“Una mujer fantástica” podría hacer historia en los Oscar

Por JAKE COYLE (Associated Press)

TORONTO — Una chilena ofrece una de las actuaciones más comentadas del año y algunos esperan que sea la primera actriz transgénero en conseguir una nominación al Oscar.

Daniela Vega, de 28 años, protagoniza la cinta de Sebastián Lelio “Una mujer fantástica” como Marina, una mujer transgénero que, tras la muerte de su pareja (Francisco Reyes), sufre el maltrato tanto de la familia del amante difunto como de la policía que investiga su deceso.

Chile la seleccionó como su apuesta al Premio de la Academia a la mejor película en lengua extranjera. Pero el mayor interés podría estar en si la emocionante actuación de Vega, llena de fuerza y compasión, pueda hacer historia en los Oscar. Al reseñar el filme tras su estreno en el Festival de Cine de Berlín, Variety calificó el trabajo de Vega como “una proeza actoral de múltiples capas, emocionalmente polimorfa” que merece “mucho más que el elogio político”.

Mientras varios músicos transgénero han sido nominados al Oscar, ningún actor o actriz trans ha competido por un premio.

“Es demasiado temprano para hablar de eso, para pensar en eso. Tengo muchos festivales por delante, muchos vestidos que ponerme”, dijo Vega con una sonrisa en una entrevista reciente. “Los Oscar están un poco más allá del programa en el que estoy pensando ahorita. Cruzaremos ese puente cuando lleguemos al río”.

Vega y “Una mujer fantástica” no tendrán un camino fácil al Oscar. Las actuaciones en películas de lengua extranjera rara vez son consideradas en las categorías de actuación, y este año, como la mayoría, el campo de potenciales candidatas rebosa de estrellas de renombre y trayectoria como Meryl Streep (“The Post”) y Jessica Chastain (“Molly’s Game”).

Pero Vega tiene dos cosas a su favor: la profundidad de su interpretación y la posibilidad de un muy esperado hito en los Oscar. Tal resultado podría tener gran significado para una comunidad a la que el presidente Donald Trump recientemente prohibió entrar al ejército.

“Si ampliamos nuestra mirada, será más interesante, más hermoso. Si podemos hacer colores, personas, historias más diversas, sería interesante”, dijo Vega. “Los uniformes son para los soldados y la policía, no para nuestras opiniones”.

Hollywood no se ha opuesto a contar historias transgénero, pero la industria ha enfrentado críticas por no darles papeles prominentes a actores trans. Hilary Swank (“Boys Don’t Cry”, o “Los muchachos no lloran”) y Jared Leto (“Dallas Buyers Club”, o “El club de los desahuciados”) han sido galardonados, y cintas como “The Danish Girl” (“La chica danesa”) de 2015, con Eddie Redmayne, y “Transamerica” de 2005, con Felicity Huffman, han recibido nominaciones.

Aunque esos filmes y la serie de Amazon “Transparent” han sido muy elogiados, se ha incrementado la presión para que los productores seleccionen actores transgénero para papeles transgénero. Pero los avances se han visto en vez en pequeñas producciones poco convencionales como “Tangerine”, el aplaudido filme de 2015 que Sean Baker filmó con iPhones. La cinta fue protagonizada por un par de actrices transgénero, Mya Taylor y Kitana Kiki Rodríguez. Taylor ganó el año pasado el premio Spirit por el papel.

“Hay un talento transgénero muy hermoso”, dijo Taylor al aceptar el honor a la mejor actriz de reparto. “Más vale que salgan a buscarlo y lo pongan en sus películas”.

Las personas transgénero han sido nominadas al Oscar en otras categorías. La compositora Angela Morley recibió dos postulaciones, por “The Little Prince” (“El principito”) de 1974 y “The Slipper and the Rose” (“La zapatilla y la rosa”) de 1976.

Más recientemente, la cantante Anohni, antes conocida como Antony de Antony and the Johnsons, se convirtió en la primera intérprete transgénero nominada. Colaboró con J. Ralph en la canción postulada “Manta Ray” del documental “Racing Extinction”. Pero mientras los otros candidatos al premio — Lady Gaga, Sam Smith, the Weeknd — fueron invitados a cantar en la gala del 2016, Anohni no lo fue, y decidió boicotear la ceremonia.

En un fogoso ensayo en el que anunció que no asistiría a los Premios de la Academia, Anohni declaró: “Van a tratar de convencernos de que lo hacen por nuestro bien mientras ondean banderas por políticas de identidad y asuntos morales falsos”.

