Reveladoras historias de víctimas del huracán María en PR

PORTADA – Tres remolques para llevar cadáveres estacionados frente al Instituto de Ciencias Forénsicas de San Juan el 2 de octubre del 2017. Los remolques fueron instalados allí luego del paso del huracán María por Puerto Rico. (AP Photo/Carlos Giusti, File)

Por OMAYA SOSA, MICHAEL WEISSENSTEIN y ANA CAMPOY,  Associated Press

SAN JUAN, Puerto Rico — Ramona González no se ahogó cuando el huracán María dejó a Puerto Rico bajo el agua. No murió durante la tempestad ni por la destrucción causada por los vientos de 154 millas por hora.

Esta mujer incapacitada de 59 años falleció un mes después de una septicemia, causada por una úlcera que no fue tratada, según su familia.

Juan Manuel González (izq) y María González Muñoz posan el 4 de septiembre en San Juan con un retrato de Jesús y fotos de su hermana Ramona, una mujer incapacitada que falleció a los 59 años de una septicemia. (AP Photo/Ramón Espinosa)

Durante y después de la tormenta fallecieron miles de personas, incluida gente desafortunada como González que hubiera podido sobrevivir. Este fue un desastre que se gestó lentamente y duró meses, en el que la gente no recibió el tratamiento que necesitaba, por más que el presidente estadounidense Donald Trump elogie la respuesta de su gobierno.

Un año después de que María recorriese el Caribe, periodistas de la Associated Press, del portal noticioso Quartz y del Centro de Periodismo Investigativo de Puerto Rico prepararon el relato más detallado que se ha hecho hasta ahora de los últimos días de las víctimas de la tormenta, entrevistando en persona a 303 familiares de los muertos y revisando los relatos de otros 202, para dar a conocer las historias de víctimas hasta ahora anónimas.

Trump puso en duda el jueves la cifra de víctimas ampliamente aceptada, diciendo en un tuit que “no murieron 300 personas” cuando María azotó Puerto Rico poco después del paso de Irma por la zona en septiembre del 2017. Sostuvo que la cifra puede haber sido inflada “por los demócratas para hacerme ver lo peor posible”, contabilizando muertes por vejez entre las causadas por el temporal.

La investigación conjunta, no obstante, refleja cómo la población más vulnerable fue víctima de las condiciones creadas por las tormentas.

Personas incapacitadas y ancianos debieron irse de hospitales desbordados a pesar de que padecían úlceras que terminaron causando infecciones mortales. Se acabó el oxígeno con fines médicos. Los pacientes con problemas renales recibieron tratamientos acortados en centros de diálisis que no tenían combustible para los generadores ni agua fresca, a pesar de que a las autoridades locales y federales se les había pedido que se les diese prioridad a estos temas, según activistas.

Gloria Rosado Ortiz posa con una foto de su finado marido Ernesto Curiel en San Juan el 4 de septiembre del 2018. (AP Photo/Ramón Espinosa)

Está el caso de Ernesto Curiel, un diabético que falleció de un paro cardíaco después de bajar y subir durante semanas diez pisos dos veces al día para sacar insulina de la única nevera que funcionaba en su edificio. O el de Alejandro González Vázquez, de 47 años, que no podía conseguir la medicina antipsicótica que necesitaba y se suicidó en vez de abordar un avión para que lo llevase de vuelta a Estados Unidos. O el de Juana Castro Rivera, de 52 años, quien falleció de leptospirosis, una enfermedad causada por agua contaminada. Después de varias visitas a una clínica de barrio, se le hizo el diagnóstico apropiado en un hospital de una municipalidad vecina, pero ya era demasiado tarde.

Junto con las condiciones derivadas de las tormentas, cada muerte tiene una compleja mezcla de causas, que pueden incluir condiciones preexistentes graves y decisiones individuales de pacientes, médicos y otro personal, lo que hace que resulte difícil atribuir responsabilidades definitivamente en todos los casos. Pero familiares y expertos dicen que muchas personas podrían haber sobrevivido si Puerto Rico y el gobierno federal hubieran tenido una mejor preparación y una mejor respuesta ante la emergencia.

“Estaba buscando ayuda. Aquí no vino nadie”, declaró María González Muñoz, de 66 años, quien cuidó durante 30 días a su hermana en su casa sin luz.

La casa de González se encuentra a 3 millas del centro de convenciones donde miles de miembros del personal de emergencias instalaron su cuartel general durante un mes después del paso del huracán. María y su hermano llevaron a Ramona dos veces a un hospital y trataron de que fuese admitida en un barco con fines médicos de la Armada estadounidense en el puerto de San Juan, pero no pudieron salvar a su hermana.

“Aquí no vino nadie preguntando, nadie del gobierno”, manifestó. “Ella duró un mes”.

La cifra real de muertes causadas por el huracán ha sido objeto de controversias desde los primeros días, en buena medida por la naturaleza casi única del desastre.

Residentes de Utuado, Puerto Rico, se aglomeran frente a tuberías que traían agua de un riachuelo el 14 de octubre del 2017, tras el paso del huracán María que causó devastación en la isla. (AP Photo/Ramón Espinosa, File)

Los huracanes más letales en la historia de Estados Unidos mataron a la mayoría de sus víctimas con fuertes vientos e inundaciones en las horas y días inmediatamente previos y posteriores a su llegada a tierra. El Centro Nacional de Huracanes dice que cuando Katrina azotó Luisiana y otros estados en el 2005, causó 1,500 muertes directas y 300 indirectas, por ataques cardíacos y falta de equipo médico.

En Puerto Rico décadas de abandono y una fuerte crisis fiscal hicieron que la red eléctrica se viniese abajo y causase el apagón más prolongado en la historia de Estados Unidos cuando María cruzó la isla el 20 de septiembre del 2017. Cientos de muerte ocurridas en las semanas posteriores al paso del temporal se debieron a fallas en el equipo médico y a un calor sofocante que debilitó más todavía a las víctimas.

