal, que lanzó un paro de 24 horas que obligó a la agencia a cerrar sus oficinas temporalmente.

Los manifestantes protestaron cuidándose del sol porque meteorólogos advirtieron que el calor podría alcanzar los 110 grados Fahrenheit. Se esperaba que los manifestantes convergieran afuera de la oficina de la Junta de Supervisión y Administración Financiera, que supervisa las finanzas de Puerto Rico. Esta semana, la junta demandó al gobernador Ricardo Rosselló por negarse a aplicar medidas de austeridad que deberían de entrar en vigor el 1 de septiembre.

El territorio estadounidense de 3.4 millones de habitantes tiene un índice de desempleo de 10% y está en recesión desde hace una década, lo que ha causado un éxodo de casi 450,000 personas al territorio continental.

Venezuela: oposición protesta contra represión militar

CARACAS (AP) — La oposición venezolana reta el viernes al gobierno con nuevas movilizaciones que buscarán llevar un mensaje de protesta a las fuerzas armadas, envueltas en una polémica tras las críticas de la Fiscalía General por su actuación en la contención de las protestas.

La coalición opositora convocó a marchas desde cuatro puntos de Caracas que tendrán como destino el Paseo de los Próceres, ubicado en los alrededores del mayor fuerte militar de la capital.

Horas antes del inicio de la protesta centenares de policías y guardias nacionales con tanquetas y camiones cisternas tomaron algunas zonas de la capital y bloquearon los accesos al Paseo Los Próceres y al fuerte militar de Tiuna, en el oeste de la ciudad.

El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, diputado Freddy Guevara, afirmó en un mensaje que difundió la noche del jueves en la red social de Periscope que la oposición les hablará desde las calles a los militares para pedirles que “no cumplan órdenes inconstitucionales y dejen de reprimir al pueblo”.

Guevara señaló al presidente Nicolás Maduro de utilizar a las fuerzas armadas para consolidar su permanencia en el poder a pesar del creciente descontento contra su gobierno.

Esta semana la fiscal general Luisa Ortega Díaz cuestionó a los militares y policías por su actuación en el control de los disturbios callejeros de los últimos dos meses que han dejado al menos 58 muertos, mil heridos y casi 300 detenidos.

Ortega Díaz responsabilizó a un guardia nacional de herir mortalmente a un joven con una bomba lacrimógena en una manifestación en Caracas, acusación que fue rechazada por el ministro de la Defensa, general en jefe Vladimir Padrino, que planteó que dicha afirmación busca golpear el liderazgo de los militares.

El ministro de Relaciones Interiores, mayor general Néstor Reverol, y el vicepresidente del partido oficialista, diputado Diosdado Cabello, también salieron en defensa de los militares y señalaron a la fiscal de estimular la impunidad y aliarse con la oposición. El gobierno acusó a la oposición de promover acciones violentas y asesinar a manifestantes para alentar las protestas.

Las fuerzas armadas se han convertido en uno de los principales soportes del gobierno de Maduro en medio de esta crisis política que se desató a fines de marzo tras dos sentencias del Tribunal Supremo de Justicia contra el Congreso, de mayoría opositora, que luego revirtió.

Suben a 36 los muertos en las protestas en Venezuela

CARACAS (AP) — Un policía falleció el jueves tras ser baleado durante una manifestación en el estado central de Carabobo, con lo que se elevaron a 36 los muertos en las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro y que recrudecieron esta semana luego del llamado a una Asamblea Constituyente para reformar la carta magna.

El policía estatal Gerardo Barrera, de 38 años, murió en la madrugada luego de resultar herido de bala la víspera durante una manifestación en el municipio San Joaquín, indicó en un comunicado el Ministerio Público.

El incidente coincidió con las manifestaciones en Caracas y otras ciudades del país en rechazo a la iniciativa de Maduro de redactar una nueva constitución que sustituirá a la de 1999 que impulsó el fallecido presidente Hugo Chávez. Al menos seis personas murieron desde el anuncio del proceso constituyente el martes.

En varias barriadas del este de la capital venezolana se registraron violentos incidentes el miércoles que dejaron más de un centenar de heridos y dos fallecidos.

Las protestas, que comenzaron a fines de marzo, han dejado más de 400 heridos y unos 1.708 detenidos de los cuales 597 permanecen bajo arresto, según estimaciones de la organización humanitaria Foro Penal Venezolano.

En medio del incremento de la violencia estudiantes universitarios convocaron este jueves a una nueva jornada de protesta “en demanda de democracia y libertad” y consideraron al proceso constituyente parte de un “golpe de Estado continuado” de Maduro.

Los universitarios llamaron a movilizaciones que partirán desde diferentes casas de estudio de Caracas y otras ciudades del interior del país. Los alrededores de la Universidad Central de Venezuela, la mayor y más antigua del país, amanecieron rodeados de cientos de agentes de los cuerpos de seguridad con equipos antimotines.

Al defender la iniciativa Maduro dijo que con la nueva constitución se busca ampliar el sistema judicial, promover nuevas formas de “democracia participativa” y garantizar la defensa de la soberanía e integridad de la nación.

Maduro ha dicho que la Asamblea Nacional Constituyente estaría integrada por 500 miembros de los cuales la mitad serán elegidos por los gremios de trabajadores y las comunidades.

La iniciativa fue cuestionada por el secretario general de la OEA, Luis Almagro, y por los gobiernos de Argentina, Brasil, Colombia, Chile y Estados Unidos.

La oposición acusa a Maduro de utilizar el proceso constituyente para evitar los comicios de gobernadores, pospuestos desde el año pasado, y la elección de alcaldes originalmente prevista para este año.

Los adversarios de Maduro afirman que permanecerán en las calles hasta lograr que se convoquen elecciones generales, se abra un canal humanitario para el ingreso de alimentos y medicinas, se libere a los presos políticos y se desarme a los grupos paramilitares.

Las manifestaciones contra el gobierno se iniciaron a fines de marzo tras dos sentencias del Tribunal Supremo de Justicia en las que asumió las competencias legislativas del Congreso y limitó la inmunidad de los diputados. Los dictámenes del máximo tribunal, señalado de estar controlado por el Ejecutivo, fueron revertidos pero las protestas no han cesado.

Venezuela enfrenta la tensión política en medio de una crisis económica con una desbordada inflación de tres dígitos y severos problemas de escasez de alimentos y medicinas.