Si Vega — y otros votantes del Oscar — pueden cambiar la historia de los Oscar aún está por verse. Sony Picture Classics, que ha llevado a docenas de actores a recibir nominaciones, estrenará el filme en Estados Unidos el 17 de noviembre. Por ahora, Vega está disfrutando el momento.

“Es como vivir un sueño”, expresó la actriz. “Es como una película dentro de una película”.

ACLU demanda a Trump por prohibir transgéneros en ejército

BALTIMORE, Maryland (AP) — La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) presentó el lunes una demanda contra la orden del presidente Donald Trump de prohibir que personas transgénero se unan al ejército.

La demanda federal Stone vs. Trump fue presentada en Maryland en nombre del oficial Brock Stone, quien lleva 11 años en Armada y ha estado en Afganistán. La queja también es en apoyo a otros transgénero que forman parte de la Naval, la Fuerza Aérea y los Marines.

El viernes, Trump ordenó al Pentágono implementar la prohibición, la cual anunció primero en Twitter. También dio al Departamento de Defensa la autoridad para decidir el futuro de personas abiertamente transgénero y que ya están en servicio.

La demanda dice que la política presidencial viola la protección de igualdad para los miembros del servicio transgénero, quienes ahora “tienen serias razones para temer por sus carreras”.

Además, cuestiona lo dicho por Trump para justificar la medida. En los tuits el presidente escribió que tomó la decisión después de consultar “con mis generales y expertos militares” que dicen que “no pueden tener la carga de los tremendos costos médicos y lo que representarían los transgénero en el ejército”.

La demanda agrega que nuevos reportes indican “mandos militares se sorprendieron con el anuncio de Trump y que sus verdaderos motivos eran solamente políticos, reflejando un deseo de complacer a legisladores y asesores que desaprueban a hombres y mujeres transgénero, con el objetivo de ganar votos para un proyecto legislativo que incluye construir un muro en la frontera con México”.

Latino busca el “título” de primer boxeador que pelea como mujer y hombre

LOS ÁNGELES, California (EFE) – Antes de escuchar la decisión de los jueces en su primera pelea como profesional, el latino Pat Manuel se puede declarar como ganador.

Al subirse al ring este otoño, el joven se podría convertir en el primer boxeador transgénero en competir como mujer y como hombre.

“El siguiente paso para mí como boxeador masculino es convertirme en profesional sin importar lo difícil que parezca. Nunca he sido alguien que le corre a un reto”, explicó en entrevista con Efe Pat Manuel.

Aunque el hispano, de 32 años, comenzó desde muy pequeño a enfrentar desafíos fue el boxeo el que le dio la fuerza para escoger y ganar las batallas que debía librar.

El boxeador recuerda que todo comenzó hace 16 años cuando su abuela materna le regaló unos guantes en Navidad. Para esa época Pat se llamaba Patricia y aún no sabía que era transgénero.

Sin embargo, el deporte de las “narices chatas” le ofreció algo que nada, ni nadie le había dado: “Era definitivamente una liberación, me hacía sentir confiado en mi cuerpo y capaz de mi mismo”.

Pronto el joven de ascendencia latina y afroamericana se acopló como mujer a un deporte que sigue siendo masculino y que mantiene a las mujeres en un segundo plano.

El primer reto de Pat Manuel sería lograr demostrar que era buena boxeadora y que merecía pertenecer al equipo olímpico de mujeres de Estados Unidos.

Bajo la dirección del entrenador Roberto Luna, quién ya había llevado a tres boxeadoras a los olímpicos, Pat Manuel comenzó a prepararse para lograr su sueño.

Pero mientras en el ring la boxeadora libraba una pelea, el ser humano peleaba otro ’round’ dentro de sí misma, buscando su verdadera identidad. En ambos enfrentamientos se declaró ganador.

La carrera como boxeadora femenina se vio frustrada en 2012 cuando en medio de las pruebas olímpicas tuvo que retirarse por una lesión en el hombro, en el que fue el último combate de Pat Manuel como mujer.

“Mi decisión de hacer la transición médica y de seguir boxeando fueron hechas al mismo tiempo. No creo que pueda verme como un hombre sin ser un boxeador, ambos están conectados”, insiste.

En septiembre de 2013, el hispano empezó con la terapia de sustitución hormonal, y un año y medio después se sometió a una cirugía para complementar la transformación.

Para Daniel Sánchez, uno de los actuales entrenadores de Pat Manuel en el Club de Boxeo de Duarte (California), las habilidades de buen peleador son innatas en este joven.

Su destreza, rapidez y su dedicación lo hacen un deportista integral.