Investigadores de la Universidad de George Washington contratados por el gobierno de Puerto Rico calcularon el mes pasado que 2,975 personas fallecieron por María en los seis meses siguientes, una cifra que en Puerto Rico se considera oficial.

Si bien Trump insistió esta semana en que los esfuerzos de su gobierno por rescatar a Puerto Rico fueron un “éxito increíble”, funcionarios locales y federales han sido muy criticados por una planificación inadecuada y por su respuesta al huracán. El informe de la universidad señaló que la isla no tenía un plan adecuado para comunicarse con sus ciudadanos y para responder a una tormenta. Comprobó asimismo que no había planes para mantener la comunicación con la ciudadanía en medio de una crisis. El Centro de Periodismo Investigativo comprobó en mayo que el departamento de salud de la isla no tenía planes de emergencia para hospitales y otras instalaciones.

En cuanto al gobierno de Trump, más de la mitad del personal federal de emergencia de Puerto Rico no estaba calificado para las tareas que se le asignó en octubre del 2017, un mes después de la llegada del temporal, de acuerdo con un informe del 5 de septiembre de la Contraloría del Congreso.

Ni el gobernador de Puerto Rico ni el secretario de salud respondieron a pedidos de comentarios. El secretario de seguridad pública dijo que estaba dispuesto a hablar, pero no estuvo disponible para hacerlo antes de la publicación de este informe.

Un informe de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (conocida por sus siglas en inglés, FEMA) dijo que se subestimó la cantidad de alimentos y de agua fresca que se necesitaban, y lo difícil que iba a ser hacer llegar esos abastecimientos a la isla. En Puerto Rico había escasez de todo en parte porque otro huracán, Irma, había golpeado dos semanas antes, afectando sobre todo las Islas Vírgenes Estadounidenses. Tampoco había demasiado personal debido a unos incendios forestales y otros desastres naturales.

En un artículo publicado por USA Today, el director de FEMA Brock Long dijo que el informe no era una admisión de que las cosas no se habían hecho bien.

“Nada más lejos de la verdad”, escribió. “El informe es un documento transformador cuyo objetivo es tomar nota de nuestros éxitos”.

La hermana de Ramona González dijo que sufría desde hacía tiempo de un trastorno mental degenerativo que la dejó en un estado tal que no podía levantarse de la cama desde dos años antes del huracán. Sin electricidad ni aire acondicionado, le surgieron úlceras que se fueron agravando. Fue admitida en hospitales de San Juan atestados y dada de alta dos veces, por más de que sus familiares dijeron que no podían tratar sus úlceras.

Desesperados, los hermanos de Ramona trataron de sacarla de la isla en el UNSN Comfort, un barco que hace de hospital de la Armada que había llegado a Puerto Rico el 3 de octubre. Pero los pacientes no podían presentarse directamente, sino que tenían que ser enviados por el principal hospital público de San Juan, lo que era un trámite complicado. María González trató infructuosamente de hacer llegar un informe médico del hospital privado de su hermana al hospital público para que fuese admitida en el barco.

“Llamé a alguien del centro médico porque pusieron un número y entonces alguien me contactó y me dijo que no tenía que ser como un doctor de allá mismo”, relató María González. “Le dije que ella estaba bien mala y que la dejasen por lo menos unos días porque el calor la estaba matando”.

El 19 de octubre Trump dijo que le daba a la respuesta del gobierno un “A más”, o 10 sobre 10.

“Hicimos un gran trabajo”, sostuvo.

Ramona González falleció en el hospital al día siguiente. Su médico no respondió llamadas telefónicas ni mensajes de texto pidiendo comentarios.

Tom VanLeunen, portavoz de Comando de Transporte Marítimo de la Armada, dijo que el Comfort regresó a San Juan el 26 de octubre y ancló en un muelle más accesible al público, lo que permitió que más de 6,000 pacientes fueran vistos antes de que partiese nuevamente el 20 de noviembre.

En el último año, el Centro de Periodismo Investigativo (CPI), Quartz y la AP consiguieron cientos de informes sobre puertorriqueños que creían que sus parientes fallecieron por la tormenta. Los nombres fueron cotejados con los de un banco de datos con certificados de defunción del gobierno puertorriqueño después de una demanda del CPI.

De los que fueron cotejados, los periodistas entrevistaron a la mayor cantidad posible de familiares de los muertos y revisaron las respuestas que recibió el proyecto a través de consultas online cuando no era posible hacerlo en persona.

La mayoría de las muertes del banco de datos son consideradas indirectas, es decir, que no fueron causadas por los vientos o las inundaciones sino más probablemente por factores como la falta de luz, de agua fresca y de medicinas después de la tormenta. No fueron entrevistados los médicos de los pacientes y los certificados de defunción no vinculan los decesos con el huracán. El gobierno puertorriqueño reconoce que debió decir que cientos, si no miles, de muertes debieron ser asociadas con el temporal pero no lo fueron debido a la falta de entrenamiento de los médicos o desconocimiento acerca de cómo llenar los certificados de defunción.

Un análisis de cada muerte desde la llegada de María hasta fines del 2017 indicó que los casos fatales de septicemias –complicaciones potencialmente mortales derivadas de infecciones– subieron casi un 44%, hasta 325, en comparación con los promedios de los tres años previos. Las muertes relacionadas con fallas renales subieron un 43% y sumaron 211.

El análisis reveló asimismo grandes aumentos en las muertes relacionadas con trastornos respiratorios, accidentes y suicidios, además de un incremento en las muertes de personas de 30 a 44 años, a pesar de la creencia generalizada de que el desastre afectó mayormente a la gente de edad avanzada.

La doctora Cruz María Nazario, epidemióloga y profesor de la facultad de medicina de la Universidad de Puerto Rico, dijo que el sistema médico de la isla no había funcionado debido a una falta de preparación a largo plazo que se prolongó hasta los días previos a la llegada de María.

“Son muertes que se pudieron haber evitado”, expresó Nazario.

El gobernador de Puerto Rico Pedro Rosselló dijo la semana pasada que su gobierno había tomado nuevas medidas para mejorar la preparación para un desastre como María, aunque advirtió sobre las limitaciones que tiene este territorio estadounidense debido a la crisis económica que enfrenta.

