Casi 2,000 los muertos por el sismo-tsunami de Indonesia

Casi 2,000 los muertos por el sismo-tsunami de Indonesia

La escena después del sismo y tsunami en el vecindario de Balaroa en Palu, Sulawesi Central, Indonesia, el 8 de octubre del 2018. (AP Photo/Dita Alangkara)

YAKARTA, Indonesia (AP) — La cantidad de muertes por el terremoto y tsunami que golpearon a Indonesia hace unos días asciende a casi 2,000, informaron el lunes las autoridades al tiempo que advirtieron que miles más siguen desaparecidas.

La cifra oficial es de 1,948 perecidos, en su mayoría en la ciudad de Palu, en la isla Sulawesi, dijo Jamaluddin, funcionario de la agencia de manejo de desastres quien usa un solo nombre.

Pero el día anterior el vocero de la agencia Sutopo Purwo Nugroho había advertido que muchas víctimas podrían estar todavía sepultadas en el fango, aflojado por la fuerza del movimiento telúrico del 28 de septiembre.

Sismo de magnitud 6.1 sacude a Colombia

EFE

BOGOTÁ, Colombia – Un sismo de magnitud 6.1 sacudió el martes Colombia sin que se hayan reportado hasta el momento víctimas o daños materiales, informó el Servicio Geológico Colombiano.

El temblor ocurrió a las 10:53 AM hora local y tuvo como epicentro el departamento de Santander, en el este del país, según la información, y se sintió en Bogotá y gran parte del territorio nacional.

Los organismos de socorro informaron de que están haciendo un barrido en diferentes lugares del país para ver si hubo daños en infraestructuras.

En el momento del temblor el presidente de Argentina, Mauricio Macri, acababa de bajar de su avión en Bogotá para asistir a la investidura del nuevo mandatario colombiano, Iván Duque.

Potente sismo en isla turística de Indonesia deja 98 muertos

PORTADA – Un hombre camina al interior de una catedral en donde ha caído escombro tras un sismo en Bali, Indonesia, el domingo 5 de agosto de 2018. (AP Foto/Firdia Lisnawati)

ROS IDIN y ALI KOTARUMALOS,  Associated Press

MATARAM, Indonesia (AP) — Al menos 98 personas fallecieron por el potente sismo que sacudió el domingo la isla turística de Lombok, en Indonesia, y se dejó sentir en la vecina Bali, dijeron las autoridades el lunes, añadiendo que los rescatistas aún no llegaron a las zonas más afectadas por lo que la cifra de víctimas mortales podría aumentar.

Fue el segundo terremoto letal que remece Lombok en una semana. El pasado 29 de julio, un movimiento telúrico mató a 16 personas y causó daños en cientos de viviendas, algunas de las cuales se vinieron abajo con el del domingo, de magnitud 7.0, matando a sus ocupantes.

El papa Francisco manifestó su tristeza por lo sucedido.

Los daños fueron “enormes” en el norte de Lombok, dijo el vocero de la Agencia Nacional de Mitigación de Desastres, Sutopo Purwo Nugroho, en una conferencia de prensa. Además hay más de 200 heridos graves, miles de viviendas y edificios sufrieron daños y 20,000 personas fueron trasladadas a albergues temporales, agregó.

Algunas zonas seguían incomunicadas y las labores de rescate se vieron obstaculizadas por la caída de puentes, apagones eléctricos y carreteras bloqueadas por escombros.

El temblor, con una magnitud de 7.0 según las autoridades indonesias y de 6.9 de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), se produjo a primera hora de la tarde del domingo a una profundidad de 6 millas en la parte norte de Lombok.

Un video mostró a personas que salían corriendo en pánico de casas en un barrio de Bali y vehículos balanceándose. En Lombok, soldados y rescatistas trasladaron a los heridos en camillas y tapetes a los centros de evacuación. Muchas de las víctimas fueron atendidas al aire libre por los daños registrados en hospitales.

“La gente entró en pánico y se dispersó por las calles, y los edificios y casas que habían quedado dañados por el anterior sismo quedaron más dañadas y colapsaron”, manifestó Sutopo.

El terremoto provocó una alerta de tsunami y atemorizó a residentes, que abandonaron sus casas para ponerse a salvo en tierras más altas, especialmente en Lombok Norte y en Mataram, la capital de la provincia de Nusa Tenggara Occidental. El aviso se desactivo el domingo y solo se registraron pequeñas olas.