“Como mujer era muy buena siempre. Ahora de hombre como que tiene más valor” explica. “Si tiene que empujarle un poco más a trabajar un duro, si hay que darle un ’round’ mas, dos ’round’ mas, lo hace” agrega.

El proceso no ha sido fácil y, aunque contó con el apoyo de su madre y su abuela materna, otros le dieron la espalda y no quisieron estar en su esquina.

“Tuvo muchas dificultades en otros gimnasios, no querían trabajar con él”, recuerda Sánchez.

Cuando se le pregunta al latino sobre este rechazo, responde que es como estar en un ring, mientras haya más ataques, más coraje hay para ganar la pelea.

La constancia para ganar esta pelea y abrir camino a otros ha dado frutos, Pat Manuel pudo obtener su licencia para pelear como hombre, después que el Comité Olímpico Internacional (COI) cambiase sus reglas el año pasado y determinase que los atletas transgénero tienen derecho a competir.

A pesar de la experiencia que dejan más de 60 peleas como mujer, con un balance de 49 victorias y 14 derrotas, Pat Manuel ha tenido que trabajar en muchas cosas, pues su cuerpo ha cambiado, ha madurado, sus huesos se hicieron más grandes y su masa muscular aumentó.

“De hecho cambié tanto físicamente que tuve que volver a aprender mi estilo y mi centro de gravedad”, explica sobre los retos de su primer combate, para el que todavía no se ha fijado su contrincante.

Pero como ya es costumbre, Pat Manuel demostró que no hay nada que lo detenga. En otoño saltará al ring como profesional con un sólo objetivo, ganar. 

Trump dice transgéneros no pueden prestar servicio militar

WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump declaró el miércoles que las personas transgénero no podrán prestar servicio en las fuerzas armadas “en capacidad alguna” debido a “enormes costos médicos y la perturbación que causaría”.

El anuncio del mandatario, realizado en Twitter la mañana del miércoles, no aclara qué ocurrirá con las personas transgénero que ya están prestando servicio militar.

El presidente tuiteó que tras consultar con “generales y expertos militares”, el gobierno “no aceptará ni permitirá que individuos transgénero sirvan en capacidad alguna en las fuerzas armadas estadounidenses”.

“Nuestras fuerzas armadas deben estar concentradas en una victoria decisiva y abrumadora y no pueden estar agobiadas con los tremendos costos médicos y las perturbaciones que causaría la presencia de transgéneros”, dijo.

La dirigente de los demócratas en la Cámara de Representantes Nancy Pelosi fustigó la medida, calificándola de “vil y odiosa”.

En un comunicado, Pelosi señaló que las declaraciones de Trump ocurrieron en la misma fecha en que en 1948 el entonces presidente Harry S. Truman firmó el decreto permitiendo a los negros prestar servicio militar.

La decisión de Trump “es una decisión cruel y arbitraria diseñada para humillar a los estadounidenses transgénero que se han hecho voluntarios para defender la patria”.

La “repugnante” prohibición no se debe “al sentido de honor, a la decencia, o a la seguridad nacional, sino simplemente al perjuicio”, dijo Pelosi.

Ash Carter, quien como secretario de defensa el año pasado fue el que levantó la prohibición sobre la incorporación de personas transgénero en las fuerzas armadas, criticó también la decisión.

“Permitir la entrada de personal militar por cualquier razón que no sea por sus cualificaciones militares es una política social que no tiene lugar en nuestras fuerzas armadas”, dijo Carter en un comunicado.

Aclaró que muchos transgéneros están prestando servicio capazmente en las filas.

Actualmente hay hasta 250 miembros de las fuerzas armadas en el proceso de transición de género o que han recibido aprobación formal dentro del sistema del Pentágono, de acuerdo con varios funcionarios militares.

El Pentágono se niega a revelar datos sobre el número de soldados transgénero actualmente en servicio. Un estudio RAND concluyó que existen entre 2,500 y 7,000 transgéneros miembros activos de las fuerzas armadas y entre 1,400 y 4,000 en las reservas.

Los transgéneros han podido servir abiertamente en las fuerzas armadas desde el año pasado, cuando el secretario de defensa Ash Carter anuló la prohibición. Desde el 1 de octubre, los soldados transgénero han podido recibir atención médica y comenzar a cambiar formalmente su género en el sistema de personal del Pentágono.

Pero Carter también dio a los servicios armados hasta el 1 de julio para desarrollar políticas para permitir a personas que ya se identificaban como transgénero integrarse a las fuerzas armadas, si satisfacían los estándares médicos, físicos y otros y han sido estables en su identificación de género por 18 meses. Recientemente, comandantes militares anunciaron un retraso en esa medida.