Rosselló dijo que hay dos depósitos llenos de agua y alimentos que operan en las costas sur y norte, y que pronto abrirán otros dos. Antes de María no había ninguno.

Indicó también que el gobierno tiene ahora una lista que identifica las poblaciones vulnerables, incluidas las personas que viven en asilos de ancianos, y que se están instalando líneas especiales directas de emergencia en algunos asilos y otros sitios vulnerables.

Puerto Rico tiene una de las incidencias de problemas renales más altas de Estados Unidos, pero los planes de emergencia locales y federales daban baja prioridad al suministro de combustible y agua para diálisis, a pesar de las gestiones de activistas, según Ángela Díaz, directora ejecutiva del Consejo Renal de Puerto Rico, organización sin fines de lucro que trata de mejorar las condiciones de los pacientes con problemas renales.

Con el suministro de agua suspendido debido a la tormenta de categoría 4, los 46 centros privados de diálisis se quedaron pronto sin el agua especial usada en la diálisis, obligándolos a racionarla, manifestó.

“Se estuvo desde allá desde el mismo lugar donde estaba FEMA. Allí, a gritos prácticamente, se les decía, ‘mira, en tal sitio no hay agua, no llegó el agua’”, relató Díaz. “Ellos llegaron. Pero el pensamiento al principio fue los que son privados tienen que responder”.

Orlando López Martínez sufrió de diabetes por décadas. El mal afecta los riñones y lo obligó a someterse a diálisis hacia fines del 2014. Cuando llegó María, acababa de operarse un pie infectado.

El centro privado del sector occidental de Puerto Rico donde recibía cuatro horas y media de diálisis tres veces por semana cerró y no recibió tratamiento cuatro días en más de una semana, de acuerdo con familiares y amigos.

Cuando reabrió, racionó la diálisis y López recibió dos horas por sesión, menos de la mitad de lo que recibía antes de la tormenta, dijeron sus allegados.

“La cara era de un color bien diferente. Bien pálido. Al coger la diálisis cambió, se puso trigueño. Pero en esos días se veía blanco, como amarilla, la cara. Bien mala”, declaró Lady Diana Torres, la madre de la hija de diez años de López, Paola.

López falleció el 10 de octubre. Tenía 48 años. La causa oficial de la muerte fue un ataque cardíaco causado por fallas renales.

No hubo respuesta en el teléfono del médico principal de López.

Este mes, Paola escribió acerca de su padre cuando su maestra pidió a la clase que hablasen de personas que consideraban sus héroes.

“En mis recuerdos, tengo a mi súper héroe fuerte y protector, que me cuida y me ama”, dijo la niña. “Quien tuvo muchas batallas, pero en la última batalla, el huracán María lo derrotó”.

Palabras de Trump sobre respuesta a María caen mal en P.Rico

PORTADA – El presidente Donald Trump habla durante una sesión informativa del huracán Florence en la Oficina Oval de la Casa Blanca, en Washington, el martes 11 de septiembre de 2018. (AP Foto/Susan Walsh)

Por DANICA COTO y ANGELIKI KASTANIS,  Associated Press

WASHINGTON, D.C. — La afirmación del presidente Donald Trump de que la respuesta del gobierno federal al huracán María “fue un éxito increíble”, no fue bien recibida en Puerto Rico, en donde los isleños todavía pasan apuros para recuperarse de la tormenta de hace un año.

“Sentí indignación”, dijo Gloria Rosado, profesora universitaria de 62 años que vio por televisión la conferencia de prensa del mandatario la tarde del martes desde San Juan, y todavía estaba enfurecida un día después. “Inmediatamente me vino la imagen de mi esposo muerto… y las vidas que se perdieron”.

El esposo de Rosado, quien fue hospitalizado por complicaciones respiratorias y renales y, finalmente, tuvo un paro cardiaco, fue una de las 2,975 personas que se calcula que murieron como consecuencia del paso de María cuando los recursos médicos estaban exigidos más allá de su límite.

Para muchos, que Trump se jactara de que “fue uno de los mejores trabajos que se han hecho” es difícil de cuadrar con su realidad diaria: los apagones todavía son frecuentes, casi 60,000 viviendas sólo están cubiertas con techos improvisados incapaces de soportar un huracán categoría 1, y 13% de los municipios carecen de un servicio estable de teléfono o internet.

“¿Según Trump la respuesta federal en Puerto Rico fue un éxito?”, cuestionó la alcaldesa de San Juan en una serie de tuits. “Si cree que la muerte de 3,000 personas es un éxito, que Dios nos ayude a todos”.

Eso reencendió un añejo conflicto entre la alcaldesa y Trump, quien le respondió diciendo que era “totalmente incompetente” y dijo que la labor del gobierno federal en Puerto Rico “fue una tarea magnífica que ha sido menospreciada”.

Un reporte de julio de Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de Estados Unidos (FEMA), señaló varias fallas en su respuesta, incluido que subestimó la cantidad de agua y alimentos necesarios después de la tormenta y que no fueron suficientes trabajadores de asistencia hispanoparlantes a la isla.

La agencia también mencionó los retos que posiblemente estuvieron más allá de su control, como la mera fuerza de la tormenta y las dificultades logísticas de llegar a la isla caribeña a más de 1,000 millas de Estados Unidos continental.

Y muchos residentes dicen que los funcionarios locales también tienen parte de la culpa. El gobierno de Puerto Rico ha reconocido que sus planes de emergencia estaban diseñados para un huracán categoría 1, y que cometió fallas al tratar de seguir esos planes.

Ramón Ruiz, un comerciante de 56 años cuyo padre murió por problemas cardiacos el Día de Acción de Gracias tras haber resistido el paso del huracán solo en casa, recargado contra la puerta para evitar que se viniera abajo, está entre quienes dicen que tanto las autoridades locales como federales fueron lentos en su respuesta.

“Si no fuera por las iglesias y las instituciones privadas, nosotros realmente no hubiésemos recibido ayuda de nadie”, dijo Ruiz. “Nos están tratando como ciudadanos de segunda categoría… Si fuera otro estado, hubiese sido mucho más rápido”.