“Veía televisión cuando sentí una sacudida”, dijo Harian, una mujer de Lombok que utiliza un solo nombre. “La lámpara se movía y la gente gritaba ‘¡Salgan!’. Salí corriendo en medio de la oscuridad porque nos quedamos sin luz”.

En Gili Trawangan, una de las tres populares islas próximas a Lombok, miles de visitantes y residentes pasaron la noche en una colina por miedo al tsunami, dijo Saffron Amis, una turista británica.

“Había muchos gritos y llantos, especialmente de los locales”, explicó Amis, natural de Brighton. “Hablamos con muchos de ellos y tenían miedo por sus familias en Lombok. Había mucho pánico porque nadie sabía qué estaba ocurriendo”.

Miles de personas estaban intentando abandonar la isla, señaló describiendo el ambiente como sombrío y aterrador.

Según Sutopo, entre los fallecidos no había turistas locales ni extranjeros y anunció que se movilizaron tres barcos para evacuar a la gente.

Los aeropuertos de Bali y Lombok seguían operando el domingo en la noche, de acuerdo con el director general de aviación civil. El de Lombok se desalojó durante media hora tras el sismo por un apagón. Imágenes de televisión mostraron a mujeres llorando y consolándose unas a otras en el exterior del aeródromo.

Igual que Bali, Lombok es conocida por sus playas prístinas y montañas. Los hoteles y otros edificios en ambos lugares no pueden exceder la altura de los cocoteros.

Indonesia es propensa a los terremotos debido a su ubicación en el “Anillo de Fuego” del Pacífico, un arco de volcanes y fallas en la cuenca del Pacífico. En diciembre de 2004, un terremoto de magnitud 9,1 en Sumatra desencadenó un tsunami que mató a 230,000 personas en una decena de países.

Sismo de magnitud 5.9 dispara la alerta en México

MÉXICO (EFE) – Un sismo con magnitud preliminar de 5.9 con epicentro en el sureño estado de Oaxaca disparó el jueves la alerta sísmica en Ciudad de México, sin que hasta ahora se reporten víctimas o daños materiales.

El Servicio Sismológico Nacional (SSN) ubicó el epicentro del temblor, que se produjo a las 8:31 a.m. hora local, a nueve kilómetros al noroeste de Huajuapan de León, Oaxaca.

El coordinador nacional de Protección Civil, declaró en una entrevista televisiva que no se han reportado víctimas ni daños a causa del fenómeno.

A su vez, el jefe del Gobierno de la capital, José Ramón Amieva, reportó a través de la red Twitter que se ha iniciado un protocolo de revisión para detectar posibles afectaciones.

Si bien el sismo se sintió de forma leve en Ciudad de México, el sonido de la alerta sísmica hizo que mucha gente saliera a las calles por precaución.

En la memoria de los capitalinos todavía está muy presente el sismo del 19 de septiembre del año pasado, que dejó 228 víctimas mortales en la ciudad.

El pasado septiembre fallecieron 471 personas en tres terremotos -los días 7, 19 y 23-, en la mayor tragedia natural en México desde el terremoto de 1985, que dejó miles de muertos en la capital del país.

Muchas personas siguen en la calle tras el sismo de México

Por CHRISTOPHER SHERMAN y REBECCA BLACKWELL

CIUDAD DE MÉXICO, México (AP) — Bajo un albergue variopinto con lonas encimadas y anuncios de vinil adaptados, varias decenas de habitantes del número 18 en la calle Independencia se apeñuscan en la calle bajo tiendas de campaña donadas cerca del edificio, el cual resultó dañado en el terremoto del 19 de septiembre.

En esta fotografía del 13 de marzo de 2018, Kaled Haebran Rivera, de 7 años, mira videos en un teléfono celular dentro de la tienda de campaña en la que vive con su familia afuera del edificio en el número 18 de la calle Independencia, el cual resultó dañado por un terremoto, en la Ciudad de México.
(AP Foto/Rebecca Blackwell)

Seis meses después del movimiento telúrico, campamentos improvisados como este erigidos por residentes desplazados son algunos de los indicios más visibles de que no todo el mundo ha logrado dejar atrás el terremoto de 2017 que provocó la muerte de 228 personas en la Ciudad de México y de 141 en otras partes del país.

Edgar Oswaldo Tungüí Rodríguez, quien encabeza la Comisión de la Reconstrucción de la Ciudad de México, dijo que hay 27 de esos campamentos en diversas partes de la capital, pero negó que la gente los esté habitando. Más bien, dijo, las víctimas del sismo sólo han colocado guardias para que vigilen sus bienes.

Sin embargo, los campamentos visitados por periodistas The Associated Press ofrecen una realidad distinta.

María Patricia Rodríguez González ha estado viviendo en la acera debajo de lonas de plástico cerca del edificio de la calle Independencia con su hijo de 13 años y su hija de 27 durante los últimos seis meses.

A los habitantes se les permite ingresar al edificio, pero nadie se arriesga a quedarse allí.

El piso de la recámara en el apartamento de Rodríguez se ha hundido desde el terremoto. El techo se ha combado y el yeso se ha desprendido de los muros. Temerosa de utilizar el baño allí, calienta el agua en una hornilla de gas bajo las lonas y utiliza una especie de baño dentro de un retrete portátil en la acera.

En un principio, dicen Rodríguez y otros habitantes, hubo mucha solidaridad en el barrio. Algunos vecinos les permitían utilizar sus baños y compartían comida con ellos tras el terremoto de magnitud 7,1. Pero a medida que los días se convirtieron en semanas y luego en meses, los sentimientos cambiaron.

La gente se ha robado los tanques de gas que ellos utilizan para calentar su comida. En ocasiones algunos automóviles han estado a punto de arrollar el campamento. Algunos vecinos ya no les dirigen la palabra, y otros los insultan.

“Nos da tristeza que la gente nos insulta sin saber la realidad que vivimos”, afirmó Rodríguez. “No estamos por gusto, estamos por necesidad”.

El gobierno le dio a los residentes desplazados 3,000 pesos (unos 160 dólares) cada mes durante los primeros tres meses, con la idea de que rentarían apartamentos en otra parte. Pero los habitantes dicen que eso era insuficiente para rentar apartamentos en su barrio y temen que, si ellos no están, los saqueadores se llevarán sus bienes. Muchos habitantes residían en las 37 unidades del edificio desde hace más de 30 años.

En esta fotografía del 14 de marzo de 2018, Axel López Martínez, de 18 años, ayuda a su vecino Juan Alfredo Cuaclayo Rodríguez, de 13 años, con su tarea dentro de uno de los campamentos de tiendas de campaña donde han estado viviendo los habitantes del edificio en el número 18 de la calle Independencia, en la Ciudad de México. (AP Foto/Rebecca Blackwell)

Rodríguez trata de obtener algunos ingresos con la venta de dulces en una mesa a la entrada de su campamento. Desde antes del terremoto ya vendía dulces en su apartamento en la planta baja. Otros se van a empleos durante el día, mientras que algunas de las mujeres de mayor edad en el edificio supervisan a los niños pequeños de otras.

Casi todo el mundo tiene un resfriado, y en especial los niños suelen enfrentar gripes, dijo Emma Álvarez López, una de las residentes que ayuda a cuidar a los niños. Su propia nieta tuvo que dejar el campamento tras contraer neumonía.

“Si nosotros nos vamos prácticamente estamos abandonando el inmueble”, afirmó Álvarez. “Tenemos que de alguna manera hacerle presión al gobierno para que nos apoye”.

Por ahora aguardan un veredicto oficial de la ciudad acerca de su edificio. La mayoría cree que tendrá que ser demolido.

Tungüí, el comisionado de reconstrucción, dijo en respuestas por escrito a las preguntas que se le formularon que hasta ahora las autoridades de la ciudad han decidido qué hacer con 757 estructuras de un total de 911 en una lista de edificios dañados compilada por una comisión de emergencia. Algunos serán demolidos, otros reparados o reforzados. Hasta la fecha la ciudad ha demolido 28 edificios y trabaja en otros 15, señaló.

Las autoridades capitalinas anunciaron la semana pasada que la ciudad ya es propietaria de un lote donde se vino abajo un edificio de oficinas y murieron 49 personas. Planean convertirlo en un monumento conmemorativo a las víctimas del terremoto.

Sismo de 7.2 sacude México y revive temores

CIUDAD DE MÉXICO, México (AP) — Un fuerte sismo sacudió el sur y centro de México, donde remeció edificios y provocó que cientos de personas salieran a las calles. Mientras el suelo se movía, a la memoria de muchos regresó un terremoto de magnitud similar que hace cinco meses provocó varios daños y dejó más de 300 fallecidos.