Poco después de que María golpeara la isla, Trump vistió Puerto Rico y fue muy criticado por arrojar toallas de papel a las víctimas de la tormenta en una forma que fue considerada insensible dada la magnitud del desastre.

Sus más recientes comentarios otra vez sacaron a la luz aquellos sentimientos.

“Ignoro sus comentarios porque ninguno de ellos hace sentido”, dijo Michelle Cruz, una empleada de aerolínea de 48 años cuya madre murió en diciembre de septicemia tras contraer una infección en un hospital durante una cirugía después de María. “Me molesta y duele, pero no le pongo atención”.

Puerto Rico revela preparativos para enfrentar huracanes

PORTADA – En esta fotografía aérea de archivo del 18 de junio de 2018, se puede ver el barrio de Viequez, al oriente de San Juan, Puerto Rico, en donde las personas todavía viven en casas dañadas protegidas por lonas de plástico azul, nueve meses después de que el huracán María devastara la isla. (AP Photo/Dennis M. Rivera, File)

Por DANICA COTO,  Associated Press

SAN JUAN, Puerto Rico — Puerto Rico ha adoptado nuevas medidas para enfrentar mejor un desastre como el del huracán María, afirmó el martes el gobernador Ricardo Rosselló, aunque advirtió de las limitaciones derivadas de la crisis económica por la cual atraviesa el territorio estadounidense.

Rosselló dijo que dos bodegas llenas de agua y alimentos están operando en las costas del norte y sur de la isla, y dos más están por abrir. Antes de María, no había ninguna.

También dijo que el gobierno ahora tiene listas que identifican a poblaciones vulnerables, como las de quienes viven en asilos para ancianos, algo considerado crucial porque muchas de las 2,975 personas que murieron a causa de María eran adultos mayores. Además, cinco líneas directas de emergencia han sido instaladas en asilos y otros lugares.

“Que el pueblo de Puerto Rico sepa que se han hecho cambios significativos”, dijo Rosselló.

Agregó que hay planes para comprar 168 generadores para el sistema de aguas y drenaje de Puerto Rico, que todavía opera parcialmente con generadores debido a los apagones que todavía suceden un año después de que María destruyó la red eléctrica de la isla.

Los equipos de trabajo también han instalado sistemas de comunicación satelital en varios hospitales y en las 78 municipalidades de Puerto Rico, y colocado casi la mitad de las 500 millas de fibra óptica subterránea, dijo Rosselló.

Sin embargo, los problemas persisten un año después de que golpeara la tormenta categoría 4. Diez municipalidades todavía tienen internet y servicio telefónico intermitente, dijo Sandra Torres, presidenta del consejo regulatorio de telecomunicaciones de la isla. Y casi 60,000 hogares de diversas partes de Puerto Rico todavía no cuentan con un techo adecuado capaz de soportar una tormenta categoría 1, dijo Fernando Gil, secretario de vivienda de la isla.

“Todavía restan unos obstáculos significativos”, dijo Rosselló, reconociendo que los protocolos de emergencia vigentes previo a María eran inadecuados. “Esa era la realidad. No solamente nosotros, el gobierno federal no estaba preparado para una categoría así”.

Sin embargo, la administración de Rosselló no ha hecho público un plan de respuesta gubernamental a emergencias que los funcionarios revisaron después del huracán María.

Puerto Rico actualmente se enfrenta al mes más activo de la temporada de huracanes. Se prevé que la tormenta tropical Isaac provoque fuertes lluvias mientras pasa por el sur de la isla el jueves y viernes.

Vídeo: Mujer dice que fue acosada por lucir camiseta de Puerto Rico

CHICAGO, Illinois (AP) — Un policía de parques en Chicago fue reasignado a tareas administrativas mientras se investiga la manera cómo respondió a un incidente en el que un hombre presuntamente acosó a una mujer por vestir una camiseta con la bandera de Puerto Rico.

La mujer dijo que el individuo en Caldwell Woods le increpó sobre su nacionalidad advirtiéndole que no debería de usar la camiseta. Puerto Rico es un territorio estadounidense. Un video del incidente ocurrido el 14 de junio muestra que el agente no intervino.

Más agentes llegaron y arrestaron al hombre, que las autoridades calificaron como ebrio.

Caldwell Woods es parte de Forest Preserves del condado de Cook. La agencia tuiteó el lunes que la investigación del agente sigue en proceso, y que el público debe sentirse protegido en el parque.

Ricardo Rosselló, gobernador de Puerto Rico, quiere que despidan al policía.

Tormenta tropical amenaza a Puerto Rico e Islas Vírgenes

En esta imagen de satélite tomada el domingo 8 de julio de 2018, se ve la tormenta tropical Beryl (centro-derecha) pasando por la Antillas Menores en el Mar Caribe. (NOAA vía AP)

Por DANICA COTO

YABUCOA, Puerto Rico (AP) — Puerto Rico y las Islas Vírgenes podrían recibir fuertes vientos y torrenciales aguaceros el lunes debido a los residuos de la tormenta tropical Beryl.

La tormenta se disipó tras pasar sobre Dominica y virar hacia el este del Caribe, pero el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos vaticinó que los retazos podrían causar entre 2 a 3 pulgadas de lluvia. Otros expertos advirtieron que podrían producirse inundaciones y deslizamientos en Puerto Rico y las islas Vírgenes Estadounidenses.

Para la mañana del lunes se reportaron varias interrupciones del servicio eléctrico en Puerto Rico.

El gobernador Ricardo Rosselló le pidió a todos los que no tengan un techo sólido irse a vivir donde familiares o buscar otros refugios.

El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos emitió una alerta de torrenciales aguaceros y vientos de más de 50 millas por hora para el este de Puerto Rico. Se anticipa que el centro de la tormenta pasará por el sur de la isla.

Puerto Rico: Red eléctrica sería restaurada en 2 meses más

Trabajadores de la brigada de reparaciones eléctricas retiran viejos cables de un poste en San Germán, Puerto Rico, el miércoles 30 de mayo de 2018. (AP Foto/Ramón Espinosa)

Por DANICA COTO

SAN JUAN, Puerto Rico (AP) — Podría tomar otros dos meses restaurar por completo la electricidad en Puerto Rico, mientras las cuadrillas desplegadas en toda la isla trabajan en fortalecer la red ante el inicio de una nueva temporada de huracanes, indicó el jueves el director de la Autoridad de Energía Eléctrica a The Associated Press.

Walter Higgins, el nuevo director general de la empresa puertorriqueña de electricidad, señaló que la compañía le otorgó recientemente un contrato de 500 millones de dólares a MasTec, con sede en Florida, para ayudar en las labores de restauración y que planea construir una red más eficiente. Higgins señaló que también se le otorgó un contrato por 900 millones a Cobra Energy y que se finaliza un tercer contrato.

“Todos quisiéramos haber avanzado más”, dijo sobre las tareas para restaurar la energía para los más de 11,000 clientes que siguen sin luz a más de ocho meses del paso del huracán María por Puerto Rico como tormenta de categoría 4.

De acuerdo con los cálculos de Higgins, se requerirían entre 5,000 y 8,000 millones de dólares para reforzar la red, y señaló que las islas cercanas de Vieques y Culebra serían los primeros lugares en donde se construiría una red con estándares más modernos. El proyecto comenzaría dentro de los próximos cuatro meses. Esto incluiría la instalación de nuevos postes, cables y transformadores, así como medidores inteligentes y fuentes de poder renovables por un estimado de entre 150 y 160 millones de dólares.

Dijo que tomará años modernizar y fortalecer la red eléctrica de Puerto Rico, y que es muy pronto para decir lo que sucederá si es que y cuando se privaticen las operaciones de la compañía de luz. El Senado de la isla aprobó la noche del miércoles una propuesta que permitiría la privatización de activos de la Autoridad de Energía Eléctrica, que tiene una deuda pública de 9,000 millones de dólares y tiene una infraestructura casi 30 años más vieja que el promedio de la industria. El gobernador aún no firma la medida.

“Lo que está haciendo el Senado es comenzar a modernizar el sistema eléctrico de Puerto Rico, proceso que se debió haber comenzado hace años”, dijo el senador opositor Eduardo Bhatia.

Higgins dijo que cree que lo mejor será privatizar la generación de energía y luego otorgar una concesión por transmisión y distribución. Si una compañía fuera simplemente a adquirir a la Autoridad de Energía Eléctrica, el gobierno federal tiene el derecho de exigir un reembolso por los más de 3,800 millones de dólares que ha invertido hasta ahora en las labores de reconstrucción, destacó Higgins, quien añadió que el gobierno estadounidense accedió a pagar todas las labores de restauración de energía de emergencia durante otros tres meses.

Adicionalmente, las empresas privadas de electricidad no pueden recibir fondos federales tras un desastre natural, y si una compañía no pudiera enfrentar pérdidas relacionadas a las tormentas, podría declararse en bancarrota, advirtió Higgins.

“Puerto Rico tuvo suerte de que, con este desastre, pudo recibir la ayuda”, manifestó. “Esto está funcionando tanto de manera oportunista como financiera… Si vas a tener esta crisis, probablemente esta es la manera como debería de ocurrir. Detesto tener que decir esto”.

En el futuro, Puerto Rico debe de comenzar a usar más gas natural licuado, que a su vez conllevaría a que los clientes paguen menos por electricidad, dijo Higgins. Los pagos mensuales de los clientes de la isla son más o menos el doble del promedio de lo que pagan los residentes del territorio continental, aunque Puerto Rico ha estado reduciendo su dependencia en el petróleo. Higgins dijo que si bien el carbón es ahora el recurso más barato para abastecer a la isla de electricidad, no está a favor de su uso.

La empresa de electricidad ahora está finalizando planes para prepararse para la temporada de huracanes en el Atlántico que comienza el 1 de junio. Higgins agregó que todavía hay trabajo por hacer para finalizar acuerdos bilaterales de ayuda, que según dijo se alcanzaron hace dos meses. El gobierno de Puerto Rico ha sido criticado duramente por no haber activado esos acuerdos sino hasta más de un mes después del paso de María, que luego permitió que cuadrillas del territorio continental ayudaran a restaurar la electricidad a la isla.

Puerto Rico se alista para inicio de temporada de huracanes

En esta imagen del 22 de diciembre de 2017, Melanie Oliveras frente a su casa y cerca de un puñado de cables eléctricos que derribaron los vientos del huracán María en Morovis, Puerto Rico. (AP Foto/Carlos Giusti, Archivo)

Por DANICA COTO

SAN JUAN, Puerto Rico (AP) — Puerto Rico comenzó a aprovisionarse de radios, alimentos, agua y generadores, y exigió un riguroso entrenamiento de emergencias en preparación para cualquier tormenta catastrófica ante la proximidad del inicio de la temporada de huracanes en el Atlántico, informaron autoridades locales y federales el jueves.

Debido a la devastación provocada por el huracán María, se cambiaron los planes de emergencia para advertir a los 3.3 millones de habitantes de la isla que deben contar con suficientes suministros para sobrevivir 10 días.

“Después de María, aprendimos que tres días no es lo suficiente”, dijo Carlos Acevedo, subdirector de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (Aemead). “Ahora lo mínimo es 10 días…10 días de suministros, 10 días de combustible, 10 días de todo”.

Acevedo dijo que ya se instalaron antenas satelitales y se distribuyeron radios de 100 watts a las estaciones de policía, centros de manejo de emergencias, estaciones de bomberos y hospitales, para que las cuadrillas conserven comunicación en caso de desastres.

Las autoridades resaltaron que el huracán María destruyó todas las infraestructuras vitales en Puerto Rico al momento de su impacto como un meteoro de categoría 4 y vientos de hasta 154 por hora el 20 de septiembre pasado. Dejó sin electricidad a toda la isla y provocó daños superiores a los 100,000 millones de dólares. Quedaron destruidos alrededor del 75% de los cables de distribución eléctrica y a la fecha más de 20,000 personas continúan sin servicio.