Las autoridades mexicanas no habían reportado daños mayores ni víctimas del sismo, que según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) tuvo una magnitud de 7.2 y se registró a 53 kilómetros al noreste de Pinotepa Nacional, en el estado sureño de Oaxaca, a una profundidad de 24 kilómetros. Inicialmente, el organismo señaló que había sido de 7.5 grados, aunque poco después lo redujo.

El movimiento se sintió hasta la capital del país, donde la gente abandonó edificios y casas, e incluso detuvo sus autos a la mitad de la calle.

“Con lo que pasó el 19 de septiembre, pues ya nada más oí la alarma… y me salí descalza con mi niña”, dijo Mercedes Rojas Huerta, un ama de casa de 57 años, mientras permanecía sentada afuera de su casa en la colonia Condesa, una de las más afectadas por el terremoto de hace cinco meses.

El 19 de septiembre de 2017, el centro del país fue sacudido por otro movimiento telúrico de 7.1 grados que dañó varios edificios y dejó más de 300 fallecidos. La mayoría de las víctimas se registraron en la Ciudad de México.

“Tengo miedo en meterme. La casa es vieja”, dijo Rojas, quien recordó que le daba temor sólo recordar que en el terremoto anterior se cayeron varios edificios.

Seis muertos y 88 desaparecidos tras un sismo en Taiwán

Por TAIJING WU

HUALIEN, Taiwán (AP) — Los rescatistas trabajaban el miércoles para intentar llegar a la gente atrapada entre los escombros tras un potente sismo que remeció la costa este de Taiwán en la víspera y derribó y dañó edificios, causando al menos seis fallecidos y 88 desaparecidos.

Un edificio residencial tendido sobre parte de su primera planta derribada luego de un sismo en Hualien, en el sur de Taiwán, el 7 de febrero de 2018. (Central News Agency via AP)

Imágenes de video y fotografías mostraron varios inmuebles de tamaño medio inclinados en extraños ángulos en Hualien, el condado más afectado, con sus plantas inferiores reducidas a planchas de concreto, vidrios rotos, vigas dobladas y otros escombros. Pudo verse a bomberos subiendo escaleras apoyadas contra las ventanas para intentar rescatar a los residentes de los departamentos.

El superficial terremoto de magnitud 6.4, registrado el martes en la noche, hizo que al menos cuatro inmuebles quedasen inclinados de forma peligrosa.

Un trabajador de mantenimiento que fue rescatado tras quedarse atrapado en el sótano del Hotel Marshal, cuya planta baja cedió, explicó que la fuerza del movimiento telúrico fue excepcional.

“Al principio no era muy grande (…) Nos ocurren este tipo de cosas todo el tiempo y realmente no es nada. Pero entonces se volvió realmente aterrador”, dijo el empleado, Chen Ming-hui, a la Agencia Central de Noticias (ACN) de Taiwán tras reunirse con su hijo y su nieto. “Me dio mucho miedo”.

Dos empleados del hotel fallecieron por el sismo, agregó la agencia. Los rescatistas liberaron a otro operario de entre los escombros, explicó el departamento de bomberos.

Otros inmuebles se desplazaron sobre sus cimientos y los equipos de rescate emplearon escaleras, cuerdas y grúas para poner a los residentes a salvo.

En total, seis personas murieron a causa del terremoto, 256 resultaron heridas y 88 están desaparecidas, según los bomberos. La agencia ACN elevó la cifra de víctimas mortales a siete.

La fuerza del temblor dañó carreteras y cortó el suministro de electricidad y agua en miles de viviendas, agregó el departamento de bomberos.

Nueve japoneses resultaron heridos, dijo el Ministerio de Exteriores nipón. En la lista de lesionados había también seis ciudadanos de la China continental, según reportó el diario People’s Daily, gestionado por el gobernante Partido Comunista.

La presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, aseguró que se estaba haciendo todo lo posible para dar con los sobrevivientes. En una publicación en su página oficial de Facebook, la dirigente señaló que viajó a Hualien el miércoles para supervisar la operación de rescate.

Tsai dijo que “ordené que los rescatistas no renuncien a ninguna oportunidad de salvar a gente, teniendo en cuenta su propia seguridad”.

A 104 el número de heridos por terremoto al sur de Perú

LIMA, Perú (EFE) – El número de heridos por un terremoto en el sur de Perú se elevó a 104, mientras que la cifra de casas afectadas llegó a 780, tras el terremoto registrado ayer en las regiones de Arequipa, Ayacucho e Ica, según informó hoy el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN).