Ya se toman medidas para consolidar los sistemas de comunicaciones. Se instalaron más de 1,100 millas de cables de fibra óptica subterránea, y las autoridades discuten la idea de colocar cableado submarino en la región sur de la isla, comentó Sandra Torres, presidenta de la Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones. La funcionaria resaltó que el 98% de las torres de telefonía celular del territorio funcionan nuevamente, y que se cuenta con 1,800 nuevos generadores disponibles, dado que el 15% de las torres aún dependen de ellos.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de Estados Unidos (FEMA por sus iniciales en inglés) incrementará su espacio de almacenaje de 80,000 pies cuadrados a 500 mil pies cuadrados, indicó Alejandro De La Campa, director de la FEMA para Puerto Rico y el Caribe. En el lugar, la dependencia contará con 10 millones de litros de agua, en comparación con los 800,000 litros que tenía antes de la llegada de María, así como siete veces más alimentos de los que tenía anteriormente. También llevará 130 generadores de emergencia de alta capacidad.

“Nos estamos preparando para un evento catastrófico”, declaró De la Campa. “Ojalá no tengamos que utilizarlo”.

Por primera vez en una jurisdicción estadounidense, las autoridades locales también contarán con el tipo de capacitación que solo reciben los coordinadores federales de emergencia, resaltó De la Campa. Además, el Departamento de Defensa realizará ejercicios de emergencias a gran escala en Puerto Rico antes de que comience la temporada de huracanes el 1 de junio.

Las autoridades de Puerto Rico y el gobierno federal han sido duramente criticados por lo que algunos perciben como una respuesta tardía al desastre causado por María, que resultó en cientos de miles de personas en busca de alimentos, agua y suministros básicos incluso semanas después del paso de la tormenta.

“No deberíamos tener los mismos tropiezos”, dijo Acevedo. “La mejor lección la tenemos ahora”.

Marc Anthony entrega a P.Rico unidad pediátrica para afectados por huracán

Por JORGE J. MUÑIZ ORTIZ

OROCOVIS, Puerto Rico (EFE) – El artista de padres puertorriqueños Marc Anthony, mediante la iniciativa “Somos + Salud” de la alianza “Somos una Voz”, que organizó junto a la cantante Jennifer López, entregó el jueves una unidad móvil pediátrica para los residentes del municipio de Orocovis afectados por el huracán María.

La clínica móvil, donada a la iniciativa por The Children’s Health Fund (CHF), la red más grande de Estados Unidos de clínicas móviles para niños que prestan servicio en algunas de las áreas más necesitadas y que fue creada por Paul Simon, será operada por el ente puertorriqueño Salud Integral en la Montaña (SIM).

“Puerto Rico es Puerto Rico. Poder tener esta oportunidad de poner este granito de arena es simplemente brillante. Es una de esas oportunidades de ayudar. Cada día que pasa me siento más orgulloso de ser puertorriqueño”, expresó el reconocido artista a los medios frente a la unidad móvil tras participar de una rueda de prensa.

SIM es una organización privada sin fines de lucro que durante 43 años ha prestado servicios de salud primaria y preventiva sin distinción a través de sus Centros de Salud Integral en varios municipios, entre ellos, Barranquitas, Comerío, Corozal, Naranjito, Orocovis y Toa Alta.

En una fase previa, “Somos una Voz” ayudó a comunidades en los municipios de Morovis, Loíza y Fajardo, en cada uno de los cuales el ente ha financiado programas que han sido administrados por organizaciones locales sin fines de lucro.

Actualmente, más de 60.000 personas se han beneficiado de estos esfuerzos.

“Somos una Voz” es una coalición de artistas unidos con la misión de utilizar sus recursos e influencias para llevar ayuda inmediata a las comunidades que sufren los efectos de los más recientes y devastadores desastres naturales.

“Uno se da cuenta de que falta mucho por hacer”, sostuvo Marc Anthony en la conferencia de prensa, en la que estuvo acompañado del presidente emérito y cofundador de CHF, Irwin Redlener, y la directora ejecutiva de SIM, Gloria Del Carmen Amador.

El cantante y actor mencionó que “Somos una Voz” ha distribuido más de 20 millones de dólares a organizaciones puertorriqueñas y caribeñas con el fin de reconstruir a las islas tras la devastación de los huracanes Irma y María.

“El doble impacto de los huracanes Irma y María no tenía precedente alguno en nuestra memoria. Sabíamos que millones de personas que vivían en el camino de estos desastres naturales estarían sufriendo enormemente. Nuestro objetivo era ayudar a proporcionar alivio inmediato y a largo plazo a la mayor cantidad posible de comunidades”, añadió Anthony.

Anunció además que continuará con la creación de proyectos diseñados para asistir a diversas comunidades con la recuperación del huracán María.

Bajo la guía de expertos en salud, asistencia pública y recuperación en desastres naturales, “Somos + Salud” arrancó luego de que Anthony, “Somos una Voz” y el panel asesor de expertos de la organización decidieron ir más allá de la ayuda humanitaria directa y crear un programa de atención médica a largo plazo para atender a los niños más vulnerables y traumatizados de Puerto Rico.

“Nuestro compromiso es asegurarnos de que el proceso de recuperación se desarrolle lo más rápido posible para los niños que han estado en peligro y traumatizados por los huracanes. Ayudarles con una rutina normal, regresar a la escuela y tener acceso a un alto nivel de atención médica de calidad es una prioridad crítica”, agregó Redlener.

Por su parte, Amador agradeció a Anthony por ayudar a SIM “dejando demostrado una vez más nuestro compromiso para servir, compasión, sensibilidad humana y sobretodo responsabilidad social”.

“Somos una Voz”, a su vez, ha provisto de ropa y materiales escolares para niños, filtros de agua, equipos médicos, generadores de electricidad para familias con necesidades médicas extremas y otro tipo de apoyo que se necesitaba con urgencia.

Los destinatarios incluyeron niños y sus familias, así como centros de atención para personas mayores, consultorios médicos y escuelas que no podían operar debido a la falta de energía.

P. Rico: Protestan por pensiones, escuelas y reconstrucción

Un manifestante rueda una piedra hacia una calle después de que una marcha del Día del Trabajo se tornó violenta en San Juan, Puerto Rico, el martes 1 de mayo de 2018. (AP Foto/Carlos Giusti)

Por DANICA COTO

SAN JUAN, Puerto Rico (AP) — Miles de puertorriqueños marcharon el martes en protesta por recortes a las pensiones, cierres de escuelas y la lenta reconstrucción del país tras el paso de huracanes, en un contexto de descontento entre los residentes de la isla por las medidas de austeridad que se avecinan.

Algunos de los participantes de la marcha por el Primero de Mayo eran maestros, trabajadores sindicalizados y jubilados, tanto del sector privado como público, así como la alcaldesa de la capital, Carmen Yulín Cruz.

Entre los asistentes estaba Juan de Dios del Valle, de 56 años, un trabajador público que fue cesado en el 2008 y desde entonces solo ha trabajado ocasionalmente como jardinero o limpiando oficinas o viviendas.

“Estoy aquí para apoyar a todas aquellas personas que están en la pobreza”, dijo.

La protesta fue pacífica hasta que cientos de manifestantes jóvenes, muchos con los rostros cubiertos, se enfrentaron con la policía, que les disparó balas de hule y gases lacrimógenos para dispersarlos. Se reportaron varios heridos, mientras que algunas columnas de humo blanco se elevaban en el distrito de Hato Rey, donde hay varios bancos e instituciones financieras. Varias personas fueron arrestadas por incendiar hojas de palmeras y distintos objetos, incluyendo un refrigerador descompuesto, señaló la policía.

El centro comercial más grande del territorio estadounidense, así como bancos, escuelas y agencias del gobierno cerraron durante todo el día por temor a que la protesta se tornara violenta. El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, condenó los actos de violencia y dijo que manchan la reputación de la isla.

“Esa libre expresión no puede irse en contra de lo que es… la seguridad de los seres humanos”, dijo el gobernador.

Adria Bermúdez, empleada de la universidad pública más grande de Puerto Rico, dijo que marchaba para manifestarse en contra del aumento a los costos de las materias, de 57 a 115 dólares, y eventualmente hasta alcanzar los 157 dólares dentro de los próximos cinco años. Exigió que los legisladores y funcionarios públicos reduzcan sus sueldos en lugar de implementar medidas de austeridad adicionales.

“Los ajustes son para la clase media y media baja. La clase rica no sufre”, declaró.

Puerto Rico está atascado en una recesión desde hace 11 años, tratando de reestructurar parte de su deuda pública de 72,000 millones, a la vez que tiene problemas para reconstruir la infraestructura tras los daños causados por María. El huracán de categoría 4 que castigó la isla el 20 de septiembre causó daños valorados en unos 100,000 millones de dólares. Alrededor de 30,000 clientes de electricidad siguen sin servicio desde entonces.

Los economistas advierten que el índice de pobreza de la isla, donde viven 3.3 millones de personas, podría subir de 45% a más de 60%. Entre tanto, la junta federal de control que supervisa las finanzas del territorio estadounidense aprobó varias medidas de austeridad a fines de abril, las cuales el gobernador Rosselló se ha rehusado a aplicar. Entre esas medidas se encuentra un recorte de 10% al sistema de pensión pública, que tiene pasivos por casi 50,000 millones.

La alcaldesa de San Juan pidió al Congreso eliminar la junta federal de control, que fue creada hace dos años para ayudar a resolver la crisis económica de Puerto Rico.

“Es mala y punto, si le quita derechos a la clase trabajadora”, dijo Yulín Cruz.

El recorte a estas pensiones es una de las razones por las que Ramón Cabán, retirado de la compañía de electricidad de Puerto Rico, decidió participar en la marcha.

“Va a ser inaguantable”, dijo Cabán, de 60 años. “El futuro de Puerto Rico es bien incierto. Es desesperante porque nadie puede hacer planes para el futuro”.

Votantes puertorriqueños en la mira de todos en EEUU

En esta imagen, tomada el 8 de abril de 2018, Marisol Zenteno (derecha), de The League of Women Voters, registra a Aida Merced López, que se mudó desde Puerto Rico a Miami en abril de 2017, durante un festival en Kendall, Florida. “Estamos trabajando para que la comunidad puertorriqueña haga escuchar su voz”, dijo Zenteno. “Pueden votar. Su voz es su voto”. (AP Foto/Gisela Salomon)

Por GISELA SALOMON y CLAUDIA TORRENS

MIAMI, Florida (AP) — La bandera de Puerto Rico adorna los quioscos de un festival en un callejón a las afueras de Miami. Una banda toca salsa y música folclórica mientras vendedores ofrecen artesanías y comidas típicas de la isla caribeña, como arroz con gandules y lechón. Una voluntaria trabaja en medio de la gente, armada con planillas de papel y una lapicera en las manos. En letras azules, las palabras “tu voto, tu voz, tu futuro” se destacan sobre su camiseta blanca.

La voluntaria, Marisol Zenteno, está buscando a personas como Shaimir Berríos, una joven de 28 años que se mudó recientemente desde Puerto Rico a Miami y aún no se ha registrado para votar en las elecciones de noviembre, lo que la convierte en una presa atractiva para las próximas contiendas de cargos legislativos y de funcionarios locales.

Shaimir, sentada en un stand de venta de jabones y tatuajes, llegó a Florida después de que el huracán María azotara la isla. Pronto planea votar por primera vez en una elección en Estados Unidos y está enfadada por lo que considera ha sido una respuesta insuficiente del gobierno federal tras la tormenta que devastó a Puerto Rico el 20 de septiembre. Ahora, aseguró, quiere expresar ese enojo en las urnas.

“La gente va a buscar el cambio porque nos afecta allá. Todos tenemos que tomar una decisión”, expresó tras completar las planillas de empadronamiento un domingo reciente.