Una vivienda afectada el domingo 14 de enero de 2018, en la localidad de Relave, provincia de Parinacochas, en Ayacucho (Perú), por un terremoto al sur de Perú. (EFE/Agencia Andina)

De acuerdo al reporte con cifras del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), el sismo dejó 84 heridos en la provincia de Caravelí y cinco en Condesuyos en la región de Arequipa, donde estuvo el epicentro.

En la vecina región de Ica se reportaron 10 heridos en la provincia de Nazca y 4 en la capital regional, asimismo se registró un herido en la provincia de Parinacochas en la región andina de Ayacucho.

Además, las autoridades mantienen la cifra de un fallecido a raíz del terremoto de 6,8 grados de magnitud.

Las casas afectadas están en Arequipa (677), Ayacucho (85) e Ica (18).

El sismo también provocó el colapso de 168 casas en Arequipa y Ayacucho que han dejado a sus ocupantes damnificados.

La presidenta del Consejo de Ministros, Mercedes Aráoz, declaró en rueda de prensa desde la sede del COEN que “atenderemos a la población, a través del Ministerio de Vivienda llevaremos viviendas temporales y realizaremos mejoras reales en casas de material noble”.

Un hombre que transporta unos bloques de abode de un muro de su vivienda mientras su hija juega entre los escombros luego de resultar afectados el domingo 14 de enero de 2018, en la localidad de Relave, provincia de Parinacochas, en Ayacucho (Perú), por un terremoto al sur de Perú.

Asimismo, Aráoz indicó que “el Ministerio de Agricultura y Riego trabaja en el tema de canales de riego; el Ministerio de Transportes y Comunicaciones mejoró el tránsito de vehículos, (pues) queremos que la población lleve su vida tranquila”.

Defensa Civil reportó que 33 colegios y cuatro comisarías policiales en Caravelí están afectados por el movimiento telúrico, y que una escuela colapsó.

Igualmente, 14 hospitales de Ayacucho y uno de Arequipa sufrieron daños por el terremoto.

Con el fin de acelerar el trabajo de reconstrucción y atención a los damnificados, el gobierno peruano declaró hoy el Estado de Emergencia por 60 días en la provincia de Caravelí, según un decreto supremo publicado hoy en el diario oficial El Peruano.

Las labores de limpieza de vías afectadas por derrumbes y el reabastecimiento de agua se realizan en el distrito Bella Unión en Arequipa, uno de los más afectados por el sismo.

En el distrito de Corculla en Ayacucho, la carretera Pausa-Corculla se encuentra restringida, mientras que en el distrito de Santa Lucía, el tránsito continúa interrumpido en la carretera Santa Lucía-Huanca, informó el COEN.

De otro lado, el ministerio de Salud informó que unos 50 especialistas en salud mental realizaron patrullajes y reconocimiento en los distritos perjudicados por el sismo para dar soporte emocional a las personas afectadas.

El fuerte sismo se produjo a las 4:18 horas de ayer domingo, con epicentro en el océano Pacífico, a 35 millas del distrito costero arequipeña de Lomas y a 30 millas de profundidad, informó el Instituto Geofísico del Perú (IGP).

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), en tanto, estableció la magnitud del terremoto en 7.1 y anunció que no se activó ninguna alerta de tsunami, una información que fue confirmada por la Marina de Guerra del Perú.

Sismo de 7.6 sacude el Caribe al norte de Honduras

TEGUCIGALPA, Honduras (AP) — Un potente sismo sacudió el Caribe al norte de Honduras el martes en la noche, remeciendo el territorio continental y activando alertas por tsunami que fueron canceladas alrededor de una hora más tarde. Fue uno de los terremotos más fuertes de la historia moderna en la región.

No hubo reportes iniciales de daños graves ni víctimas mortales en tierra tras el sismo, registrado poco antes de las 22:00 horas del este de Estados Unidos. El movimiento telúrico se sintió en gran parte de Honduras, donde se reportaron grietas en viviendas en las provincias de Colón y Atlántida, en la costa norte, y en Olancho, en el este del país, según funcionarios hondureños.

Los centros de vigilancia ante tsunamis activaron alertas y advertencias para Puerto Rico, Islas Caimán, Cuba, Jamaica y otras islas del Caribe, además de para las costas de México y Centroamérica, apuntando que el nivel del mar podría subir entre uno y tres pies, pero no se materializó ningún tsunami.