Ser el foco de la atención política es algo nuevo para los puertorriqueños, que están acostumbrados a no tener mucha influencia. Aunque son ciudadanos estadounidenses, no pueden votar en los comicios presidenciales cuando viven en la isla, que es un territorio y no un estado. Su único legislador en la Cámara de Representantes tiene un poder de voto limitado y no tienen senadores. Sin embargo, su voto pesa igual que el de cualquier otro ciudadano cuando se mudan a un estado.

Activistas, políticos y encuestadores han motorizado sus maquinarias en al menos cuatro estados para encontrar personas como Shaimir, que por lo general no tienen afiliación política y por ser puertorriqueñas pueden votar. Los esfuerzos son más intensos en Florida, donde han llegado decenas de miles desplazados tras María, pero también se hacen en Pensilvania, Nueva Jersey y Connecticut.

En Florida, donde Donald Trump derrotó a Hillary Clinton por sólo 1% y la participación de los electores hispanos fue menor de la esperada, los puertorriqueños podrían marcar una diferencia en los comicios legislativos nacionales y en otras elecciones locales, dijo Susan McManus, una profesora de ciencias políticas de la Universidad del Sur de Florida en Tampa.

“Lo fundamental es que movilizar y sacar a votar a los puertorriqueños va a ser muy importante”, expresó.

Al menos 450,000 puertorriqueños se mudaron a Estados Unidos en la última década, el primer descenso de la población de la isla en la historia moderna. En la actualidad 3,4 millones de personas viven en Puerto Rico. No se sabe con precisión cuántas se mudaron de manera permanente, pero algunas estimaciones de universidades indican que podrían ser entre 115,000 y 200,000 personas. En Estados Unidos residen actualmente unos 5.3 millones de puertorriqueños, concentrados principalmente en el noreste del país y en Florida.

Un festival realizado recientemente en Kendall, un área del suroeste de Miami, es uno de los esfuerzos para movilizar a los votantes puertorriqueños. Los organizadores dijeron que no están afiliados a ningún partido y que como no están autorizados a registrar electores, pidieron ayuda a voluntarios de la Liga de las Mujeres Votantes, un grupo no partidario que desde hace décadas empadrona y concientiza en todo el país.

“Estamos trabajando para que la comunidad puertorriqueña haga escuchar su voz”, expresó la voluntaria Marisol Zenteno mientras se acercaba a una larga fila de personas que esperaban comprar lechón y arroz. “Pueden votar. Su voz es su voto”.

Pero a diferencia de Marisol, que no hablaba de política ni mencionaba candidatos, otros esfuerzos son abiertamente partidarios.

El Partido Republicano ha contratado a tres personas para que se acerquen a la comunidad puertorriqueña, defiendan la respuesta del gobierno de Trump tras el huracán y les recuerden a los posibles votantes que las autoridades federales ofrecieron una ayuda de 20,000 millones de dólares a la isla.

“Es un voto para nosotros importante porque podría marcar una diferencia”, dijo Yali Nuñez, portavoz del Comité Nacional Republicano.

El Partido Demócrata, por su parte, está registrando puertorriqueños especialmente en Florida, y tiene un programa de educación al votante que busca ayudar a desplazados y conseguir su voto, dijo el portavoz Francisco Pelayo. Latino Victory Fund, un grupo progresista nacional entre cuyos fundadores está la actriz Eva Longoria, también está trabajando para movilizar a personas que salieron de la isla tras María.

Otro grupo más conservador combina educación y política. The LIBRE Institute, financiado por los hermanos multimillonarios Charles y David Koch, lanzó a comienzos de año el programa “Bienvenidos a Florida”, destinado principalmente a los desplazados que llegaron al área de Orlando. Con un presupuesto inicial de 100.000 dólares, incluye clases de inglés, preparación para buscar empleo y educación sobre el proceso democrático.

“No hablamos de candidatos, pero sí de políticas públicas”, dijo César Grajales, director de Coaliciones de The LIBRE Iniciative, la organización matriz del Instituto.

En una noche de jueves reciente, unas 80 personas asistieron a tres clases de inglés diferentes en las oficinas de LIBRE en Orlando, parte de la región del centro de Florida donde la mayoría de los puertorriqueños se ha asentado.

Dinette Rivera, una de las estudiantes, llegó a Orlando pocos días después que María dejara sin electricidad y agua a gran parte de la isla pero dice que aún no ha conseguido trabajo como enfermera porque no habla inglés fluido. La mujer de 33 años, que arribó desde la población costera de Maunabo con su esposo y dos niños, manifestó que ya se registró como votante independiente y está deseosa de sufragar.

“Podemos escoger a alguien que nos pueda dar más ayuda”, expresó al término de la clase.

La gente que acude a esas clases también está en el ojo de los principales candidatos de Florida al Senado. Tanto el gobernador republicano Rick Scott como el senador demócrata Bill Nelson, han realizado actos de campaña en Orlando y han visitado Puerto Rico. Scott fue a la isla cinco veces desde María.

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, quien se reunió con puertorriqueños en actos que él mismo convocó en las afueras de Orlando, ha instado a sus compatriotas que viven en Estados Unidos a que participen en los comicios de noviembre en estados como Nueva Jersey, Pensilvania, Nueva York y Florida, y que apoyen a candidatos que han respaldado a la isla y castiguen a los que no.

“El llamado es a que todo puertorriqueño se active electoralmente en los Estados Unidos”, dijo Roselló al anunciar una iniciativa para movilizar a los puertorriqueños.

En el festival callejero de Kendall, una de las puertorriqueñas que acababa de empadronarse dijo que ya está preparada para votar y castigar a Trump con su sufragio.

Aida Merced López, una jubilada de 74 años que atendía un quiosco de bisutería artesanal, recordó que el presidente enfureció a muchos puertorriqueños al arrojar rollos de papel a sobrevivientes del huracán, en lo que fue percibido como una falta de respeto.

“Ojalá en Puerto Rico pudiéramos votar. Si pudiéramos este tipo no estaría ahí”, expresó.