El Servicio Geológico de Estados Unidos indicó que la magnitud preliminar del terremoto fue de 7.6. El sismo tuvo epicentro mar adentro, a unas 125 millas al nornoreste de Barra Patuca, Honduras, y a 188 millas al suroeste de George Town, Islas Caimán. El terremoto ocurrió a unas 6 millas de profundidad.

La costa norte de Honduras, la más cercana al epicentro, está escasamente poblada y está cubierta en su mayoría de reservas naturales. El sismo se registró a unas 25 millas al este de las Islas del Cisne, Honduras, que están deshabitadas a excepción de un pequeño puesto de la marina.

El temblor del martes fue uno de los más potentes desde que se tienen registros en el Caribe. El movimiento telúrico que devastó Haití en 2010 tenía una magnitud de 7.0.

Rescatistas buscan entre restos del sismo en Irán e Irak

Por NASSER KARIMI y MOHAMMAD NASIRI

SARPOL-E-ZAHAB, Irán (AP) — Los rescatistas utilizaban azadas y equipamiento pesado para excavar el martes entre los escombros de edificios derribados por un potente terremoto en la frontera entre Irán e Irak. Había mujeres llorando y rezando mientras los trabajadores encontraban nuevos cuerpos.

En esta imagen proporcionada por la Agencia de Noticias de Estudiantes Iraníes, ISNA, un auto aplastado por escombros tras un sismo en la ciudad de Sarpol-e-Zahab, en el oeste de Irán, el lunes 13 de noviembre de 2017. (Pouria Pakizeh/ISNA via AP)

La macabra tarea comenzó de nuevo al amanecer en la ciudad kurda de Sarpol-e-Zahab, en la provincia occidental iraní de Kermanshah, que parecía ser la más afectada por el temblor de magnitud 7.3 del domingo por la noche. La cifra de muertos en Irán subió el martes a 530 personas, según la agencia estatal de noticias.

Rescatistas y vecinos buscaban entre los escombros de bloques de apartamentos y utilizaban mantas pesadas para trasladar los cadáveres.

El hospital en Sarpol-e-Zahab sufrió graves daños y el Ejército estableció hospitales de campo, aunque muchos de los heridos fueron trasladados a otras ciudades como Teherán.

El temblor también afectó a un recinto militar en la ciudad fronteriza, donde murieron varios soldados, según reportes.

El presidente de Irán, Hasán Ruhani, visitó el martes la provincia de Kermanshah para ver los daños por sí mismo y ofrecer su apoyo a los afectados.

“Esto dolió a todos los iraníes”, dijo Ruhani, según un comunicado en el sitio web de la presidencia. “Representando a la nación de Irán, ofrezco mis condolencias a la gente de Kermanshah y les digo que todos nosotros estamos con Kermanshah”.

El ministro iraní de Exteriores, Javad Zarif, dio las gracias en Twitter a los países extranjeros que habían ofrecido ayuda, aunque señaló que “por ahora, podemos gestionarlo con nuestro propios recursos”.

El temblor dejó 530 muertos y 7,460 heridos, según medios estatales. La mayoría de las lesiones eran leves y menos de mil personas seguían hospitalizadas, indicó en la televisión estatal el portavoz de la agencia iraní de gestión de crisis, Behnam Saeedi.

En Irak se registraron siete muertes y 535 personas sufrieron heridas, todas en la región semiautónoma kurda al norte del país, según el Ministerio del Interior.

La diferencia en la cifra de víctimas provocó preguntas en Irán, especialmente porque gran parte de la ciudad era nueva. Muchos de los edificios más afectados en Sarpol-e-Zahab formaban parte de proyectos construidos durante el mandato del expresidente Mahmud Ahmadineyad, aunque otros se completaron y entregaron a los vecinos durante la presidencia de Ruhani.

Ruhani prometió el martes que su gobierno investigará por qué los edificios construidos en el programa estatal sufrieron tantos daños.

“El gobierno desde luego dará seguimiento a estos asuntos e identificará a los culpables”, según un reporte de la agencia oficial IRNA.

El plan urbanístico, llamado Mehr o “bondad” en Farsi, incluyó la construcción de 2 millones de viviendas en Irán, incluidos varios centenares en Sarpol-e-Zahab. Muchos advirtieron en su día que la baja calidad de la construcción podría ser problemática.

Irán se encuentra sobre varias fallas tectónicas importantes y suele sufrir temblores casi diarios. En 2003, un terremoto de magnitud 6.6 allanó la ciudad histórica de Bam, matando a 26,000 personas. En 2012, otro sismo mató a 300 personas.